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“Desde chico me encanta
cocinar… Acá en Santiago, como vivo solo, lo hago más
por supervivencia y para comer bien. Aprendí mirando a mi mamá,
la televisión y experimentando…, las primeras veces me quedaban
más o menos las cosas, ahora me manejo más”.
Matías
Aylwin (23)
Egresado de Periodismo
Su
receta (hacer click para ver el resumen):
Risotto de verduras con camarones y
pollo_ brochetas de frutillas bañadas en chocolate con marshmallow
¿Sabes
por qué voy a hacer un rissotto?, es lo primero que me
pregunta al entrar a su cocina. “A mi mamá hace un par de
años la operaron del corazón, estuvo muy grave, una vez
que la dieron de alta comenzó nuevamente a sentirse mal, yo la
acompañé a la clínica y ella me dijo –si me
siento bien nos vamos a comer al Da Carla-…, salió todo perfecto
y partimos al restorán, mi madre se pidió un rissotto que
nunca me voy a olvidar, de ahí al ojo hice la receta…, así
que lo que voy a cocinar ahora es más bien un rissotto a lo Matías
Aylwin”.
Se mueve de un lado para el otro buscando los ingredientes para la receta,
cuchillos, champiñones, pica un pimentón, el pollo, descascara
los camarones, abre los muebles y saca todo tipo de aliños…
“me gustan los platos coloridos y bien presentados”, dice.
Matías es de San Javier, llegó a la capital
cuando cumplió 18 años para ingresar a la Universidad…,
“me encanta vivir en provincia, allá en mi casa no pasan
más de diez autos al día, es muy relajado. En Santiago,
a veces, ando todo apurado y estresado, pero me calmo y me digo a mí
mismo –tranquilízate, soy sanjavierino-…, la lata es
que me he acostumbrado a cosas que allá no tengo como restoranes
ricos, bares entretenidos y a una mayor diversidad de gente”.
Saltea las verduras y añade el arroz, “me gusta que quede
justo justo…”. Un ingrediente distinto que ocupa para el rissotto
es el queso philadelphia, “le de un consistencia muy especial”.
En la espera, lava y me resume en pocas palabras su infancia en San Javier.
“A los nueve años empecé a trabajar, mi papá
siempre me daba alguna pega, al principio cargaba el carro de las frambuesas
y con mi primer sueldo me compré un equipo de música…,
fui creciendo y me fueron dando más responsabilidad…, luego
hice los controles de calidad y finalmente me hice cargo de la cosecha
con los agrónomos”.
Ahora tiene ganas de irse a Europa, “quiero irme a Suecia, siempre
me ha obsesionado ese país, tengo que ir, a lo que sea. Ojalá
me resulte algo con periodismo, pero lo combinaría con otra cosa,
no me veo reporteando todo el día…
“No me gustan mucho los postres”… Como
Matías no es muy bueno para lo dulce, -a diferencia de la mayoría
de las mujeres-, decidió cocinar algo muy fácil y sencillo,
pero que a la vez se ve precioso. “Compré frutillas, una
salsa de chocolate que se endurece, una bolsa de marshmallow, unos palitos
y listo”…, pasa un par de minutos y ya tiene hechas las brochetas.
Su hermana, la Flaca, lo llama desde el living: “¿Guatón
te pongo la mesa?”. Matías se preocupa de decorar y aliñar
prolijamente cada plato…, un verdadero chef.
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