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“Cuando
cocino, voy modificando las recetas o voy innovando en los detalles…
además, si como algo que me gusta en alguna parte, después
lo trato de reproducir en mi casa y le voy agregando los ingredientes
que me agradan… soy perfeccionista y eso hace que finalmente me
resulten las recetas, aunque no las haya leído”…
Macarena
Belaúnde (30)
Egresada de Derecho
Su
receta (hacer click para ver el resumen): Canapés
con pasta de aceituna y pasas_Salsa de cilantro con huevos de codorniz_Agnelottis
con salsa de palta y mantequilla al tocino_ Rigattonis con salsa a la huancaína
_ Sopa de berries con helado de vainilla.
“Lo
que pasa con los chilenos es que son muy inseguros…fíjate
no más, cuando vienen extranjeros, lo primero que le preguntan
es ‘cómo te han tratado los chilenos, qué te gusta
de nosotros’, etc.…como que necesitan reafirmarse todo el
rato en el resto…y eso mismo los hace desaprovechar sus raíces
profundas…aquí no hay comida ni arte tan típicamente
chileno como en Perú lo peruano”, comenta desde su perspectiva
Macarena, mitad peruana y mitad chilena. Es que después de entrar
a su departamento no pude evitar comentarle la mezcla de estilos que llena
cada rincón de su casa y que hace que su hábitat sea personal
y de mucho mundo… espejos, figuras africanas, plantas tropicales
y mesas inglesas lo adornan, pero especialmente imágenes de arte
peruano inundan los recovecos de su departamento… “los peruanos
somos muy orgullosos de nuestras tradiciones y las mantenemos y las cultivamos
y por eso tenemos una gastronomía conocida mundialmente y productos
artesanales absolutamente reconocibles en todas partes”, comenta…
Pero
yo sigo atónita, observándolo todo y preguntando por cada
detalle imposible de dejar pasar… el olor se impregna en la nariz,
un olor a madera, a madera distinta, no es para nada el típico…un
olor especial, muy rico, que me quedó grabado en la mente…y
los cuadros…”son de mi abuela paterna”, me explica…
cuadros de paisajes altiplánicos enmarcados en madera parecida
a la del cáctus, aunque me corrige y da un nombre peruanísimo
del árbol con que fueron hechos… y las mantas que están
tiradas sobre cada sillón: cada una de ellas es una obra de arte…”ésta
se la regaló un torero muy conocido en el Perú a mi abuelo,
es una capa y está firmada por él…tiene al medio la
Vírgen de los rayos que es la devota de los toreros”, me
explica… y así cada objeto tiene su historia, si no es familiar,
lo trajo de un viaje, pero nada fue puesto ahí al azar…
“Estoy
acostumbrada a vivir entre cosas con historia o de lugares lejanos…como
mi abuelo fue Presidente del Perú, recibió muchos regalos
de gobernantes de distintos lugares del mundo…de chicas con mis
hermanas y mis primos jugábamos con cosas como espadas de samuráis
sin saber lo que realmente eran”, cuenta…
El resto
de las piezas sigue la misma tónica: cada una más linda
que la otra y con su estilo definido…la pieza de Maira, su hija
de tres años, es digna de una princesa, con una cama con vuelos
que cuelgan del techo, lámparas de flores, muebles pintados a mano
“por la hermana de mi mamá, que pinta cada uno de estos detalles
de florcitas y pájaros”… peluches de confección
antigua… todo es especial…
Entramos
a la cocina y parte de lo que hará ya lo tiene avanzado…
“Voy a cocinar dos platos de pastas diferentes… uno son unos
agnelottis con salsa de palta y mantequilla al tocino, que lo comí
una vez en un restaurante y fue tanto lo que me gustó que traté
de imitarlos y con el tiempo me han ido resultando… lo otro son
unos rigattonis con una salsa a la huancaína que es típicamente
peruana”… además ya tiene lista una pasta de aceitunas
y pasas para los canapés, de aperitivo…
“En
Perú la hora del té es muy importante y por eso es que hay
tantas recetas para rellenar sándwich…ésta es una
de ellas y se ocupa mucho para rellenar panes en los cumpleaños
de los niños”, explica mientras corta el tocino en cuadros
para una de las salsas … Se para y echa un vistazo a las pastas
que está cocinando Martita, su “nana peruana” que la
ayuda con todo… luego se sienta, se vuelve a parar y trae un ramo
de flores para ponerlo en la cocina “para que se vea lindo”,
dice… hace una cosa, sigue con la otra… hiperquinética,
perfeccionista, meticulosa, no se le va detalle y además conversa
y me cuenta de su vida… una vida poco común que tendríamos
que tener mucho más espacio para empezar a contarla…
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