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"Cocino por antojo, pienso
en un queque bieeen rico y ahí me lo hago…, a veces hago
recetas dulces y otras saladas, según lo que tenga ganas de comer…,
eso sí siempre en tiempos libres, minutos de ocio…”
Catalina
Said (27)
Egresada de arte
Su
receta (hacer click para ver el resumen):
Ensalada tabbule (surtida con burgol)
_ pastel de zanahoria y jengibre
Por
una larga entrada de árboles hay que pasar antes de entrar a la
casa de la Cata, eso sí que hay que tratar de esquivar los nueve
perros que se cruzan como si nada. Una casa chilena de los años
60, llena de vegetación, donde no se escucha el ruido de la ciudad…,
en medio del jardín hay una gigantesca estatua de un buda, muchos
la mirarían extrañados, pero basta conocer a la familia
de la Cata, sus gustos especiales, el esoterismo de su madre, para darse
cuenta que no es nada de raro.
“Voy
a hacer una ensalada árabe, como tengo ascendencia, quería
mostrar algo mío”, dice al entrar a la cocina. Además,
la mayoría de las verduras para su receta las sacó de su
propio huerto. “La verdad es que a mí no me gusta mucho este
plato, comí tanto cuando chica que ya no me dan ganas, pero sé
que para el resto de la gente es algo novedoso”. Una vez que lava
los vegetales y el burgol que “se lava tres veces”, me cuenta
a qué está dedicada en estos momentos.
El
pelo: En poco tiempo más, la Cata empieza a hacer su tesis,
por mientras está de vacaciones y definiendo los últimos
detalles para su trabajo final. El tema central es la parte genética
del pelo. “El pelo trae demasiada información de la persona...,
¿sabías que cuando uno se peina y deja la escobilla llena
de pelos se bota una parte de uno?..., bueno, voy a hacer diferentes cuadros
de eso, de pelos de animales y de mi familia…, igual es difícil
porque tengo que meterme en el área de la genética y hablar
con científicos”. El tema se le ocurrió en una ocasión
que le hicieron hacer papel en la universidad, ella lo hizo de pelo “no
para escribir, sino que como un prensado”, y desde ahí se
le vino a la cabeza esta idea para su tesis.
Una
vez que rebana la primera rodaja del pepino, frota ambas partes rápidamente,
“hay que hacerlo hasta que salga espumita, es la única manera
para que no se pongan amargos, es un secreto de la naturaleza que me contó
una mujer en San Pedro de Atacama”.
Adicción
por los animales: Nueve perros, dos gatos y dos peces son las
mascotas que tiene la Cata en su casa, además de un caballo que
lo tiene en un club. Ha hecho numerosas travesías insólitas
con tal de adquirir o salvarle la vida a un animal. “Con mi hermana
una vez fuimos al persa a recoger a un perro que estaba enfermo –que
ya habíamos visto-, no lo encontramos y en vez nos llevamos otro
que tenía sarna, le pusimos Kevin, un nombre gringo para subirle
un poco el pelo”.
“El
Manco (otro perro) lo adquirió mi hermano en medio de la carretera,
estuvo bastante tiempo grave hasta que le amputamos una pata, lo llevé
a varias sesiones de hipoterapia –rehabilitación de niños
de la Teletón con caballos-…, sirvió de ejemplo, ya
que a pesar de su incapacidad hacía de todo. En otra ocasión
terminó en la comisaría persiguiendo a un tipo que había
atropellado a un gato…, horas podría haber seguido la Cata
contándome de sus aventuras con los animales…
Para
el postre, se requiere un poco más de tiempo…, “la
receta se ve complicada, pero a medida que uno la hace es bien fácil,
lo rico es que tiene puros ingredientes sanos”, dice, mientras ralla
la zanahoria y el jengibre. Un olor exquisito se apodera de su cocina…,
es el clavo de olor, que le da “un toque especial” a la receta…
No me
pude ir sin antes ver los increíbles cuadros de la Cata y por supuesto
probar su exquisita receta… Ah! y decirle que controlara los perros
a la salida, porque en mi llegada se me había subido “la
Mila” al auto.
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