TROPA DE ELITE
Hombres de negro.
Por Andrés Nazarala R.
“TROPA DE ELITE” esconde una curiosa anécdota. Es la película más exitosa de la historia del cine brasileño: más de 11 millones de espectadores ya la vieron antes de que llegara a las salas. Frente a esto, el director Jose Padilha le hizo algunos cambios y en cines batió récords de audiencia. El contenido, por su parte, ha generado polémicas y ha instaurado debates, a tal nivel que el astuto Harvey Weinstein se aseguró con la distribución en los Estados Unidos.
El asunto de la discordia es el retrato que se ofrece del BOPE, un ala de la policía local que cuenta con permiso para ser implacable y violenta. No cualquiera entra aquí. Los agentes entregan su vida al deber y son entrenados para ser honestos, rudos e insensibles, en especial con los grupos de narcotraficantes que yacen armados en las favelas. El filme no se ahorra en mostrar los sangrientos métodos de estos hombres que llevan uniforme negro, saben de tortura y le rinden honor a una bandera que luce la cabeza de un esqueleto rodeado por pistolas.
Quien narra la historia es un capitán del BOPE que pretende dejar su trabajo para dedicarse a la vida familiar. Para eso deberá buscar a un buen sucesor (uno que se transforme en una máquina eficiente) y despejar el terreno a pocos días de la visita de Juan Pablo II a los sectores pobres de la ciudad (estamos en 1997).
La película va avanzando a fuerza de incómodas escenas de sangre en las favelas (con música de metal brasileño de fondo) y vistazos a la cadena humana que posibilita el poderío de los delincuentes. Interesante es aquí la denuncia a cierta juventud acomodada e intelectual de Río de Janeiro que manifiesta su conciencia social pero que, al consumir marihuana, alimenta ingenuamente el negocio de los traficantes. “Tropa de elite” es extrema. No habrá piedad aquí con estos jóvenes.
Que la historia sea narrada por un policía, y ponga, de alguna manera, al espectador del lado del BOPE, establece un dilema moral. ¿Son héroes o asesinos? ¿Es necesario aplicar tanta violencia para detener a los narcotraficantes? Los que opinan que no han tildado al filme de fascista, otros están preocupados por el prestigio de la policía carioca.
Lo bueno es que “Tropa de Elite” llama al debate. Más allá de producciones paralelas como la impecable “Ciudad de Dios”, ésta busca soluciones más que logros artísticos. Cine político y contingente.
IDEAL
PARA: Fans de “Ciudad de Dios”.
“TROPA DE ELITE”
Reparto:
Wagner Moura, Caio Junqueira.
Dirección:
José Padilha.
Brazil, 2007
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Duración:
1 hora 55 minutos.
MAYORES DE 18 AÑOS.
INTERESANTE 