DOS DÍAS EN PARÍS
París, te odio.
Por Andrés Nazarala R.
Es imposible trabajar con una elite dentro del cine europeo y no sacar nada en limpio. Julie Delpy —musa de Jean-Luc Godard, Leos Carax, Bertrand Tavernier, Carlos Saura y Krzysztof Kieslowski, entre otros— ha sido observadora y buena alumna y eso se nota en “DOS DIAS EN PARIS”, su segunda incursión como directora de largometrajes (el primero lo filmó en Los Angeles y se titula “Looking for Jimmy”).
Ella misma se hace cargo del personaje protagónico: Marion, una joven francesa radicada en Estados Unidos que visita el hogar familiar en París junto a su novio norteamericano (Adam Goldberg). Ella es fotógrafa, miope e hija de hippies liberales (interpretados por los papás verdaderos de la actriz), mientras que él es hipocondríaco, neurótico y prejuicioso. Dos días serán suficientes para que la pareja entre en crisis en todos los planos posibles, lo que se agravará con sus diferencias culturales.
Esta es una película que aborda los problemas de la pareja contemporánea bajo el techo de la comedia costumbrista. Entre discusiones y situaciones sociales en las que el visitante norteamericano se va sintiendo como pez sacado del agua, Delpy va armando teorías sobre el amor y la convivencia (no muy diferentes a los de Céline en “Antes del atardecer”, un guión escrito a medias por la francesa), indudablemente más certeras, honestas y crudas que las que podemos encontrar en una típica comedia romántica de Hollywood.
Pero pese a su preocupación por problemas reales, la realizadora sacrifica verosimilitud en beneficio de eficacia humorística, a tal punto que a ratos pareciera estar jugando deliberadamente con los estereotipos (turistas vulgares en Francia, parisinos artistoides y depravados...). Su visión de París es esperpéntica —la alguna vez “ciudad del amor” parece el lugar más inhóspito del mundo y su gente, la más desagradable del planeta— y hay aquí personajes de caricatura que amenazan con estropear el filme. Uno de ellos es un sexópata encarnado por Adanowsky, el hijo cantante de Alejandro Jodorowsky, quien visitó Chile el año pasado y se fue con un videoclip dirigido por Sebastián Lelio.
Ninguno de estos vicios alcanza la peligrosidad de lo que tal vez es el mayor problema de la comedia: el guiño al cine de Woody Allen. El exceso de diálogos y neurosis, además de cierta obsesión por las frases “inteligentes”, dañan a una película que pudo haber mirado hacia otros horizontes cinematográficos para potenciar sus virtudes, entre otras, la honestidad y el carisma de la dupla protagónica.
“DOS DIAS EN PARIS” está lejos de ser una película redonda. Hay aquí muchos errores de principiante, pero también —y esto es lo bueno— un grado de libertad que escasea en un género que cada vez se apega más a fórmulas. Julie Delpy es, afortunadamente, una chica independiente.
IDEAL
PARA: Los que esperan ansiosamente “Antes del anochecer”.
“DOS DIAS EN PARIS” (“2 Days in Paris”)
Reparto:
Julie Delpy, Adam Goldberg, Albert Delpy, Adan Jodorowsky.
Dirección:
Julie Delpy.
Francia/Alemania, 2007.
Duración:
1 hora 36 minutos.
MAYORES DE 14 AÑOS.
INTERESANTE 