LA CAMBIADORA DE PAGINAS
Mujer soltera busca.
Por Juan Carlos Gonzalez.
Mélanie es una joven francesa que a los diez años postula para ingresar a un con servatorio. Su padre es carnicero y difícilmente podría pagarle clases particulares de piano. La selección para entrar a esta escuela es entonces su única opción para hacer una carrera en la música. Sin embargo, en el jurado está una famosa concertista, Ariane Fouchécort, quien accede a firmar un autógrafo que le llevan mientras la niña toca al piano. La pequeña, distraída por el gesto, deja de tocar y cuando le piden seguir es incapaz de articular algo decente. Obviamente, se acaban sus opciones de ser pianista.
La historia continúa diez años después y relata el acercamiento de Mélanie a la familia Fouchécort. Tras la imagen de una joven callada, bella y trabajadora logra ganarse la confianza del matrimonio y la de su pequeño hijo. Se espera su venganza...
Esta podría ser una película sobre la envidia, y de hecho lo es, pero su excesiva corrección esconde la limitación de sus ideas y recursos. Es una cinta que nace del deseo de un músico —el director, además de licenciado en filosofía y doctorado en ciencias políticas, fue solista de viola en la Orquesta Sinfónica de Francia— de contar un drama musical con una banda sonora clásica, con homenaje a Bach y todo. En lo que es cine, representa un largo preludio, con algunas notas destempladas, pero en general correcto aunque con escasa emoción y menos pasión.
IDEAL
PARA: pianistas aficionados.
“LA CAMBIADORA DE PAGINAS” (“La tourneuse de pages”)
Reparto:
Catherine Frot, Déborah Francois, Pascal Greggory.
Dirección:
Denis Dercourt.
Francia, 2006.
Duración:
1 hora 25 minutos.
TODO ESPECTADOR.
REGULAR 