BUSCADOR
 
La Segunda - emol.com

::::::::::::::::::::::::::
COMENTARIO DE CINE::::::::::::::::::::::::::

PERSÉPOLIS
Mafalda en Irán.
Por
Ana Josefa Silva

Quino hizo universal a esa niña de los ’60 a través de cuyos ojos el autor volcaba su pensamiento contestatario. Pero —respetando los dolores en su propio mérito— el mundo de Mafalda era infinitamente más amable que el de Marjene. Cómo no, si esta pequeña de 9 años vivió en el Irán del Sha, cuya caída su familia deseaba. Sin sospechar que saltarían de las brasas al fuego del fundamentalismo del Ayatollah Jomeini y luego la cruenta guerra contra Irak.

Sus padres y su abuela, de lengua aguda y veloz, la criaron en un hogar burgués, cómodo y culto, donde se soñaba con la dictadura del proletariado.

Pero si el dibujante argentino se entregaba a la mordacidad más bien sutil, Marjene Satrapi, escritora y directora de “PERSEPOLIS” (junto a Vincent Paronnaud), se mueve con toda la soltura que nunca pudo desarrollar en su país para revelarnos su propia biografía. Misma que ella ya había volcado en su novela gráfica que luego vio la luz con esta película (“Persépolis: la historia de una niñez”, 2003, y “Persépolis 2: la historia de un retorno”, 2004).

Con la misma abierta subjetividad que inauguró Michael Moore —aunque sin su estridencia y ramplonería—, la autora nos sitúa en el Irán occidentalizado del Sha. En el hogar de sus padres, Marjene crece feliz, mas no ajena al sufrimiento de la familia, algunos de cuyos miembros han sido apresados y torturados bajo el régimen. Gran parte del humor de este filme dramático lo aporta esta niña vivaz, intelectualmente proactiva, a quien le tocó en “suerte” vivir su infancia y preadolescencia en ese país, precisamente cuando el mundo experimentaba los cambios culturales más dramáticos, a los cuales ni ella ni sus amigas fueron ajenas.

La necesaria explicación histórica que se brinda a los ojos del espectador está empapada de las ideologías con que la autora y protagonista fuera alimentada.
“Persépolis”, sin embargo, es más que nada el diario de vida de una mujer que debe enfrentar las etapas más difíciles del ser humano navegando en un contexto de por sí complejo y particularmente convulsionado.

Preocupados por el desarrollo de los acontecimientos —con el viraje de los aytollah ayatollah hacia lo más profundo de las restricciones en la vida diaria— los padres envían a su pequeña a continuar sus estudios en en el Liceo Francés de Viena. Allí enfrentará sola no sólo la difícil inserción en la cosmopolita capital de Austria, sino también su paso a la adolescencia. Tras un regreso a Teherán, Marjene concluirá su enseñanza en París.

Los trazos de los dibujos que sustentan el filme son todo lo sobrio que uno se espera de un cómic “de contenido”. El color —más bien opaco— se reserva para los momentos del racconto que corresponden al presente.

El relato está tan lleno de sentimientos cruzados —tanto como la transculturización Oriente-Occidente que se respira— que se agradece la opción por el blanco y negro y sus miles de grises, contrastados dramáticamente por sombras blancas.

Imposible sustraerse al desgarro y la vorágine emocional que exuda el relato.
Catherine Deneuve y su hija Chiara Mastroianni aportan sus voces.
Una exquisitez.
(Ojo: no es para menores)

IDEAL PARA: artistas (o personas) sensibles; profes de historia.

“PERSEPOLIS”
Con las voces de Chiara Mastroianni, Catherine Deneuve y Danille Darrieux.
Guión y dirección: Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud .
Francia, 2007.
Duración: 1 hora 40 minutos.
TODO ESPECTADOR.

CINÉFILOS

FOTOS:

   
     

 

Términos y Condiciones de la información © Empresas El Mercurio S.A.P., editor del diario La Segunda.