INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL
Too much.
Por Ana Josefa Silva
Nevada (EE.UU.), 1957. Indiana Jones (H. Ford) es secuestrado por militares soviéticos, comandados por la camarada Irina Spalko (Cate Blanchett), despiadada científica y mano derecha de Stalin. Sólo él sabe dónde está lo que ellos buscan. Tras esas escenas de patadas, carreras, saltos inverosímiles y otras astucias que ya estamos acostumbrados a ver, el Dr. Jones escapa. Pero no del FBI, que cree que ha revelado a los rusos secretos muy valiosos.
Una vez libre del asedio estatal, regresa a hacer clases, hasta que la mano de los agentes del Estado lo sacan de la universidad. Mutt (Shia LaBeouf), un impetuoso chico —rockero y motoquero (de los originales)— lo saca del tren en que se está marchando para decirle que debe encontrar al Profesor Oxley (John Hurt) —también amigo de Jones—, que ha desaparecido, y con él, la madre del joven (Karen Allen).
Mutt es un gallito de la pasión que trata a Indiana de abuelo, le pone cara de asco cuando se entera de que ejerce de profe y reacciona a la menor provocación. Sólo cuando lo ve en acción en medio de las ruinas y los clásicos pasadizos tapados de telarañas y esqueletos repartidos por todos lados, en la selva amazónica, comienza a mirarlo de otro modo.
El encuentro de Indiana con la madre del chico (Karen Allen) le deparará una auténtica sorpresa.
Aparte del imperdonable gaffe de poner música mexicana (jarabe tapatío para ser exactos) y hombrotes sentados en la tierra con las rodillas flectadas, durmiendo la siesta en el Cusco, Perú, “INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL” es pródiga en embriagadoras persecuciones de matiné (dan ganas de aplaudir), bichos asquerosos invadiendo cavernas y/o comiéndose a la gente, extrañas lenguas extinguidas y todo aquello que uno espera de esta saga. Y por cierto, ofrece espléndidos momentos de mucho humor.
En la búsqueda de aquello inaudito que ha de movilizar tanto al Dr. Jones y su trouppe así como a una pléyade de ambiciosos personajes dispuestos a todo por hacerse con el tesoro, Spielberg & Lucas no fueron capaces de inventar un objeto arqueológico asombroso, como en las anteriores películas, y recurrieron al viejo truco del espacio intergaláctico...
Como echarle mermelada al pescado...
Quizás esto determinó que la última parte del filme derrumbara toda la historia, tal como se desploman las míticas ciudadelas descubiertas por el Dr. Jones a los finales de sus filmes. Y el epílogo... Los epílogos son del todo aceptables, y aún se agradecen en esta clase de entretenciones, siempre que no bordeen la ñoñería.
Too much.
IDEAL
PARA:fans de Indiana Jones.
“INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL” (“Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull”)
Reparto:
Harrison Ford, Cate Blanchett, Shia LaBeouf, Karen Allen, John Hurt, Jim Broadbent.
Dirección:
Steven Spielberg.
EE.UU., 2008.
Duración:
2 horas.
TODO ESPECTADOR.
ENTRETENIDA 