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| "Bomba de tiempo" en Rapa Nui: Las razones del temor y el enfado pascuense |
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Ante el lamento de los nativos por la "sobrecarga" de la isla -y la presión sobre servicios públicos, delincuencia y hasta exceso de vehículos-, «La Segunda» visitó Isla de Pascua y conoció en terreno mitos y realidades de las demandas de esta etnia, que tuvo en jaque por tres días el servicio de aviones.
Pascuenses preparan petitorio al Gobierno, que incluye reglas para afuerinos casados o en "concubinato" con locales, e hijos "mestizos"... hasta pedidas para limitar el uso de vehículos.
La posición de los "ultra": ya tienen rey y buscan independencia.
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Por Miguel Ortiz A. Desde Isla de Pascua
Los collares de flores polinésicas no son tan espléndidos... ya no vienen cargados con hibiscus, buganvilias y kukuis. La "bienvenida" que se entrega a los forasteros en Isla de Pascua se hace, muchas veces, a regañadientes.
La inmigración de chilenos continentales y extranjeros -muchos de los cuales llegan como turistas y finalmente se instalan en la isla- tiene altamente preocupadas a las autoridades locales y a los nativos del lugar.
Fue esa la razón por la que el fin de semana pasado un grupo de pascuenses decidió tomarse la losa del aeropuerto Mataveri y exigir, tras una tensa negociación por videoconferencia, que el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, viajara hasta Isla de Pascua y se sentara a conversar con la comunidad.
Para la visita, programada para la próxima semana, los lugareños elaboran un sinnúmero de solicitudes (ver nota aparte) para detener la "bomba de tiempo" que, según ellos, amenaza con destruir la vida y el encanto de la isla.
Las cifras oficiales hablan de 35% de aumento de la población residente en los últimos siete años: Si en el censo de 2002 los habitantes sumaban 3.791, hoy se estima que quienes viven en la isla llegan a los 5 mil. De ellos, sólo el 40% pertenecen a la etnia rapa nui.
"La Segunda" viajó hasta Hanga Roa para conocer de cerca la realidad social que se vive hoy en el denominado "Ombligo del Mundo". ¿Es cierto que la delincuencia, a manos de "continentales", aumenta escandalosamente?, ¿qué tan largas son las filas de espera en el hospital de la isla, tal como denunciaron los manifestantes?, ¿es fácil conseguir droga?, ¿se ha perdido el respeto por los moais, las playas y los sitios patrimoniales?, ¿qué tan exigidos están los servicios básicos como la luz, el agua potable o la recolección de basura?
La chispa que encendió la protesta
El "grito" de ayuda que se hizo escuchar en Santiago llegó en un momento "fríamente calculado", dice un concejal de la comuna , quien prefiere mantener en reserva su nombre. "El conflicto mapuche alcanzó un clímax inédito, peligroso... entonces acá se pensó que, si las cosas se plantean con tino y firmeza, el gobierno recogería el guante con tal de que no se le produjera otra revuelta indígena", asegura.
El partido de fútbol de Colo Colo con Rapa Nui, sostienen otros, fue la gota que rebasó la paciencia de la comunidad: aún quedan hinchas de la Garra Blanca que, encantados con el paisaje, han optado por quedarse "por un buen tiempo". Uno de ellos es Víctor Osorio, fanático del cacique, quien cree que "como chileno tengo todo el derecho del mundo a estar en la isla el tiempo que quiera".
Conadi: Isla está "sobrecargada"
La alcaldesa Luz Zasso Paoa (DC) cree que "la gente está cansada de esperar una respuesta a esta inquietud que, según los registros, se hizo por primera vez hace ya diez años. Comparto la idea de restringir el ingreso indiscriminado de personas, sobre todo de aquellas que no entienden nuestra cultura y les faltan el respeto a los habitantes". El mayor valor y atractivo de la playa de Anakena, por ejemplo, "consiste en su tranquilidad, su carga energética... si la inundamos de personas haciendo pic-nic, la matamos", dice.
En resumen, dice, "no queremos que la isla se chacree. Somos parte de Chile, eso no está en discusión. Pero en el continente se debe entender que somos un lugar especial, con necesidades especiales: Somos un tesoro y requerimos de cuidados a la altura de los desafíos de la isla", explica Zasso.
Según un estudio realizado por la consultora ambiental Ambar -encargado en 2003 por la Corporación de Desarrollo Indígena (Conadi)-, la situación de "carga" a la que está hoy expuesta la isla es "preocupante (...) Ya hemos llegado a un límite. No podemos seguir así de sobrecargados. Las medidas para controlar la inmigración se hacen urgentes", dice Rafael Tuki, consejero de la entidad y miembro del Parlamento Rapa Nui , grupo radical que se tomó el aeropuerto.
Así las cosas, en Hanga Roa ya se han hecho común los apagones eléctricos y la baja de presión en el suministro de agua. Esta semana, sin ir más lejos, la comuna sufrió dos cortes de luz nocturnos. "Nosotros dependemos en un 100% de la central energética que tenemos en la isla. Si eso colapsa, quedaríamos a la buena de Dios", admite la alcaldesa. El temor, ahora, apunta también al colapso del basural Orito y la posibilidad de que su drenaje contamine las napas de agua subterránea.
Delincuencia "no ha aumentado"
Un visitante "non grato" que llegó para quedarse, según denuncian los lugareños, es la delincuencia. Hace un mes, en un hecho inédito para los habitantes -"por muy común que sea en Santiago", bromean-, un par de delincuentes intentó robarse el único cajero automático que hay en el pueblo. "Cosas como ésa no se veían antes", dice Alberto Hotus, líder del Consejo de Ancianos, quien apunta a "la llegada de continentales" como responsables de estos hechos.
Lo cierto, y según lo hace ver el alcaide de la cárcel de Rapa Nui, comandante Luis Arias , es que "la actual población penal está compuesta en más de un 90% por personas pertenecientes a la etnia rapa nui, y el resto son chilenos que hace muchos años viven en la isla". Categórico, asegura que "no hemos visto un incremento de los delitos".
Lo mismo señala el mayor Juan Nova, comisario de Carabineros: "No existe un aumento de la delincuencia. Hoy nuestra mayor preocupación es el incumplimiento a la ley de tránsito, el cuidado patrimonial y los delitos relacionados con violencia intrafamiliar".
Ambas autoridades, sin embargo, sostienen que un aumento desmesurado de la población residente podría acarrear un incremento de la delincuencia. Los lugareños, en todo caso, insisten en que "antes nosotros podíamos salir de nuestras casas y dejarlas abiertas. Hoy eso ya no es posible: la desconfianza, de la mano de los robos, ya se instaló".
La droga es uno de los mayores temores que tiene la alcaldesa Zasso: "Yo tengo claro que si nos entra la pasta base estamos perdidos. Sería la corrupción total de nuestra juventud". Por eso es que los controles con perros que hace la Policía de Investigaciones en el aeropuerto y el muelle son fortísimos y han permitido detectar, en numerosas ocasiones, el intento de ingresar estupefacientes a la isla. Antes de ayer, sin ir más lejos, se detuvo a una pareja de españoles que cargaban con chocolates de marihuana en sus mochilas.
Consultado al respecto, el subcomisario de la PDI Cristián González se limitó a garantizar que "el tráfico y microtráfico de drogas en Rapa Nui es un problema que tenemos bajo control".
Continentales llevan a familiares a atenderse a Pascua: Servicio "puede colapsar"
Otro problema que reclaman los habitantes de la isla es que la atención en salud se ha vuelto "caótica" por culpa de "los continentales que acaparan las consultas" y "generan listas de espera, algo que hasta hace poco no existía".
Esa situación, nuevamente, es desmentida por el propio director del hospital, doctor Carlos de la Barrera. "No tenemos largas esperas, eso es falso" , dice. "La Segunda", de hecho, constató in situ que la atención en el recinto es expedita.
"Pero este nivel de atención -añade el director- lo hemos logrado gracias a un aumento en el presupuesto (de $800 millones a $1.600 millones en el último año) y a la llegada de cuatro especialistas más (ahora son seis) que vinieron precisamente para servir a una población que, a todas luces, ha ido en aumento".
Nadie puede reclamar, afirma De la Barrera, "que no ha sido oportunamente atendido. Lo que sí es cierto es que los más beneficiados han sido los continentales, que son la mayoría de nuestros pacientes. Ahora estamos trabajando en terminar con un vicio que se ha ido instalando: que continentales residentes en la isla traigan a sus familiares para atenderse acá , o que viajen para aprovecharse de los operativos médicos que realiza la Fuerza Aérea".
En todo caso, advierte, "si bien el incremento de atenciones a continentales aún no va en desmedro de los isleños, esa situación podría darse y colapsar si no restringimos la migración y el impacto negativo que conlleva".
"Isleños no están dispuestos a ser empleados"
Ariel Núñez es santiaguino. Llegó hace ocho años a la isla trabajando para un laboratorio de fotografía y hoy se desempeña como taxista. A pesar del tiempo que lleva en Rapa Nui, cuenta que todavía percibe "la mala onda que existe entre los nativos hacia quienes venimos desde fuera (...) Tienen un aire de superioridad insólito, no somos bienvenidos".
Lo que más le extraña a Núñez es que "la fuerza laboral que hoy mantiene a la isla en pie es responsabilidad casi exclusiva de continentales: somos nosotros quienes trabajamos con horario, quienes sacamos adelante los servicios hoteleros, de mano de obra, de transporte, etcétera".
Y añade: "Se reclama mucho por el hecho de que algunas empresas no contratan a isleños, pero la verdad es que ellos, en su mayoría, son los que no están dispuestos a ser empleados. Quizás se debe a un tema cultural, que no culpo, pero esa es la realidad".
Un nuevo mito que resulta fácil de aclarar: las cadenas de grandes hoteles sí contratan a pascuenses, incluso tras capacitarlos.
La gerenta general del hotel Explora, Giovanna Raineri, cuenta que de los 87 funcionarios que trabajan con ella, "60 son isleños". Asimismo, un 90% de los guías del Explora son nativos. Una proporción similar es la que poseen los otros hoteles de la isla, como el Hanga Roa. "Lo que sí sucede -explica Raineri- es que para algunos trabajos específicos, como los relacionados con la cocina, requerimos de mano de obra calificada, que es necesario traer desde el continente".
Récord nacional: un vehículo cada dos habitantes
Una cifra que sí constata la "sobrecarga" que sufre la isla es la cantidad de automóviles que posee. Según los registros de la Dirección de Tránsito de la municipalidad, son 1.994 los vehículos motorizados (incluyendo las motocicletas)... es decir, un vehículo cada dos habitantes, aproximadamente. Hoy Hanga Roa es la localidad con la mayor proporción de coches por cantidad de habitantes del país.
No es raro entonces ver, de cuando en cuando, que la avenida principal Atamu Tekena se detiene durante algunos minutos debido al taco matutino que producen los turistas con sus jeeps alquilados, intentando salir de Hanga Roa rumbo a los volcanes o la playa.
Y los atochamientos, justamente, se producen afuera de la sede del Parlamento Rapa Nui, la organización que ha protagonizado las manifestaciones más radicales en la búsqueda de una mayor autonomía y que, amparados en la Resolución 1.514 de la Organización de las Naciones Unidas, reclaman por una total independencia del continente.
La espera a Rosende
Isla de Pascua, en todo caso, está hoy lejos de ser un territorio "desfavorecido". Los naturales gozan de una serie de beneficios, incluso penales, que sería inimaginable adoptar en el continente.
Rapa Nui se incorporó a Chile en virtud de un "Acuerdo de Voluntades" celebrado entre el Capitán de la Armada, Policarpo Toro, y el ariki (rey) Atamo Tekena, el 9 de septiembre de 1888. Entonces el país reconoció como ciudadanos a los pascuenses gracias a la ley Nº 16.441, más conocida como "Ley Pascua", promulgada en el año 1966. En el documento -que algunos juristas interpretan como un intento paternalista para compensar los años de abandono- se le concedió a la isla un estatus jurídico especial: las penas que se aplican son menores para los nativos que para los "del conti". Los delitos sexuales y contra las personas, por ejemplo, se condenan con penas un grado menor que el que correspondería habitualmente.
Asimismo, la Isla de Pascua es territorio libre de impuestos... y los nativos gozan de una contundente rebaja en los pasajes aéreos a Santiago: si el valor actual de una visita a la isla es de casi $500 mil (ida y vuelta), para un pascuense el precio no alcanza los $300 mil.
Hasta el precio de los viajes en taxi son menores para los rapa nui, quienes también gozan de generosos subsidios habitacionales y de educación y salud.
Será el martes de la próxima semana -según la información entregada por La Moneda- cuando el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, aterrice en la isla para atender a las demandas de los pascuenses. Preliminarmente, además, se dijo que la autoridad viajaría en calidad de ministro subrogante.
En la gobernación cuentan que el collar de flores con que recibirán a Rosende será "uno de los más bonitos que se haya visto (...) Porque la soluciones, como ninguna otra cosa, son muy bienvenidas".
El petitorio que espera al subsecretario Rosende: "Es obvio que nos subiremos por el chorro"
Afuerinos casados o en concubinato con nativos podrán vivir permanentemente.
Para el resto se requerirá el visto bueno de una Comisión Evaluadora.
"La Segunda" tuvo acceso exclusivo al borrador de la propuesta que la comunidad elaboró para presentarle al subsecretario Patricio Rosende. Tras varias reuniones con la gobernadora, Carolina Hotus Hey, diversas organizaciones sociales de la etnia Rapa Nui redactaron un documento que, "por cortesía" a las autoridades, tradujeron del pascuense al castellano.
En él se expone una serie de solicitudes que van más allá del mero control migratorio. "Es obvio que nos subiremos por el chorro. Hemos logrado que una autoridad del gobierno central venga a escucharnos. Tenemos que aprovechar la ocasión para pedir todo lo que necesitamos. Es ahora o nunca", dice una de las redactoras del petitorio.
En lo fundamental, el texto plantea diferenciar a los "residentes con permanencia definitiva", a los "residentes temporales" y a los "turistas o transeúntes".
Sí a hijos mestizos... mantenidos
El primer grupo lo conformarán los "continentales o extranjeros que mantengan relación conyugal o de concubinato con un Rapa Nui o tengan un hijo mestizo (y lo mantenga económicamente) y tenga una conducta intachable".
Los "residentes temporales" , sin embargo, son aquellos "continentales o extranjeros que cumplan actividades castrenses, públicas, académicas, técnicas, profesionales, culturales o religiosas". Este grupo de residentes "sólo podrá ingresar a la isla acompañados de su grupo familiar si ellos vienen en calidad de transeúntes". Los contratos de trabajo, para estas personas, serán por un período máximo de un año. Antes de viajar a la isla, los residentes temporales deberán enviar sus antecedentes a una Comisión Evaluadora , especialmente formada para tales efectos.
Los "turistas o transeúntes" sólo podrán permanecer en la isla por un plazo máximo de 90 días, y el ingreso será tras la presentación de antecedentes personales ante la Comisión Evaluadora, la que exigirá la presentación de un pasaje de regreso al continente personal e intransferible. Ni los turistas ni los residentes temporales podrán, según el documento, realizar ningún tipo de actividad lucrativa en la isla.
Limitar patentes de alcoholes
En el corto plazo, además, se solicita una serie de medidas, como la exigencia de que las fuentes laborales que se creen a futuro "sean ocupadas preferentemente por Rapa Nui, con sueldos dignos", que "no se arriende subsidios habitacionales a continentales", que los nativos que inviten gente a la isla "se hagan responsables de los actos de sus visitantes", que se capacite laboralmente a los Rapa Nui, que "se exija antecedentes penales a todo continental que busque trabajo" en la isla, que "se limite el número de patentes de alcohol", que "se eliminen los permisos para comerciantes ambulantes", que los "Rent a Car" ofrezcan "un máximo de diez vehículos", que nadie incentive la inversión extranjera en la localidad, y que "se establezca una exclusividad para trabajar sólo con empresas constructoras locales".
Rosende, según indicó Leviante Araki, presidente del Parlamento Rapa Nui, "debe saber que nuestras solicitudes tienen carácter de exigencia. Si no nos respalda, volveremos a manifestarnos, pero de un modo más poderoso".
Benedicto Riro se prepara para reinar Rapa Nui
Las voces independentistas en la isla, que en ningún caso son mayoría, poseen una estructura jerárquica que sigue el linaje de los antiguos monarcas de Rapa Nui. Así, desde la migración a la isla del mítico primer rey Hotu Matua, pasando por el reinado de Riro Kainga, hoy la dinastía la encabeza Benedicto Riro, anciano de 94 años celosamente protegido por guardaespaldas.
En coordinación directa con el Parlamento Rapa Nui, Riro está a la espera de un "levantamiento popular en contra del yugo imperialista del gobierno chileno" , según comenta a "La Segunda" por teléfono. La breve conversación se logra a través de un traductor -pues el "rey" no sabe hablar castellano-, y tras el rechazó a ser visitado o fotografiado por un periodista del continente.
Según Riro, ya está definida la manera en que el reinado de Rapa Nui "renacerá y se posicionará dentro del nuevo continente polinésico", un territorio principalmente marítimo que se enmarca en el perímetro triangular que conforman Hawai, Nueva Zelandia e Isla de Pascua.
"Ya tenemos definida la manera en que gobernaremos", asegura Riro : "Ahora estamos trabajando en la creación de una moneda común. Esto será una revolución. Mi nombre será respetado".
La carta a Bachelet
Leviante Araki es el presidente del Parlamento Rapa Nui, cuyo nombre no responde a una elección popular de sus integrantes: "Nos autoproclamamos Parlamento porque somos los únicos que representamos exclusivamente a personas de origen Rapa Nui".
En una carta que envió este grupo el 30 de julio a la Presidenta Michelle Bachelet -con quien se reunieron hace algunos meses-, le informaron "respetuosamente" que el "pueblo ha tomado la decisión de independizarse de Chile, dado que es la última instancia para salvaguardar a sus habitantes, su cultura y territorio".
"El control migratorio es un primer paso. Espero que el ministro que nos visite la próxima semana -porque no aceptaremos a un subsecretario- comprenda que nosotros buscamos la total independencia", dice Araki.
Claro que tanto la alcaldesa como la gobernadora de la isla advierten que éstas son posiciones minoritarias, pues "son muy pocos los isleños que quieren desligarse de Chile. No se trata de un grupo representativo. Sí requerimos de un control migratorio... del mismo modo en que necesitamos de la ayuda permanente del gobierno de Chile, gracias a la cual hemos sabido salir adelante".
Más drástico en su visión del tema es el líder del Consejo de Ancianos y concejal PPD, Alberto Hotus: "Quienes enarbolan la bandera de la independencia son sediciosos. Eso no lo podemos tolerar. No habrá ningún tipo de negociación con ellos. Con ese tipo de posturas quedan completamente desacreditados para participar de la negociación con el gobierno".
Empanadas de atún y flores (artificiales) en la oreja
Rapa Nui tiene una población flotante de 63 mil personas anuales. Resulta patente, entonces, que es el turismo la principal -si no única- fuente de ingresos para la isla.
Hanga Roa posee sólo una farmacia, una ferretería, un cajero automático, dos supermercados y dos discotheques.
Lo que abunda, en cambio, es la infraestructura turística: hoteles, las oficinas para arrendar autos, motos y bicicletas, los restaurantes, cafés, y kioscos con venta de empanadas de atún ($2.000 cada una) y "poe", un sabroso queque de plátano que es furor entre los europeos.
En la avenida principal, junto al mercado de artesanía, se concentra la mayor cantidad de comercio relacionado con el turismo. Los precios -para los continentales al menos- no resultan tan atractivos: una lata de bebida cuesta $700 y por almorzar en un restaurant de la caleta se puede llegar a pagar, fácilmente, $20.000 por persona. El menú más solicitado es el curanto Rapa Nui que, para sorpresa de algunos, no contiene mariscos.
En las calles -adoquinadas y siempre bajo la sombra de las palmeras y papayos- se puede pillar fácilmente un taxi, que suele cobrar $1.000 a los residentes por cualquier trayecto dentro del pueblo... o $3.000, si al pasajero se le nota demasiado la "cara de turista".
Para los paseos y expediciones a otras zonas de la isla es recomendable contratar un recorrido guiado. Por $30.000 hay agencias que -picnic incluido- visitan la paradisíaca playa Anakena y suben al cráter del volcán Terevaka , cuya altura permite apreciar toda la isla y la curvatura del horizonte marítimo. Si el visitante prefiere conducir, los jeeps de alquiler también cobran $30.000 por el día.
Y si de souvenir se trata, la artesanía en piedra volcánica es la que "la lleva": un moái de 40 centímetros de alto cuesta $10.000 , mientras que un colgante de hueso tallado se puede encontrar a $5.000. ¿Un secreto? Las flores que las mujeres pascuenses suelen lucir sobre una oreja no son naturales: se pueden comprar en los almacenes a $4.500 , están hechas de masilla moldeada y repintada, y se enganchan al cabello a través de un pinche metálico.
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La isla tiene el per cápita más alto de automóviles por habitantes en el país.
La alcaldesa Luz Zasso Paoa (DC).
Millonarias inversiones se han hecho en salud para evitar el colapso del servicio: los afuerinos traen a sus familiares del continente para tratarse.
Preocupación existe por la basura en la isla y la posibilidad de que se contaminen las napas de aguas subterráneas.
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