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El frenético ritmo de los comandos puertas adentro

En la ruta hacia el balotaje del 15 de diciembre, La Segunda indagó en la «cocina» estratégica de las campañas de Michelle Bachelet y Evelyn Matthei. ¿Qué batallas por los votos hay que dar y cuáles abandonar? ¿Qué figura política "suma" en las actividades en terreno?¿Qué mensaje hay que privilegiar y con qué lenguaje? ¿Qué productora contratar para la franja de TV? Son sólo parte de los cientos de preguntas que a diario deben resolver los comandos de la Nueva Mayoría y la Alianza. A continuación, desde las rutinas diarias, hasta quiénes conforman los círculos de hierro para tomar las definiciones y «apagar incendios» políticos en la hermética ex Factoría, ubicada en Avenida Italia, y el comando oficialista de Avenida Suecia, frente a la sede de la UDI.

por:  La Segunda
viernes, 29 de noviembre de 2013
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El hermético mundo de la ex Presidenta: Quiénes y cómo se toman las decisiones

Hermetismo y lealtad a toda prueba son los elementos centrales de la lógica con que opera el comando de la abanderada de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet.

El centro de operaciones de la ex Mandataria, que funciona en la antigua sombrerería Girardi, en el barrio Italia, maneja con recelo y estricta disciplina el flujo de la información y el acceso al comando de la candidata que aparece, según los datos de la primera vuelta, con más chance para llegar a La Moneda.

Son cerca de las ocho de la mañana y ya se inicia el ajetreo por los pasillos de la ex fábrica. Los primeros en llegar casi siempre son Miriam, la secretaria de Bachelet, e Isaías, quien oficia de junior del comando.

Desde temprano se aprecia el nivel de resguardo de las instalaciones: un contingente de seguridad custodia el lugar y siempre hay al menos dos o tres oficiales de Carabineros en la entrada. El acceso es imposible si una persona no ha sido citada, o bien, si es ajena al equipo de trabajo de la abanderada.

Pero sin duda, el mayor nivel de seguridad se da con el manejo de la información, un sello que Bachelet ya intentó imprimir durante su Presidencia a partir de 2006, e incluso en la etapa previa, de su primera candidatura a La Moneda.

El círculo de hierro

Siendo cerca de las 8:30 horas, se inician en paralelo las distintas reuniones de pauta y de planificación de los diferentes equipos de la abanderada. Todos bajo el alero de quien tenga el control de alguna área en particular.

La ex Mandataria llega alrededor de esa hora al comando y se reúne con sus colaboradores más cercanos, Rodrigo Peñailillo, secretario ejecutivo del comando, y Paula Walker, jefa de prensa, quienes además de Alberto Arenas, jefe programático, son quienes toman las decisiones macro de la campaña y los que definen la conducción de la misma.

En paralelo, se coordina la unidad comunicacional y de vocerías. Así, a la misma hora, uno de los asesores más íntimos de la ex Presidenta y que ha tomado protagonismo en la agenda mediática del comando, es quien dirige esta rutina. Se trata de Robinson Pérez, quien trabaja codo a codo con el jefe comunicacional del equipo de Bachelet, Álvaro Elizalde, y la vocera del mismo, Javiera Blanco.

La labor de Pérez es "estratégica y fundamental", manifiestan quienes trabajan en el edificio, y consiste en "bajarles la línea" de los contenidos a los voceros, lo que hay que remarcar o entregar durante la jornada, sin salirse del libreto.

Durante la mañana -y mientras el equipo comunicacional, el de avanzada y otros como el digital se reúnen- la asesora principal de Bachelet, Paula Walker, no se involucra directamente en las materias referidas a vocerías y se concentra plenamente en el quehacer de la candidata, ya sea en temas de contenidos, agenda política o despliegue en terreno.

Es tal el nivel de importancia que tiene la periodista en el círculo estrecho de Bachelet, que junto a Arenas y Peñailillo, son las únicas tres personas -además de la ex gobernante-, que cuentan con oficina propia. Esto, a diferencia del equipo comunicacional liderado por Pérez, Elizalde y Blanco, quienes tienen una oficina conjunta en el segundo piso.

En el caso de Walker, ella es la responsable de la relación directa con los medios de comunicación y de definir por cuáles optará Bachelet y cuándo, en una estratégica planificación. La profesional viene acompañando a la ex Presidenta desde La Moneda, y de hecho viajó con ella a Nueva York mientras dirigió ONU-Mujeres para apoyarla en sus funciones internacionales.

Otro de los personajes emblema del comando, es María Angélica «Jupi» Álvarez, que también tiene a su cargo la agenda de la candidata y en las mañanas se reúne permanentemente con Bachelet para abordar las reuniones que sostendrá.

Relaciones políticas, a cargo de Peñailillo

Uno de los sellos de la administración del comando y de los vínculos con el «exterior» es la manera cómo se desarrollan las relaciones políticas con los dirigentes de la Nueva Mayoría. Estos diálogos son casi siempre liderados por Peñailillo.

En un día cualquiera, durante la mañana o la tarde, es Peñailillo quien habla con los partidos y recibe a los dirigentes del pacto que circulan por las instalaciones.

Rara vez la ex Mandataria encabeza las conversaciones políticas, porque sus actividades de prensa suelen comenzar entre las 9:30 y las 10:30 horas. Eso sí, es sabido que cualquier determinación o mensaje del estrecho asesor de la ex jefa de Estado se entrega porque cuenta con su total beneplácito y resulta ser una especie de voz oficial de las definiciones que ella adopta.

Quienes conocen a Peñailillo, afirman que es un hombre de pocas palabras, que escucha, pero que suele hacer valer las decisiones del comando antes que cualquier queja o solicitud proveniente de los partidos.

En el caso de las citas oficiales de coordinación con las colectividades, éstas han sido pocas. Y si bien existen puentes que entregan diariamente información a los partidos (como el propio Peñailillo; Alberto Arenas, desde el punto de vista legislativo; u otros como Pablo Badenier y Javiera Blanco, en el caso de la DC), el flujo es más bien vertical.

Las reuniones formales que Bachelet ha tenido con los presidentes de partido han sido escasas.

Tras la primaria, incluso se estableció la figura de una suerte de reunión de coordinación algunos días lunes. Todas estas citas fueron con la presencia de Peñailillo, Arenas y Elizalde, pero no con Bachelet, y además se descontinuaron en el tiempo.

La rutina interna y su "debilidad" por el área digital

Las jornadas de trabajo durante la campaña son extenuantes y pueden durar fácilmente entre 12 y 14 horas. Los equipos de avanzada trabajan la misma cantidad de horas, pero la gran mayoría de las veces lo hacen en regiones. Esa labor se realiza «7x7» y con pocas posibilidades de descanso, como es propio de una campaña.

Según comentan sus cercanos, la ex Mandataria suele recorrer las oficinas y hacer consultas de los distintos temas relacionados con la campaña. Y aunque presta atención a todas las reparticiones del lugar, una de sus "debilidades" es el área digital. Ahí suele estar más tiempo, porque pasa frecuentemente a las oficinas dónde se desarrollan los contenidos web y el trabajo de redes sociales, liderado por Nicolás Cruz.

En los próximos meses, según explican fuentes internas, el edificio que hoy alberga a Bachelet y su entorno podría transformarse en un centro cultural, que empezaría a ser creado a partir de marzo.

Matthei, la reestructuración y la convivencia entre los jóvenes y el equipo original

"¿Cuál es la situación?", es la frase típica con que el ex jefe de campaña de Evelyn Matthei, Joaquín Lavín, da inicio a las reuniones que sagradamente parten a las 09.00 en el comando de la abanderada de la Alianza. La cita es en torno a una larga mesa de madera, en el salón principal de reuniones del comando de Evelyn Matthei ubicado en avenida Suecia, justo al frente de la sede de la UDI.

Se trata de una propiedad de 250 metros cuadrados, de dos pisos, del chef Tomás de Rementería, dueño de los hoteles y restoranes Cap Ducal. Pablo Longueira lo arrendó en mayo para su campaña de primarias, pero tras su bajada en julio la ex ministra decidió mantener el contrato, que expira en diciembre.

Afuera, en la entrada, dos promotoras ubicadas en un stand en la vereda de Avenida Suecia reparten poleras, gorros, banderas, chapitas y dípticos. De fondo suena el reggaeton "Un 7 para Chile", que se escucha en casi todas las oficinas durante la jornada.

Adentro, como la mayor parte del comando, el salón de reuniones tiene paredes de madera y la mesa en el centro, al lado de un televisor, está por lo general cubierta de papeles, diarios y cuadernos, los que fueron retirados el viernes pasado para que la abanderada se reuniera con el díscolo senador Antonio Horvath (RN).

Recibir invitados no es la única función del salón: como generalísimo de la primera vuelta, Lavín lo convirtió en su lugar permanente de trabajo. El ex ministro decidió no ocupar ninguna de las nueve oficinas refaccionadas tras la bajada de Longueira.

Ahora, para la segunda vuelta, el ex ministro ya no está todo el día en el comando: Matthei restructuró el equipo, designando al alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado (UDI), la diputada Karla Rubilar y su par electo Felipe Kast (UDI) como encargados.

De todas maneras, la influencia de Lavín en la orientación de la campaña sigue siendo decivisa. Aunque salió de la primera línea pública y asumió un plano más discreto, varios en el equipo definen su rol como el de un permanente "libro de consultas".

Así, durante las reuniones de coordinación de las 09.00, es el ex ministro de Desarrollo Social quien orienta en las decisiones políticas, reacciones mediáticas y despliegue territorial. Eso sí, dicen dentro del comando que durante esta semana su frase más recurrente fue: "esta es mi opinión, pero decidan ustedes", dando la palabra al nuevo equipo.

El buen funcionamiento del comando con la nueva estructura de rostros jóvenes -en una campaña difícil ante la amplia ventaja de Bachelet- es visto en el sector como una primera prueba importante para estas nuevas figuras del oficialismo.

En las citas de las 09.00, además de Lavín y los 3 jefes de campaña, también participa Jorge Saint-Jean. Jefe de marketing en la primera vuelta y hoy jefe del comando -designado por Matthei la semana pasada para mejorar la coordinación con el nuevo equipo de los "sub 40"-, Saint-Jean asumió un rol como de "gerente general", con miras a coordinar todas las facciones del comando. Según cuentan en el grupo, el productor musical y esposo de la cantante Myriam Hernández es normalmente el primero en llegar y el último en irse todos los días, y si bien no tenía lazos previos con la candidata, en los últimos meses se consolidó como uno de sus asesores de mayor confianza.

Despliegue

Como la semana pasada estuvo marcada por la reestructuración del comando y el recomodo de funciones entre el nuevo y el antiguo equipo, Matthei se sumó prácticamente a todas las reuniones de coordinación.

Sin embargo, por estos días la abanderada disminuyó su presencia en el comando y centró su trabajo en las pautas en terreno y despliegue en regiones. Tal como en primera vuelta, Matthei nunca tuvo una oficina propia en calle Suecia: si iba era para sumarse a reuniones o conversar en los despachos del resto.

Tras la coordinación de las 09.00, las funciones se diversifican. Delgado y Kast suelen acompañar a la candidata a actividades públicas -que por lo general son entre las 11.00 y 12.00 del día-, momento en que aprovechan de conversar con ella los análisis realizados en la mañana.

En la actividad en terreno esperan la llegada de la candidata el ex alcalde de Recoleta y jefe territorial del comando, Gonzalo Cornejo , junto con la periodista de la UDI, Lily Zúñiga. Ambos comparten una oficina junto a la de Saint-Jean y realizan la labor de avanzada.

Cornejo -quien tiene una pizarra en que anota las actividades programadas para los días siguientes- no restringió sus labores sólo a lo territorial: en las dos semanas previas a la elección del 17 de noviembre asumió como jefe de comunicaciones y colaboró con el trabajo de la jefa de prensa del comando, Beatriz García-Huidobro. De hecho, él ayudó a coordinar, junto al abogado Mario Zumelzu, la fuerte ofensiva de la candidata en contra de Franco Parisi.

Sin embargo, en la reorganización para la segunda vuelta, si bien mantiene trato directo con Matthei, el ex edil volvió a dedicarse exclusivamente al trabajo territorial.

En paralelo a las salida a terreno durante la mañana, Saint-Jean se encierra en su oficina -que comparte con el coordinador programático, Carlos Kubik- para organizar el despliegue de campaña en los próximos días y preparar la franja presidencial, cuyos capítulos deben ser entregados hoy. El productor aprovecha de intercambiar algunas últimas opiniones con Lavín, quien durante la mañana se mantiene en la sala de reuniones y se retira del comando al paso de unas horas.

En términos de seguridad, la sede cuenta con dos guardias, uno a cada extremo de la casa, además de un nochero . La vigilancia se incrementó en los últimos dos meses , luego de que un grupo de concursantes de un programa de televisión lograra entrar con una torta para cantarle Cumpleaños feliz a Matthei, mientras ella se fotografiaba con candidatos al Parlamento. Y aunque desde esa fecha se restringió el acceso al público, durante los últimos días se denunció el robo de un computador durante la noche y dos en el día.

Seguridad y coordinación

Por la tarde, el grueso del equipo vuelve a reunirse en el comando. Mientras Delgado dedica varias horas a coordinar el trabajo con los comandos regionales, Kast prepara el anuncio programático que la candidata destacará en su próxima actividad.

Al mismo tiempo, Mario Varela (jefe de instalación de propaganda) y Carlos Acuña (representante territorial de RN), preparan el reparto de publicidad. En el segundo piso está el equipo de apoderados encabezados por Pía Margarit junto a militantes de la Juventud UDI.

Los nuevos jefes de campaña del comando -Delgado y Kast, pues Rubilar viajó fuera de Chile- han valorado en sus últimas reuniones que, luego de la instalación, lograran avanzar en la planificación de una agenda con 5 ó 7 días de anticipación, cuando aún hay desafíos sensibles como conseguir mayor financiamiento para el despliegue.

Sin embargo, en otro sector del comando reclaman aún algunas descoordinación. "Demasiadas cabezas pensantes y pocos obreros para el terreno", dice un personero.

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