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Chadwick y el «11» de Piñera: "Su valor es que fijó una posición para la centroderecha"

"Es un relato histórico, vigente, equilibrado y res-pe-ta-do", remarca el ministro del Interior. Pero reconoce que ante la expresión «cómplices pasivos» "puede haber malinterpretaciones y quien primero lo sintió así fue el Presidente". "Los 40 años del «11» coinciden con un Presidente de centroderecha. Quienes pensaron que esto iba a pasar piola cometían un profundo error de apreciación. ¡Por favor! ¡Habríamos cometido un error garrafal!".

por:  Sebastián Minay C.
viernes, 13 de septiembre de 2013
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En su despacho, a metros del enorme retrato del ex Presidente Salvador Allende -saludando desde un balcón de La Moneda que domina el salón contiguo del Ministerio del Interior-, el número dos de Palacio desmenuza y profundiza aún más qué buscaba el Presidente Sebastián Piñera con su emplazamiento a los "cómplices pasivos" de la dictadura, y con su discurso conmemorativo de este intenso aniversario... palabras que incomodaron a no pocos en la derecha. Andrés Chadwick, quien en su juventud abrazó el Mapu y después apoyó a Augusto Pinochet, comienza a hablar exactamente 40 años después de que el Ejército terminara de asaltar este mismo edificio, y a escasos metros de la puerta de Morandé 80. La misma por la que transita todos los días.

-¿Puede definir lo que significa "cómplices pasivos" para el Presidente? Ha provocado tanto revuelo que no queda claro.

-El Presidente ha sido muy explícito: no está referido a una responsabilidad jurídica. Señaló en su discurso que las responsabilidades jurídicas eran personales y que se determinaban a través de los tribunales. Está referido a una responsabilidad política y el Presidente creía que era bueno tenerla presente hoy: la de quienes ejercieron o tuvieron altos cargos en el gobierno militar y que por la vía de la acción, o de la omisión, podrían haber hecho más en levantar la voz o tener una actitud distinta ante las violaciones a los derechos humanos. También la acción de los tribunales y de los medios de comunicación, que pudieron haber tenido mayor decisión en la información que entregaban.

-¿No habría sido mejor que el Presidente usara otra expresión en vez de "cómplices"?

-La expresión generó revuelo y el Presidente quería que este tema estuviese presente en la conmemoración de los 40 años.

-¿Quería provocar revuelo?

-No provocar revuelo, pero sí que quedara claro que el Golpe Militar y la acción de los militares no fue una acción sorpresiva ni fue sólo una responsabilidad de ellos la situación que se dio en materia de DD.HH. El Presidente no busca generar revuelo, sino hacer un punto de que así como ha habido responsabilidades penales, también existieron esas responsabilidades políticas.

-¿Para qué lo hizo?

-Para llamar fuertemente la atención en un punto de su discurso: las lecciones del pasado. Para poner un énfasis en que nunca más ideas o conductas políticas, fundadas en la violencia política, puedan destruir la democracia, y nunca más bajo ninguna condición haya violaciones a los derechos humanos. Señalando esas dos grandes lecciones, el Presidente continúa en su discurso y dice estar convencido que ninguna fuerza política, si volviera la historia atrás, actuaría de la misma manera como actuó ayer. Ese es el mensaje que busca transmitir.

-¿No fue pasar a llevar a parte de su propio sector?

-Puede haber malinterpretaciones, y quien primero lo sintió así fue el propio Presidente. El mismo sábado hizo una declaración señalando a lo que se estaba refiriendo. Sintió que era necesario explicar bien el alcance de sus palabras para que nadie se sintiese aludido injustamente.

-Se critica que el "11" era pelea perdida para el sector en campaña presidencial contra Michelle Bachelet. Y que el Presidente contribuyó a levantar la división Sí-No.

-Los 40 años del 11 de septiembre de 1973 coinciden con un Presidente de centroderecha. Quienes pudiesen haber pensado que los 40 años -en la sociedad de hoy, con participación y libertad de comunicación- podían pasar desapercibidos o no iban a tener relevancia social, cometían un profundo, profundo error de apreciación. Los que creen que esto iba a pasar piola ... ¡por favor! Habríamos cometido un error ¡garrafal!

-¿No era alternativa hacerle el quite?

-Si no era ahora la oportunidad para que hiciera un acto institucional, ¿cuándo? El Presidente Piñera les habla a todos los chilenos sobre esa visión histórica, pero además permite un posicionamiento, 40 años después, que para la centroderecha hoy debiera representar una visión compartida, y que nos permite tener una posición para ver el pasado y sacar lecciones. El valor de sus palabras, que a algunos les podrá parecer más o menos adecuado, lo que hace para la centroderecha es tener una visión, fijar una posición.

-¿Aspira a ser "la" visión de la derecha sobre el Golpe, o es la visión de la "nueva" derecha?

-No tiene la aspiración de ser "la" visión, ni la de una nueva derecha.

-Acaba de decir que espera sea compartida por todo el sector.

-Me cuesta pensar que pueda haber una expresión política vigente hacia el futuro que no comparta la visión equilibrada de la historia que el Presidente entregó el lunes. Le pregunto a la centroderecha, a la cual pertenezco: ¿Quién puede estar en desacuerdo?

-Algunos creen que el Presidente arrinconó a su propio sector.

-Al revés. Tener una visión equilibrada, reflexiva y justa acerca de lo que ocurrió, con sus causas y efectos, y que esas lecciones se mantengan... es la antítesis de arrinconar.

-¿Es "liberar" a la derecha?

-Es tener una posición respetada, vigente y que compromete valores esenciales. El arrinconamiento viene cuando te quedas solo en posiciones del pasado y no tienes la capacidad de revisarlas y decir "sí, pude haber hecho más" o "me fue imposible".

"Deberíamos sentirnos con plenitud política"

-¿El Presidente tomó muchos riesgos al apostar por un acto que aspiraba a ser "republicano" invitando a la oposición, y que terminó reuniendo sólo al oficialismo? ¿Por qué se improvisó?

-Es distinto el riesgo a la improvisación. En el discurso no hubo improvisación. La ceremonia fue incomprendida en su inicio. Cuando la Concertación se dio cuenta de la fuerza que podía tener un pronunciamiento del Presidente, decidió no asistir y restarle validez política. Cambiaron la fecha y desarrollaron una consigna infantil: que las invitaciones no les habían llegado antes. El Presidente estuvo acompañado de todos los representantes institucionales: el único que faltó fue el presidente del Senado.

-Pero en el oficialismo algunos piensan que el único "gran ganador" es el Presidente. Le puede rentar si quiere volver a gobernar.

-Siempre hay visiones pequeñas y cálculos mezquinos.

-Ud. dijo que aún falta que los familiares conozcan el paradero de las víctimas, y habló de dictadura. ¿La UDI ha hecho gestos similares de contrición? Se ampararon en el documento "La Paz Ahora" del 2003 y le pidieron a Piñera reconocer responsabilidades compartidas...

-En la UDI, y me gustaría más que hablaran sus dirigentes, me tocó participar muy directamente junto a Pablo Longueira en elaborar el documento para los 30 años. Invitaría a releerlo: se señala que pudimos haber hecho más para evitar las violaciones a los derechos humanos, y que Chile no debe nunca más enfrentar eso ni el quiebre de la democracia, provocado por la izquierda. Y además se señala que una de las tareas pendientes es lograr que los tribunales avancen en la situación de los detenidos desaparecidos, y mecanismos de reparación.

-En la UDI hay varios parlamentarios que tuvieron cargos en dictadura designados por Pinochet. ¿Cómo puede sacudirse ese pasado? ¿No es una mochila?

-Si uno quiere ponerle peso a sus mochilas, allá el que lo quiera poner. Tener una visión histórica equilibrada, ¿por qué va a ser una carga? La carga está en aquel que se quedó en el error, no quiso salir del error, no quiso reconocer su error y quedó arrinconado históricamente en su error.

Así como muchos fuimos adherentes al gobierno militar, a partir del 90 hemos sido parlamentarios, alcaldes, concejales, se ha construido en la centroderecha una alianza política poderosa; la UDI llegó a ser el partido más grande; hemos ganado la Presidencia... ¿Dónde están los temores? ¿Por qué sentirse arrinconado? ¿Por qué no querer abordar los temas? ¿Por qué pensar que la historia la podemos hacer pasar piola ? ¡No! Deberíamos sentirnos con plenitud política que un Presidente de nuestro sector fije una posición, no haciéndose el leso ni haciéndole el quite, ni actuando en forma débil. Ahí hay un pilar fundamental para que la centroderecha, en los años que vienen, pueda tener un posicionamiento sobre las visiones del pasado.

-¿Un relato distinto?

-La palabra "relato" se ha usado mucho, pero lo quiero decir: sí, una visión histórica, un relato histórico propio, actual, vigente, equilibrado, res-pe-ta-do.

El cuadro de Allende...

-El Presidente, en todo caso, también "equilibró" su discurso aseverando que la UP "quebrantó la legalidad y Estado de Derecho".

-Es el primer Presidente que lo señala, y sin ningún eufemismo. Dentro de las responsabilidades políticas, la primera cronológica es ésa; podrán ser distintas, no son equivalentes, pero la que origina la situación que hemos vivido está ahí.

-¿Y no se contradice eso con tener el enorme retrato de Salvador Allende, asomado el balcón en su oficina?

-A mi modo de ver, una de las cosas que son símbolos o signos del respeto mutuo, de la convivencia democrática, y que tienen una profundidad muy grande, es cuando nos respetamos en los símbolos, en las historias, en los líderes que cada cual haya tenido en el pasado. Yo estoy en el Palacio de La Moneda, y en el Ministerio del Interior hay un cuadro del ex Presidente Salvador Allende.

-¿Qué piensa cuando lo ve?

-Un pensamiento: respeto. Esta es la casa de todos los chilenos, quienes gobernamos estamos de paso. Es la democracia la que determina quién está aquí.

-Piñera dijo estar seguro que muchos están arrepentidos. Después de lo que Ud. ha dicho, ¿se arrepiente de haber ido a Chacarillas?

-Lo he dicho en términos globales más que en situaciones particulares. Si tengo una visión de nunca más destrucción de la democracia y nunca más violaciones a los derechos humanos, es porque parto de la base de que mis conductas personales serían distintas.

-¿Incluyendo haber ido a Chacarillas?

-No vale la pena referirse a un caso particular.

 Caso Cruz-Coke: "Los partidos reclamaron autonomía en la plantilla parlamentaria"

-¿Intentar demostrar que Luciano Cruz-Coke no era ministro y postularlo fuera de plazo, no fue un bochorno?

-Es una materia propia de los partidos. Lo siento muchísimo por Luciano Cruz-Coke, pero no soy de aquellos que hacen recriminaciones a posteriori ni quiero ser general después de la batalla. Cuando vas a un tribunal es un riesgo. Lo que corresponde es que la Alianza, exigida al máximo en Antofagasta, se juegue a full por Manuel Rojas, para evitar un doblaje y tener un senador. Que no se llore más ni más recriminaciones. No es responsabilidad del gobierno la confección de las plantillas parlamentarias. La campaña va a ser mucho más exigente, pero posible.

-Hernán Larraín dijo que fue una irresponsabilidad e infantilismo. ¿Fue error del gobierno o de los partidos?

-Las expresiones del senador están dadas dentro de los partidos de la Alianza.

-¿De verdad el gobierno no fomentó inscribir a Cruz-Coke como candidato?

-Las plantillas parlamentarias son, y así fue exigido, autónomas de los partidos. Frente a esto, como gobierno nos corresponde levantar la mirada y decir "vamos que se puede".

-Pero la tesis era del gobierno. ¿Descarta que lo fomentaron?

-Los partidos reclamaron absoluta autonomía en la confección de sus plantillas.

-Pero el gobierno defendió públicamente la tesis en que se basó la defensa: que Cruz-Coke supuestamente no era ministro, sino que jefe de servicio.

-Eso es distinto. Hay una tesis jurídica que estaba bien fundada en muchos precedentes de la Contraloría y jurisprudencia. Yo comparto esa tesis. Pero aun cuando uno tenga mucha convicción, cuando uno va a tribunales puede ganar o perder.

-¿Cree que habrá segunda vuelta?

-Sí, sin duda alguna.

-¿Es capaz de apostarlo?

-Estoy totalmente convencido, y van a pasar Michelle Bachelet y Evelyn Matthei.

-¿Qué le falta a la campaña de Matthei para dar pelea real a Bachelet?

-Está más que dando la pelea.

-Más allá de las críticas o fallas de la CEP, ¿qué tan fuerte ha sido como golpe desmoralizador en el electorado?

-Espero que no haya sido así. La evaluación del CEP no tenía rigor predictivo. Michelle Bachelet tiene la primera opción, y Evelyn Matthei está desplegándose, y va acompañada de lo que ha sido este gobierno.

-¿Por qué hasta ahora ningún ministro o autoridad está apoyando activamente en terreno a Matthei?

-No hay impedimentos para los ministros, los instructivos de Contraloría son claros. Es sólo un problema de tiempo para que eso se dé.

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