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Analistas anticipan qué deben hacer Bachelet y Longueira si quieren ganar

Francisco Javier Díaz, Jorge Burgos, Jorge Insunza, y Juan Andrés Lagos desmenuzan la votación obtenida por la candidata opositora y plantean los desafíos para evitar una segunda vuelta. En el caso del oficialismo, Gonzalo Cordero, Manfredo Mayol y Tomás Duval proponen a la carta UDI que potencie atributos duros como el liderazgo y la capacidad de gestión; que confronte a Bachelet por sus propuestas.

por:  La Segunda
lunes, 01 de julio de 2013

Foto FABIAN ORTIZ

El 73,05% obtenido ayer por Michelle Bachelet en la elección de primarias repuso con fuerza en el bloque opositor la idea de que la Nueva Mayoría puede ganar en primera vuelta la elección presidencial de noviembre próximo.

Anoche al menos, este debate se instaló en el comando de la candidata triunfadora, y hoy le consultamos a expertos del bloque opositor cuán difícil podría ser ganar en primera vuelta, tal como planteó ella misma el desafío en su discurso de anoche.

F.J. Díaz: "La pregunta del millón es cuál es el piso real de la derecha"

A juicio del vicepresidente del PS y analista, Francisco Javier Díaz, lo que quedó evidencia anoche es que, "los que proponen cambios ganamos 3 a 1 y los que quieren impedir modificaciones perdieron 1 a 3".

Para Díaz, si bien es difícil ganar en primera vuelta, cree que no es imposible y para ello considera es fundamental seguir trabajando: "Ganar en primera vuelta, implica seguir haciendo las cosa bien, pero es un objetivo difícil, porque la derecha puede recuperar parte de su piso y porque los candidatos chicos pueden sumar hasta un 10% todos juntos".

Asimismo el dirigente sostuvo que después del magro resultado obtenido ayer por la Alianza, la gran interrogante es cuál es el piso político de la derecha.

"La pregunta del millón es cuál es el piso real de la derecha. ¿Es el 45% que ha tenido en las últimas tres presidenciales o es el 33% que obtuvo en la municipal y en la primaria de ayer, eso no solo sabemos", precisó el analista PS.

Para el ex asesor del segundo piso de la administración bacheletista, tanto Andrés Allamand como Pablo Longueira eran rivales difíciles: "Ambos querían impedir los cambios y no creo que eso se modifique mucho... lo que no quedó claro fue el centro social, pero sí sabemos que el centro social no vive en Vitacura y ahí ganó Longueira", ironizó.

Jorge Insunza: "Ha reflejado una vocación de reforma y convicción"

Por otro lado, para el ex diputado y miembro de la Directiva Nacional del PPD, Jorge Insunza, la primaria fue un ensayo de las tendencias que se dan con el voto voluntario y a su juicio la Nueva Mayoría demostró tener una mayor capacidad para movilizar a la ciudadanía.

En ese sentido, se mostró partidario de que Bachelet no realice grandes cambios a la campaña que ha desarrollado, porque se cree que la gente se siente plenamente representada con su discurso, que afirma representa al centro político.

"La Presidenta y por su propia trayectoria personal transmite esa confianza para la clase media emergente y la campaña, hasta ahora, ha reflejado una vocación de reforma y convicción. La estabilidad política y social dependerá del éxito de esas reformas", sentenció la figura PPD.

Consultado sobre las eventuales dificultades que podría representar para Bachelet la candidatura de Longueira, Insunza señaló que el candidato oficialista, "no por su discurso, sino por carácter es difícil que logre crecer hacia el centro moderado, porque hay un rasgo en la personalidad de Longueira que lo asocia a su mesianismo y a una estructura algo fanática que no genera confianza en ese electorado moderado".

Burgos: "Hay que trabajar en la calle, con mucho contacto personal"

En tanto, a juicio del diputado DC y ex miembro del equipo estratégico del comando de Claudio Orrego, Jorge Burgos no será una tarea fácil ganar en primera vuelta, porque a su juicio las candidaturas de Marco Enríquez-Ominami, Franco Parisi, Marcel Claude o Tomás Jocely-Holt van a producir una merma a la candidatura de la Nueva Mayoría.

"Ganar en primera vuelta no va a ser tarea fácil, sobre todo con tanto candidato presidencial que va por fuera de los pactos políticos. Creo que el triunfo será en segunda vuelta", afirmó.

Sin embargo, Burgos dijo que para ganar se debe privilegiar el contacto con la gente. "Hay que trabajar en la calle, con mucho contacto personal, que eso es lo que se premia. No a través de los medios de comunicación".

Juan Andrés Lagos: Sumar a los otros candidatos

En las filas del PC aunque había ánimo de triunfo se alertó que la Alianza no está derrotada, y que es fundamental proyectar en la campaña que viene la unidad de la oposición.

Así lo sostuvo Juan Andrés Lagos , miembro de la Comisión Política de la tienda de izquierda, quien se mostró partidario de que la campaña no sufra grandes modificaciones en términos de contenido.

"Ayer se expresó un voto programático porque la gente votó por Bachelet y por ideas y ese es un voto transversal, porque incluso penetró la votación de la derecha", subrayó.

En ese sentido, aseguró que la candidatura de la ex Mandataria tiene grandes posibilidades de crecimiento, señalando que la Alianza no logró perjudicar su candidatura pese a su ofensiva con el 27F y el caso de exonerados.

Para Lagos es primordial abrir canales de conversación con Marco Enríquez Ominami, Franco Parisi, Marcel Claude, y Tomás Jocelyn Holt para buscar un entendimiento, de tal modo que sus candidaturas se terminen sumando a la Nueva Mayoría. Aseguró que hay grandes puntos de coincidencia entre el bloque y los distintos aspirantes a La Moneda.

"Proyectar el liderazgo de Bachelet es importante, pero también es potente la idea de mostrar unidad de la oposición y eso se debería fortalecer y hay que tratar de abrir puentes con aquellos sectores alternativos, porque aquí nadie sobra y hay muchos mas puntos de espacio comunes que espacios de competencia que permitirían ganar en primera vuelta", aseveró el dirigente comunista.

¿Qué debe hacer Longueira para ganar? Hablan los expertos de la Alianza

Ante números como los que exhibe Michelle Bachelet, construir una campaña realmente competitiva es una tarea imponente. El candidato de la Alianza tendrá que enfrentar a una líder que obtuvo más del 50% de la votación en unas primarias inéditas en las que la participación fue muy superior a la esperada. ¿Cómo encontrar una estrategia ganadora? ¿Cómo atraer a una parte relevante de ese electorado de centro que todos codician?

Le preguntamos a tres gurús de la centroderecha qué posibilidades tiene Longueira de derrotar a Bachelet.

Gonzalo Cordero, abogado y ex samurái de Joaquín Lavín en la campaña presidencial de 2009, destaca la incertidumbre asociada a las elecciones de voto voluntario como una razón de peso para enfrentar cada nueva elección como "una montaña muy distinta".

Además, saca una lección estratégica del resultado de ayer: "Quedó demostrado que las estructuras partidarias no son el camino para hacer campañas hoy. Velasco salio segundo en la Concertación, sin tener parlamentarios, ni alcaldes, ni concejales. Longueira ganó en algunos lugares donde los parlamentarios eran RN y viceversa".

En esta segunda etapa, insiste, se trata de "hacer una campaña directa a la vena. Los afiches en la calle ya no son la manera y el trabajo partidario tampoco, tenemos que hacer una campaña que directamente a cada elector".

La abultada ventaja de Bachelet "no me preocupa", dice Manfredo Mayol, asesor comunicacional de la UDI, "tiene derecho a esa votación, porque fue Presidenta y tiene un conglomerado con bastantes votos. No hay novedad. Eso se revierte con una buena campaña".

-¿Una campaña para capturar el centro?

-Las campañas no son para ganar el centro político, son cosas más complejas y ambiciosas. Hay una matriz compleja. La primera variable son las personas, no el político. El ciudadano, su punto de vista, lo que le interesa: empleo, delincuencia, salud, la vida. No le interesan los sistemas técnicos, ni los sistemas políticos.

Tomás Duval, experto electoral de Renovación Nacional , advierte que eso no es suficiente. "A los que no fueron (a votar), hay temas sociales -como los abusos de las isapres, farmacias, retail- que les interesan, pero hay una gran cantidad de votos politizados en cualquier primaria y hay que darles un mensaje a ellos también. Ese elector sí fue a votar y, por lo tanto, sí tiene interés en la política".

Además, agrega Duval, Longueira tendrá que hacer gestos al electorado de Allamand en materia de contenidos, "para atraer a ese voto más liberal. Hay un centro político que sí está de acuerdo con propuestas como reformas constitucionales y el cambio al binominal, por ejemplo".

Las "cartas" de Longueira

Para Duval, "la estructura política de la UDI en todo el país le da una fortaleza territorial importante. También diría que Longueira sabe cómo convocar a sumarse a su trabajo, tiene ese espíritu y es un hombre que trabaja en terreno, va a salir a pelear".

Cordero concuerda en ambos temas: "Si hay una pelea cuesta arriba, él es el hombre para darla, por su liderazgo y sus características personales. Y su capacidad en terreno es un activo, porque aunque el puerta a puerta ya no es tan fundamental como antes, sigue siendo muy necesario. El terreno permite mejorar atributos como la cercanía, en que Bachelet tiene ventaja".

"Longueira es una expresión del mundo social con liderazgo en el plano político. Ocupa espacios en los dos mundos, pero su desarrollo es con interés por el mundo social y la solución de los problemas", explica Mayol. En este sentido, "la matriz de variables favorece al gobierno y no a Bachelet. Una campaña, si trabaja con realidades es más potente. El eje de Pablo está claro y es parte de lo que es, así es que no tendrá grandes modificaciones".

Sacarla al pizarrón: ¿Estrategia ganadora?

Uno de los desafíos clave de Longueira es contrarrestar la ventaja de su rival en atributos blandos como la cercanía y la simpatía, que explican parte importante de su atractivo electoral.

"La única manera de enfrentar eso es potenciar los atributos duros, como la capacidad de gestión, el liderazgo, la toma de decisiones. Eso debe reflejarse en un eje programático potente, y construirlo permite enfocar la campaña".

-¿Es partidario de poner énfasis en los errores o problemas de su primer gobierno, como Transantiago o la alerta de tsunami?

-Yo escogería bien los temas para golpear a Bachelet. Quizás el Transantiago o que su entorno de apoyo político -como Girardi y otros- muestra falta de renovación, pero no me metería con el tsunami, que la muestra en su dimensión más humana y donde resulta difícil echarle la culpa.

En efecto, dice Gonzalo Cordero, "una campaña centrada en su gestión anterior no la veo tan ganadora. Hay que dar por bueno el dato de que la gente cree que su primer gobierno no fue malo. Hay que confrontarla con sus propuestas y sus ideas para el futuro. Entonces, hay que mostrar el riesgo de lo que viene para adelante, que es como escoger entre la Alianza del Pacifico y el Alba".

No hay que poner el acento "en los atributos de ella, sino en el mensaje. Una campaña bien hecha debe segmentar bien sus mensajes y distribuirlos bien, hay que irse al marketing directo, al mail. Longueira es injustamente percibido como un tipo duro, por lo que hay que movilizar a la gente para que vea en el liderazgo de Longueira una fortaleza", sostiene Cordero.

Según Mayol, la ventaja de Bachelet "se produce por una cosa personal, que es empática, sencilla y produce el efecto de sentirse interpretado. Pero también necesita demostrar efectos sobre variables importantes, como empleo, seguridad etc".

Agrega Duval: "Longueira tiene que aprovechar políticamente la disparidad de criterios -y de convicciones-, dentro de la Concertación, hay un espacio que puede permear. Y yo mantendría el eje de discurso sobre abusos y cómo se perfecciona el sistema".

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