Política
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Chadwick y la lección post «caso Larraín»: "Hacia el futuro, no es bueno que el Gobierno responda a toda opinión de un candidato"

"Hay que saber entender el rol de los presidenciables", afirma el ministro del Interior tras el conflicto entre La Moneda y RN.

por:  M. Eugenia Fernández G., La Segunda
viernes, 28 de diciembre de 2012
Chadwick

Foto César Silva

Su proyección 2013: Cambios a ley de Orden Público y mejor popularidad

-Sus oficios políticos, ¿en qué los va a emplear en 2013? ¿Por qué proyectos el Gobierno se va a jugar para que salgan sí o sí ese año?

-Tenemos temas fundamentales. Lo es educación: ahí nos vamos a jugar por la aprobación de los proyectos de Superintendencia de Educación Superior, el proyecto de ley de Acreditación y el sistema de financiamiento de la educación superior. Lo segundo es la seguridad, y ahí vamos a poner mucho esfuerzo en aprobar la modificación a la reforma procesal penal, que la vamos a enviar en el mes de enero. Se ha avanzado mucho en las comisiones técnicas y ya hay un proyecto bastante afinado. A eso también le vamos a unir el proyecto de ley de Orden Público (que se llamó en algún momento Ley Hinzpeter), estamos pensando en algunos perfeccionamientos que ya tengo vistos y conversados con el ministro Hinzpeter. Tengo pendiente una bilateral con el Presidente para concluirlo.

<7b>-¿La idea es suavizarlo?

-No, concentrarlo en algunas materias que me parecen más fundamentales.

Este año también tenemos la agenda de competitividad, y el tema energético, que obviamente nos tiene que concentrar. Ojalá podamos tener lista la carretera eléctrica.

-No son pocos proyectos para un año que puede ser complejo porque es 100% electoral.

-No son pocos pero creo que los años electorales, que son difíciles, hay que aprovecharlos para sacar adelante los proyectos de sentido país. Y en ese sentido lo que es educación, energía, pueden ser mirados por la oposición como proyectos país, y como existe la incertidumbre de quién puede ganar la elección, tanto ellos como nosotros quieren que el país esté lo mejor posible.

-¿Cómo cree que vienen las movilizaciones?

-En 2012 las movilizaciones importantes fueron más esporádicas, con menor fuerza, y tendieron después a radicalizarse. Creo que se ha producido una percepción de opinión pública de que el tema educación pasó a ser realmente el número uno en importancia e interés, que se ha ido avanzando, que se han destinado recursos, y creo que 2013 va a ser un año en que las personas van a poder percibirlo con las becas estudiantiles, la rebaja del crédito CAE. En ese sentido tiendo a pensar que movilizaciones vamos a tener, pero que van a ir siendo cada vez más distanciadas y radicalizadas. Ojalá no sea así, pero de ahí la importancia de sacar la ley de Orden Público con las modificaciones que queremos hacer.

-¿Habrá un repunte en la popularidad del Gobierno?

-No sé qué va a indicar esta CEP, pero por lo que noto de ambiente, de calle, creo que el Gobierno debiera mejorar su adhesión. ¿Va a ser una mejoría espectacular? No, las mejorías siempre se van dando gradualmente, pero en esta CEP espero que mejoremos.

-¿Algún número?

-No me quiero casar con un número, pero sí tengo convicción plena de que el Presidente y el Gobierno vamos a terminar con una muy buena calificación ciudadana y en la medida que pase el tiempo, va a crecer.

-¿Usted ha pensado qué va a hacer al término del Gobierno?

-Espero poder hacer dos cosas. Una, es volver a hacer clases en la universidad, que es lo que más me gusta. Y tengo mi oficina de abogados con mi partner Luis Hermosilla que tiene una paciencia infinita... y espero algún día trabajar juntos.

-Sería raro un alejamiento tan rotundo.

-Sí, lo veo difícil y raro pero me he ido preparando para hacerlo. Cuando tomé la decisión de mantenerme como ministro y no ser candidato a senador tomé una decisión radical para mi vida.

"El Gobierno está terminando, en lo trascendente, un muy buen año".

Así comienza el ministro del Interior, Andrés Chadwick, su evaluación de 2012 que termina, y parte enumerando las altas cifras de empleo, junto con la aprobación de proyectos emblemáticos para el Gobierno como la baja de la tasa de interés del CAE y la próxima implementación del ingreso ético familiar.

De esta forma, el jefe de gabinete evita dramatizar el conflicto que la semana pasada enturbió las relaciones de La Moneda con Renovación Nacional, partido al que pertenece el Presidente Sebastián Piñera. Asegura que "la página está dada vuelta y estamos coordinados", y califica como "constructivos" los dichos que el candidato de ese partido, el ex ministro Andrés Allamand -amigo cercano de Chadwick-, realizó sobre el manejo político del Ejecutivo.

Eso sí, saca en limpio una lección: "Hacia el futuro, no debemos estar contestando a cualquier comentario que un presidenciable entregue, salvo que sea estrictamente necesario".

-La semana pasada se resucitaron las peores críticas al manejo político del Gobierno. ¿Se sintió aludido?

-Obviamente como Gobierno tomamos nota de la situación para efectos de lo que nos corresponde, que es desarrollar la mejor coordinación con los partidos. Y lo estábamos haciendo, así lo sentía yo. He tenido siempre comunicación permanente con Carlos Larraín y un trabajo con RN que no sólo se expresa en nuestra reunión de los días lunes, sino que -habiendo yo asumido hace poco más de un mes- les propuse a ambos partidos trabajar institucionalmente con ambas directivas, y ya llevábamos dos o tres reuniones.

Ese problema surgió en torno a la renuncia del ministro Teodoro Ribera pero también ante un hecho inesperado, que fue la renuncia de Carlos Larraín. Como Gobierno no queremos inmiscuirnos en la acción interna de cada partido, pero obvio que nos preocupa que haya situaciones como ésta, y por eso hicimos todo lo que estuvo de nuestra parte para colaborar a que se superara.

Con Larraín yo había conversado previamente a la renuncia de Ribera y le había transmitido lo que iba a suceder y sucedió, y nunca tuve inconveniente en reunirnos, como lo hice el día lunes y el viernes de esa semana. Quisiéramos nunca tener un problema con un partido, que sus directivas fueran lo más estables posibles, y que ninguna se sintiese con una sensibilidad respecto del Gobierno.

-¿Los reclamos de Larraín respecto de que no había sido avisado no se ajustaban a la realidad?

-Es difícil responder eso porque quizás él pudo haber interpretado algo de una manera distinta. Yo he tenido la mejor comunicación y relación con Carlos Larraín, y sí estuvimos conversando el viernes de la posibilidad de que podía evolucionar el tema a una renuncia, que el Presidente lo evaluaría el fin de semana. Y apenas tuve la confirmación del Presidente, el lunes a primera hora, yo se lo comuniqué a Carlos Larraín.

-¿Por qué al Gobierno le interesa que Larraín se mantenga en su cargo y decide meterse en la resolución del conflicto?

-No nos corresponde pronunciarnos sobre la mantención de Pedro, Juan o Diego. Lo que nos interesa es tener la mejor relación institucional con los partidos y respetamos las decisiones que adopten en sus mecanismos internos. Pero tampoco vemos como positivo ni normal que un presidente electo democráticamente, con el que hemos trabajado juntos, no esté en su cargo por todo el tiempo por el que fue elegido. Nos interesa que tengan la mayor estabilidad.

-¿A eso obedecieron las gestiones de la ministra Cecilia Pérez?

-La ministra Pérez, dado que estaba en el Congreso el día martes y es militante RN, aprovechó de conversar con los parlamentarios y Carlos Larraín, y ella actuó generando buenos oficios para saber bien de la situación interna y cómo se podía retomar el curso normal.

"Siempre entendí las expresiones de Allamand como constructivas"

-¿A Ud. le complicaron las palabras de Allamand? El es su amigo y fue ministro. Entró al gabinete precisamente por ser político...

-Es que pasan un par de cosas. Primero, las expresiones de Allamand escuchadas en esa entrevista radial eran dichas en un tono y forma distinta de cómo se veían escritas, y yo señalé de inmediato que siempre las entendí como constructivas. En segundo lugar, uno entiende la condición de los candidatos y uno debe tener un margen de tolerancia y aceptación y entender el rol en que están. Lo conversamos después: él me explicó el espíritu de esas declaraciones, y por consiguiente no nos ha generado ningún problema personal ni político.

Esa semana también hubo declaraciones de Laurence Golborne que pudieron ser un llamado de atención... Lo conversé con él, estoy en permanente contacto con los dos candidatos, y hay que entender su papel.

-Pero a Allamand le contestaron duro. Cecilia Pérez habló de lealtades en juego.

-La Cecilia lo ha explicado bien. Expresó un sentimiento que para ella aflora con más fuerza porque es militante RN, entonces reacciona con más sentimiento porque se trata de su partido. Hay veces en que uno es más duro con los propios que con los ajenos, y le duele más la crítica propia que la ajena.

-¿Qué tan involucrado estuvo el Presidente Piñera en esto? ¿Se molestó por las críticas?

-El no se involucra, y sí obviamente uno le informa de las cosas que se van haciendo. Le pareció bien el camino que se escogió para dar por superado lo antes posible todo este episodio.

-Este es el primer «enfrentamiento» entre el Gobierno y un candidato. ¿Qué lecciones saca a partir de esto?

-No siento que haya habido un conflicto con un presidenciable. Hubo una opinión, respecto de la cual había una diferente apreciación, y que luego fue aclarada en su sentido y espíritu.

Ahora, así como hemos dicho que no queremos que los ministros participen en actos o adhesiones de los candidatos para no poner en riesgo la unidad del gabinete y dar amplias garantías a los dos, es también bueno incorporar algo: que nosotros como Gobierno no tenemos ni debemos estar contestando a toda opinión que un candidato presidencial entregue. Hacia el futuro, salvo que sea estrictamente necesario, no creo conveniente ni bueno que como Gobierno respondamos cualquier comentario u opinión de nuestros candidatos, sino que dejarlos a ellos y, entendiendo su rol, que expresen lo que les corresponda, salvo que sea estrictamente necesario.

-¿Y eso para qué? ¿Para evitar que la campaña se desborde y termine salpicando al Ejecutivo?

-Para evitar que el Gobierno entre en una participación o lo puedan ver como partícipe de la campaña. Nosotros queremos que la primaria se desarrolle con normalidad, queremos dar garantías a los dos candidatos de nuestra coalición y a todo el resto de candidatos, y así se los he señalado. Yo pienso llevarlo de esta manera: si hay una declaración de Golborne o Allamand, salvo que sea absolutamente necesario, no referirse a ella. Y por el contrario, entender su rol y no vincular al gobierno con un candidato ni a favor ni en contra.

-¿El Gobierno no va a mediar ni arbitrar si hay problemas entre ellos?

-Nada, menos si no nos lo han pedido.

-¿Y si la campaña se desborda?

-No me niego anticipadamente, pero creo que no va a ser así. Todos pensaban que en un principio habría un conflicto entre ambos, pero los dos han entendido que la tarea no es entrar en descalificaciones ni pullas mutuas, sino que trabajar con sus ideas teniendo claro que en una primaria lo fundamental es saber que al día siguiente, si gano, a quien más voy a necesitar es a quien perdió.

-¿Pudo este episodio terminar peor? Hubo ministros, como Evelyn Matthei, que quisieron salir a contestarle a Allamand...

-El gabinete y los ministros estamos actuando cohesionados y muy claros en torno a lo que el Presidente nos ha señalado, y él nos ha pedido que no nos involucremos en la primaria ni para adherir ni para rechazar. Todos tenemos claro cómo tenemos que responder y actuar ante este tipo de situaciones.

-¿No es irreal que ministros como Matthei, que se sabe que está con Golborne, sean prescindentes?

-Sin duda es conocida la adhesión de algunos ministros y eso nadie lo quiere esconder, sería un absurdo. Lo que se pretende es que no aparezcamos involucrados en la campaña de las primarias, porque en primer lugar eso significaría que estamos restándole garantías a quienes compiten. Y, en segundo lugar, es importante -y el Presidente así lo ha transmitido- que el gabinete sea un equipo unido, y que la unidad esté en torno a la acción del Gobierno. Si los ministros tomamos partido, eso genera un ambiente de mayor división y menos atención en nuestro trabajo de gobierno.

Anticipo CEP: "Las cosas debieran tender a mantenerse"

-La próxima semana se conocería la encuesta CEP, ¿cree que habrá cambios en la carrera?

-Tengo la impresión de que no ha transcurrido todavía un tiempo suficiente para que ocurran grandes cambios y tener una apreciación más exacta de cómo son percibidos Allamand y Golborne como candidatos. Creo que las cosas debieran tender a mantenerse.

-¿Con Michelle Bachelet mucho más arriba que ambos?

-Sí, creo que la mantención va a ser tanto para Bachelet como para todos los candidatos. Las encuestas van a empezar a entregar una información más dura y real cuando ella llegue a Chile, cuando la campaña haya empezado en términos reales, cuando estemos en plenitud en las primarias y la opinión pública ya identifique bien a los candidatos.

-Piñera ha dicho que parte importante de su legado es dejar a alguien de su signo en La Moneda. ¿Sería un fracaso lo contrario?

-Sin duda es importante y el Presidente tiene marcada a fuego la trascendencia de que la obra que se ha iniciado y desarrollado en su gobierno tenga una continuación como proyecto político. ¿Eso significa que sería un fracaso del Ejecutivo? No, porque los gobiernos se evalúan en su propio mérito y obra.

-¿Sería un fracaso de la coalición?

-Sin duda nos dejaría con un sabor amargo el que no exista continuidad.

 
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