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Girardi: "No voy a votar por ningún candidato que no tenga un proyecto de cambio... ni siquiera por Bachelet"

"No creo que ella quiera venir a Chile para ser la candidata de una expresión reducida de la sociedad", advierte el senador PPD.

por:  Por Claudia Andrea Sánchez/La Segunda
viernes, 04 de mayo de 2012

Foto RICARDO ABARCA

Irregularidades en Arica: "Es transversal"

-¿Las irregularidades de Arica y que tienen cuestionado a un alcalde cercano al PPD afectarán las municipales?

-Es muy lamentable la situación de Arica y además es transversal porque va de personalidades desde el mundo del oficialismo hasta el de la oposición. Pero lo único que puedo decir es que será el Ministerio Público quien establezca las respectivas responsabilidades.

-Usted fue a visitar al ex alcalde de Hualpén, Marcelo Rivera ¿Cómo lo explica?

-Insisto, será la justicia la que verá las responsabilidades individuales. Hay que esperar las resoluciones judiciales y eso es lo importante.

De la ecología a la teoría de la evolución, hay temas que obsesionan al senador y hombre fuerte del PPD, Guido Girardi. Puede hablar durante horas al respecto, pero además encuentra la forma de vincular los asuntos científicos y sus visiones sobre el desarrollo de la vida y la naturaleza con sus planteamientos políticos. Por eso, cuando da entrevistas, no es raro que salte desde el crudo juego del poder y las alianzas a largas consideraciones sobre la biodiversidad o los antecesores del homo sapiens.

Y no es que sus planteamientos políticos sean precisamente abstractos o tengan la asepsia de un teorema. Al contrario, normalmente desatan muy concretos enfrentamientos y pugnas. Como las que viene generando su actual aventura: la construcción de un "gran movimiento refundacional", del cual el reciente pacto entre comunistas, radicales y pepedés vendría a ser la primera fase... para espanto de un sector importante de la Democracia Cristiana.

Es que, piensa, tanto su partido como la Concertación han cerrado un ciclo y ahora deben definir "cuál va a ser su apuesta para este siglo". Ante ese panorama, agrega "una alternativa es quedarse sentados esperando que pase el tiempo y seguir sometidos a la obsolescencia, resignados a ser una coalición de 4 partidos y sin ciudadanía. Porque no creo que nadie de la Concertación pueda ir a una marcha de ninguno de estos movimientos con cierta tranquilidad y legitimidad y, por lo tanto, lo peor que puede hacer la Concertación, que hoy está con un pulso débil, es esperar tener pulso cero y seguir reduciéndose a la mínima expresión".

-Y en ese escenario, ¿qué pasa con el pacto DC-PS?.

-Ellos tienen el derecho legítimo a hacerlo, pero yo no comparto esa estrategia. Al revés, el camino hoy día es la ampliación: sumar y no reducir. Hacer socios a los movimientos sociales de todo tipo. Si uno mira a la ciudadanía, está llena de liderazgos interesantes, de prácticas innovadoras, y siento que ninguna de ésas está en la política.

"No tenemos que pedir permiso"

-¿Entiende que el PS se asocie con la DC y no con el PPD, si su base es de izquierda?

-Mi tarea es opinar sobre lo que nosotros estamos haciendo. Y creo que el acuerdo del PPD con el PC-PR y el PR no es suficiente. Es sólo un punto de partida, un proceso embrionario que busca reconstruir una gran fuerza progresista.

- ¿Cómo lo harán efectivo si la DC está en contra?

-Nosotros no le tenemos que pedir permiso a nadie para hacer esto.

-¿Entonces por qué no cortan definitivamente con la DC?

-Soy partidario de que esto no se reduzca al PPD, PR y PC. Eso es absolutamente insuficiente respecto de la magnitud del desafío. Se tiene que incorporar a todos los que quieran estar... sin exclusión.

-Para muchos DC, lo que ustedes están haciendo es una nueva UP...

-Están equivocados... eso no existe. La UP fue la expresión de un pensamiento anacrónico del siglo XX, en donde había una ideología de izquierda y otra de derecha que no dialogaban.

- ¿La DC está invitada entonces al proceso que Ud. impulsa?

-Todos están invitados. Nosotros no somos los censores. Con la DC podemos seguir manteniendo un acuerdo de gobernabilidad. Eso es necesario y es fundamental, en la lógica de una oposición potente. Además, tenemos que mantener esta lógica de tener alcaldes únicos de la oposición y un candidato presidencial salido de una primaria que se centre en las propuestas y no en el casting.

Pero nuestra relación con la DC tuvo un pecado original: muchas veces tuvimos dificultad para expresar una identidad de izquierda. Se expresaba más bien la identidad de centro, tal vez de una manera mal entendida. Se decía que, si nosotros insistíamos en nuestros planteamientos, era una causal de ruptura de la Concertación.

-¿Llegó el tiempo de sincerarse?

-La DC representaba bien al mundo de centro, al mundo conservador, pero nosotros tuvimos la incapacidad de representar a nuestro mundo. Por ejemplo, durante los gobiernos de la Concertación se hicieron acuerdos con la UDI en materia de medio ambiente, en vez de hacerlo con los que hablábamos del tema, como Alejandro Navarro y yo. No fuimos capaces de hacer el posnatal de 6 meses ni una AFP estatal. ¿Qué pasó? La Concertación perdió su atractivo de cambio. Yo quiero relacionarme con la DC, pero desde un proyecto progresista, sin que eso signifique tener que renunciar a nuestra identidad. - ¿De verdad se imagina en este nuevo orden a la DC?

-Me imagino a todo el mundo progresista: al PDC, al PS, al PC y al PR. Al MAIZ, al MAS, a MEO. No tengo ningún tipo de prejuicio. Pero el sustrato esencial es el movimiento social. Siento que hay una parte muy importante, mayoritaria, en la DC, que es progresista y perfectamente podrían estar acá. Y, por último, la relación formal con la DC tiene que ser estratégica y colaborativa, pero que no signifique que, para construir acuerdos, tengamos que renunciar -como ha ocurrido- a nuestra identidad. Cuando Walker toma la decisión de hacer un acuerdo con RN, la respuesta nuestra fue de valoración, pero cuando hacemos algo que desde mi punto de vista tiene menor intensidad, dado que el PC, está al menos en la oposición hay una reacción absolutamente paradojal.

Es un tanto contradictorio eso, porque ellos recibieron con los brazos abiertos al PC para apoyar a sus alcaldes y al mismo tiempo reeditan las viejas prácticas de la guerra fría. Eso no lo puedo compartir, siendo que el PC ha sido clave para que Ricardo Lagos y Bachelet pudieran ganar. Están pidiendo el apoyo del PC y, por otro lado, al mismo tiempo, levantando una forma de crítica que es anacrónica.

Factor Bachelet

- ¿Se imagina un gobierno con ministros comunistas?

-Yo lo he dicho: no me imagino un gobierno de la Presidenta Bachelet excluyente. El liderazgo de ella tiene una condición necesaria, pero no suficiente. Un liderazgo como el de la Presidenta Bachelet necesita primero tener un proyecto de cambio. Yo no voy a votar por ningún candidato que no tenga un proyecto de cambio, ni siquiera por Bachelet. Ahora, me parece que Bachelet tiene las mejores condiciones para que su liderazgo sea puesto al servicio de ese proyecto de cambio.

Pero además se requiere tener un vínculo con el mundo social, y que el candidato o la candidata sea elegido en una primaria por todos los ciudadanos que deseen participar, ojalá incluyendo desde la DC hasta MEO.

-Pero del acuerdo DC-PS se entiende que habrá una primaria entre ellos y después la otra.

-Me cuesta entender ese proceso. Lo que debiera haber es una primaria donde participen independientes y que vaya desde la DC hasta el PC, pasando por MEO. En el intertanto se podrán hacer alianzas...

Si el PPD se hubiese quedado con el PS y la DC, tendríamos una Concertación más chica de lo que era, menos abierta que lo que tiene que ser y con una práctica un tanto excluyente y divorciada del mundo social.

-¿Cómo es su relación con Osvaldo Andrade, el gran articulador del acuerdo socialista-DC?

-Tengo una buena relación y muy respetuosa con Andrade. Entiendo su política, pero creo que deja un vacío y no hay una respuesta a un mundo que es mayoritario. El Chile de hoy es progresista. Lo que hace Andrade es con buena intención, pero deja sin representación a una parte importante de la sociedad chilena.

-Pero todo este debate, ¿no termina enredándole el panorama a Bachelet?

-Es importante que quien sea candidato o candidata tiene que tener un proyecto de cambio y hacerse cargo de las demandas profundas de una sociedad mucho más avanzada, que quiere igualdad y dignidad. Esas demandas necesitan tener una respuesta acorde, y ese proyecto está y lo tiene la ciudadanía.

-¿Ha tenido contacto con Bachelet?

-No he tenido contacto con ella, ni me interesa tenerlo. Yo no estoy trabajando por un determinado candidato; estoy trabajando por un proyecto y por la reconstrucción de un mundo progresista y para que tengamos un liderazgo comprometido con ese proyecto de cambio. No creo que Bachelet quiera venir a Chile para ser la candidata de una expresión reducida de la sociedad y no creo que venga a Chile sin tener una propuesta profunda de cambio y sin tener la profunda convicción de que hay que construir una alianza con el mundo social.


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