"Soy igual o más valdiviano que cualquier otro candidato... ¿Quién me va a decir a mí que yo no tengo una relación con Valdivia?", es el mensaje del ex canciller.
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"Váyase a Valdivia mejor". El consejo de Gabriel Valdés Subercaseaux sobre la ciudad de sus amores, a su hijo Juan Gabriel, fue parte de su última conversación en directo, cuando éste viajaba a Washington, antes del fallecimiento de quien fuera el senador por esa ciudad, hoy Región de Los Ríos, y por la cual el ex canciller socialista declara y defiende su interés de competir, pese a los cuestionamientos de diputados que hoy levantan sus banderas contra "los afuerinos".
-¿Su padre le dio su venia?
-No, mucho más que eso. Conversamos muchísimas veces de que yo había sido un servidor durante años de los intereses públicos de Chile en el exterior y ahora quería hacerlo en Valdivia. El entendía bien, porque nuestra familia está vinculada desde hace demasiados años a esta zona.
-¿No ha pensado en otra región?
-No. Sergio Bitar me llamó hace años, cuando yo estaba en Naciones Unidas, para decirme que se retiraba del Senado y que fuera su sucesor en el norte. Me tentaba; dijo que el Presidente Lagos ya estaba enterado; que no era obstáculo el que yo fuera socialista, y no PPD, que eso se podía conversar entre los dos partidos. Pero le dije "hay un asunto que no se puede resolver: si entro por el norte, jamás voy a poder hacerlo después por Valdivia". Sergio se rió y me dijo "eso sí que no tiene solución".
Me interesa mucho, y en la medida que tenga el apoyo de mi partido y de la Concertación, me gustaría ser candidato.
-El regionalismo está siendo levantado por los precandidatos de Los Ríos, Alfonso de Urresti (PS) y Gastón von Mühlenbrock (UDI).
-Marcar territorio y decir que todos los perros son de otro lado y no de ahí, es una historia conocida. Importante es que los senadores no sean nominados a dedo y para eso los parlamentarios actuales tienen que dedicarse a combatir el binominal.
He conversado con mucha gente en Valdivia y me da la impresión de que la gente desea liderato, capacidad de movilización de nuevo de una zona que conquistó el título de región, pero necesita proyectarse en el tiempo; eso no está.
-De Urresti afirmó que la región se cansó de tener senadores "afuerinos".
-No tengo problemas con eso, me considero igual o más valdiviano que cualquier otro. No nací ahí y tampoco De Urresti (quien nació en Viña del Mar), trabajó en Puerto Montt un tiempo importante y llegó a Valdivia en los 90. Yo voto en Valdivia desde 1990 en la Escuela España. Concuerdo con él en que no puede ser nadie señalado a dedo, pero no creo que sea adecuado plantear el tema en términos de marcación de territorio.
Tengo de niño mis permanencias en Corral; mi padre trabajaba en Huachipato y en la CAP. Mi abuelo tuvo una casa frente al río en Valdivia por décadas; un tío obispo de Osorno me llevó por el sur desde niño por Río Bueno, por Lanco, Panguipulli, y mi padre fue 16 años senador por la zona. Además, tengo una casa en una parcela que ha sido mía desde hace bastante tiempo y sólo he podido construir ahora. ¿Quién me va a decir a mí que no tengo una relación con Valdivia?
-¿No teme ser visto sólo como "el hijo de"?
-Si yo no hubiera hecho nada en la vida, estaría preocupado, pero he sido ministro, embajador, trabajé duramente en la recuperación de la democracia, fui el coordinador de campaña de televisión del No, participé en la organización del plebiscito, trabajé en partidos políticos en situaciones muy delicadas, como la dictadura. A mí nadie me va a venir a plantear una visión menoscabada de lo que yo he podido contribuir al proceso democrático chileno. Que por mi especialidad lo haya hecho más en temas internacionales, es posible; pero todo ciudadano chileno tiene derecho a decir "he servido suficientemente al país afuera y quiero servirlo adentro", y decidir dónde quiere competir. No estoy imponiendo ni proclamando nada.
-¿Primarias con De Urresti?
-Con otro candidato socialista y también con otros de la Concertación, de ser necesario.
-Fidel Espinoza dice que De Urresti "no tiene ni siquiera competencia con Juan Gabriel Valdés".
-Si no creyera que puedo ganar esa elección y la futura, no estaría tan interesado. Tengo méritos suficientes y posibilidades reales de ganar.
Pero Eduardo Frei tiene toda la razón: el tema en este momento no es la senaduría, sino la elección municipal.
-¿Y le puede ganar a Frei?
-Con Eduardo Frei tengo una relación muy especial, fui su ministro, soy su amigo, y es una de las grandes figuras de la política chilena. Sus decisiones para mí serán siempre importantes de considerar.
-¿Cómo se entiende eso?
-Frei ha dicho que estas decisiones definitivas suyas van a ser en octubre y yo voy a considerar esas decisiones. No estoy en este momento tomando ningún compromiso en particular, pero para mí la decisión de Frei va a ser siempre muy importante de pensar y de considerar.
-Si Frei dice que va por Los Ríos, ¿Ud. se restaría de competir?
-No necesariamente. Eso es algo que podemos perfectamente acordar. Pero es importante en Chile que se respete a las figuras como Frei que fue Presidente de la República.
-¿Su candidatura no es a finish?
-He planteado mi decisión de ser candidato a senador, pero es evidente que voy a considerar la situación y las opiniones de otras personas, en el curso del proceso que sigue, hasta que se proclame la candidatura. No es el momento de trabajar la senaduría, sí de escuchar lo que están diciendo los demás parlamentarios y la gente respecto del proceso electoral
-De Urresti dijo que Frei tiene un "liderazgo cansado". ¿Está para retirarse?
-Es una decisión que debe tomar él. Su aporte siempre será importante y no hay ningún político que se retire en Chile: mi padre llegó a los 93 años y tuvo opinión hasta el final y la gente lo iba a ver para preguntársela.
-¿Puede Ud. captar votos DC, por su misma relación familiar?
-Quiero plantear mi aporte a la región de una forma que permita concitar apoyo de los más distintos sectores: DC, radicales, socialistas, PPD, y también personas de derecha que están desilusionadas de cómo sus partidos han manejado la situación en Valdivia.
"Yo puedo ofrecer una alternativa mejor"
-¿Su candidatura es más transversal que la de De Urresti?
-Eso lo tiene que medir la gente. Pero es evidente que durante mi trayectoria política, he sabido tomar decisiones de interés nacional -en este caso sería regional- incluso cuando no me han convenido.
-¿Por ejemplo?
-El periodo que estuve de ministro y me tocó el tema Pinochet.
-¿A qué se refiere con proyectar la región de Los Ríos?
-Tiene una proyección hacia el Pacífico y Argentina que no está suficientemente examinada. Reconozco la calidad con que han trabajado los diputados Jaramillo y De Urresti en muchos de estos temas, pero se requiere de una perspectiva y de trabajo que permita darle a esa región una identidad que hoy no tiene.
-El diputado PS ha hecho un fuerte trabajo en terreno y como abogado ha estado en casos con impacto social, como el de Cynthia Cortés.
-El ha hecho un trabajo que lo autoriza a plantearse ser candidato a senador, pero yo puedo ofrecer una alternativa mejor y convencer de eso a la región. De eso se trata la democracia. No sólo proyectar la región, sino producir más empleo, atraer más inversión, proteger de mejor manera el medioambiente, y hacer participar a la gente. El PS es hoy menos en esa región que lo que era hace un tiempo. Me propongo plantear un cambio en la manera de trabajar y de hacer política.
-¿Cuál es su presencia en Valdivia?
-Estoy haciendo clases en la Universidad Austral; estoy yendo todo el tiempo para allá, dedicado a visitar dirigentes sociales, políticos; estoy invitado por dirigentes de distintas poblaciones. No he iniciado una campaña; estoy informándome de cómo se puede definir un servicio de un senador en un año a una región en el año 2012 en Chile.
-¿Ha recogido malestar hacia los senadores en ejercicio? Porque dicen que Frei no va mucho y que les fue mal con Allamand, que se fue de ministro.
-Efectivamente hay la búsqueda de un cambio, pero está planteado más bien en la capacidad de los valdivianos de participar en la elección de sus propias autoridades y no en términos de donde nació este o el otro.
Habiendo una persona de la calidad de Roberto Delmastro en la región, fue poco estética la llegada de Carlos Larraín. Me he reunido con Delmastro y tiene una visión abierta a conversar con todos, establecer acuerdos.
-Pero él también habla de los afuerinos.
-¡Pero si todos hablan de los afuerinos, yo también! No veo por qué se van a imponer parlamentarios en las regiones. Son las regiones las que tienen que participar.
-El mundo internacional es bien distinto al local.
-¿Qué le parece Gabriel Valdés? ¿O Ricardo Lagos? La viejísima frase de "en la cancha se ven los gallos" es lo que hay que ver.
-Mariano Fernández, también ex canciller, no logró la presidencia DC.
-El estuvo cerca y si fuera candidato a senador de su partido, sería un tremendo candidato.
He estado demasiado cerca de alguien que recorrió un circuito internacional muy fuerte y apasionado, y sin embargo supo entender la dimensión política y el mundo poblacional más humilde de Valdivia.
¡Cómo alguien puede vincular la pelea por unas exportaciones chilenas con el tema Malvinas!-¿Cómo ha actuado el Gobierno chileno frente al caso Malvinas?
-No tengo ningún reparo a lo que ha hecho hasta ahora. Chile ha reconocido siempre los derechos jurídicos de Argentina sobre las Malvinas y el Gobierno de Chile ha reforzado ese planteamiento. Me parece correcto.
Esto no significa, como he visto en voces desmesuradas, que Chile tenga que asumir tareas de Argentina en la defensa de sus derechos soberanos.
Y me parece desproporcionado que el Reino Unido envíe destroyers de alta potencia y luego se publique en la prensa británica que se encamina hacia acá un submarino nuclear, sin que el gobierno británico lo desmienta, sino que más bien tienda a confirmarlo. Es evidente que el grave error que cometió Argentina hace muchos años no volverá jamás a repetirse.
-¿El respaldo a Argentina va a tener costos con Inglaterra?
-No debería tenerlos. Supongo que el Reino Unido se percatará que no puede llegar a un punto de confrontación con el conjunto del Mercosur y de la región latinoamericana por este tema. El Reino Unido no es ya el imperio británico; en una situación como la que está Europa, me llamaría la atención que optara por confrontar la opinión de Brasil, de Uruguay, de Chile y de Argentina en su conjunto, o tomar medidas.
Me encantaría ver en el curso del 2012 la decisión de dialogar, pero no estoy viendo eso hoy con demasiado optimismo.
-Hay preocupación por las medidas proteccionistas que tomó Argentina contra productos chilenos.
-Chile tiene que defender su punto de vista comercial con la firmeza de siempre. Manteníamos las relaciones más excelentes con el gobierno de Menem y al mismo tiempo teníamos roscas a nivel comercial. Y si fuimos capaces de separar el voto en el consejo de seguridad por Irak, con el acuerdo TLC con Estados Unidos, ¡cómo a alguien se le ocurre vincular la pelea por unas exportaciones chilenas con el tema Malvinas!
-¿Cómo ve la situación en La Haya?
-Tengo que confiar en lo que está diciendo el canciller y el equipo negociador: que los alegatos, en el juicio oral, van bien preparados y Chile va a obtener un resultado positivo en este fallo. Sin embargo, me preocupa que opiniones destempladas o medidas irreflexivas puedan generar un clima de malestar. En su momento critiqué las declaraciones del ministro Allamand; ahora estoy criticando el arresto en Perú de jóvenes chilenos transformados por la prensa en espías peligrosos, (en Perú) se desubicaron completamente.
Vamos a tener después del fallo momentos delicados en comunicaciones, y las cancillerías de los dos países deberían tratar el tema comunicacional de manera específica.