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El peso de la Iglesia Católica en la educación subvencionada

Después de las escuelas municipales, los establecimientos ligados a la Iglesia Católica son los que acumulan mayor matrícula, según estadísticas de 2013. Sólo en marzo pasado, recibieron $36 mil 981 millones para financiar los colegios subvencionados.

por:  Viviana Candia
sábado, 03 de mayo de 2014
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Los "ruidos" que genera la reforma


1.- No más selección...El nudo del conflicto
Durante el primer gobierno de Michelle Bachelet, se eliminó la selección de alumnos hasta Sexto Básico en los establecimientos que reciben financiamiento estatal. "En básica está prohibido en la ley aplicar entrevistas, pruebas o pedir otro tipo de certificados como de matrimonio y bautismo. Pero la prohibición quedó en letra muerta. Según datos del Mineduc, un tercio de los colegios subvencionados aplican pruebas de admisión y realizan entrevistas de padres y estas últimas han aumentado en más de 10% desde 2008", explica Gregory Elacqua, experto en educación y director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales , que por lo mismo justifica los cambios en esta materia. Modificaciones que no son bienvenidas en la Iglesia Católica, pues teme que termine afectando los proyectos educativos que buscan desarrollar: Se recuerda que buscan asegurarse de que los alumnos provengan de familias del mismo credo. Otro tema es qué hacer en colegios de alta demanda, como los de excelencia. Elacqua explica que podría replicarse el sistema de lotería que se aplica en Washington DC, Boston y Londres: "Las familias libremente eligen un colegio y lo ponen en su lista de preferencias. Si hay sobredemanda, se aplica un sorteo, pero sólo entre las familias que postularon a ese establecimiento. Por eso los colegios católicos no tienen nada que temer", explica.
2- Fin al lucro:
No es un tema que preocupe a la Iglesia en demasía, porque hay consenso de que sus establecimientos no buscan rentabilidad. En todo caso, cuando la ley estableció que los sostenedores educacionales tenían que ser personas jurídicas (en 2009), varias congregaciones se trasformaron en fundaciones y corporaciones de beneficencia. La norma permitió dar un mayor orden contable y financiero sobre la marcha del colegio y diferenciarlos del estado económico de las congregaciones. Igual se producen traspasos de dinero porque en su mayoría los colegios arriendan infraestructuras que pertenecen a las congregaciones. Esos arriendos generalmente son menores que los que operan en el mercado.
3- Término del Copago
Aunque vincula dinero, algunos expertos sostienen que es una discusión más bien doctrinaria, porque "la base de los colegios subvencionados católicos es que los padres aporten con lo que puedan, porque eso lo dignifica". Por eso la mayor parte de los establecimientos de la Iglesia Católica mantiene un sistema de financiamiento compartido, cuyos montos varían. Una de las congregaciones con mayor presencia en Chile es el Instituto Hijas de María Auxiliadora que sostiene 19 establecimientos. De ellos sólo uno es gratuito; en otro cobran entre mil pesos a $10 mil al mes; en tres, el copago se mueve entre los $10 mil a los $25 mil; once tienen una mensualidad que oscila entre $25 mil a $50 mil y tres, entre $50 mil a $100 mil. De los nueve colegios que administra la Corporación Educacional Arzobispado de Santiago, uno tiene un cobro que va de los mil pesos a los $10 mil; siete tienen una mensualidad entre $10 mil a $25 mil y uno entre $25 mil a $50 mil.

El enseñarle a escribir a Inés de Suárez convirtió al religioso español Rodrigo González Marmolejo en el maestro más antiguo que consigna nuestra historia. El gesto -de quien después se convirtió en el primer obispo de Santiago- bien podría considerarse un símbolo de la influencia que la Iglesia Católica ha tenido en el sistema educacional chileno desde los albores de nuestra identidad.

Y cada vez que aparece la palabra "reforma" en el debate, todas las miradas se centran en la reacción de esta institución religiosa.

«La Segunda» revisó los antecedentes del Ministerio de Educación, para conocer cuánto pesa la Iglesia Católica en la educación subvencionada. Y su influencia es clave: Después del área municipal, es el segundo actor de mayor tamaño tanto en matrículas como en fondos públicos recibidos.

370 sostenedores


El centro de estudios del Ministerio de Educación detalla el nombre de cada establecimiento que recibe subvención pública en el documento llamado "Sostenedores con aportes Estado 2013". Según sus números, la matrícula de establecimientos básicos y secundarios el año pasado fue de 3 millones 537 mil 87 alumnos. El 92% de esta cifra (3 millones 272 mil 56) recibió subvención del Estado (el resto corresponde a estudiantes de colegios particulares pagados).

¿Cuánto representa la Iglesia Católica en estos 3,2 millones de alumnos?

Para determinar esta cifra se consideró como sostenedor católico a todas aquellas congregaciones, instituciones, corporaciones y fundaciones vinculadas a la Iglesia. Se dejó fuera a las sociedades (que per se pueden tener fines de lucro) que, aunque entregan formación católica, tienen una gestión ajena a la estructura eclesial.

Esto permite establecer que 685 establecimientos que reciben subvención estatal están vinculados directamente a la institucionalidad de la Iglesia Católica, repartidos en 370 sostenedores diferentes. Gracias a ello, totalizan una matrícula de 452 mil 306 alumnos , que equivale al 13% de los alumnos donde el Estado tiene algo que decir en la discusión de la reforma educacional, considerando que aporta con financiamiento.

Como ejemplo, cabe considerar que existen otros 144 establecimientos dependientes de iglesias evangélicas, Baha'i y masones.

$36 mil millones en un mes


Este peso en la matrícula, se traduce en que estos establecimientos reciben mensualmente ingresos del Estado. Este aporte corresponde a la suma de la subvención normal, el bono de reconocimiento profesional (a los profesores); la subvención escolar preferencial; una bonificación por buena gestión (cuando corresponde) y el pago de un bono escolar (éste lo financia el Ministerio de Desarrollo, pagado a los profesores por los hijos que tienen).

De acuerdo a las estadísticas que publica mensualmente el ministerio bajo la categoría de "transferencias", sólo en marzo de este año el Mineduc entregó a los diferentes sostenedores $289 mil 602 millones (incluye municipales).

De este monto, $36 mil 981 millones fueron a financiar parte de la actividad de los colegios subvencionados que dependen de alguna entidad católica. Este monto también corresponde al 13% de los recursos totales que el Estado dispone por este concepto.

A estos dineros hay que sumar lo que entregan los propios apoderados en forma de financiamiento compartido (el aporte de los padres a los colegios subvencionados), que es muy usado por estas instituciones ligadas a la Iglesia Católica para generar mayor compromiso de los apoderados en la formación de los menores.

Comienzan los contactos con el Gobierno


Además de las cifras -que permiten cuantificar el peso de la Iglesia Católica en la educación subvencionada-, el contenido mismo de la reforma tiene con los ojos atentos al clero... aunque se vea en perspectiva histórica: "Quienes estamos dedicados al trabajo en los colegios tenemos una serie de reformas en el cuerpo", reflexiona monseñor Héctor Vargas, obispo de Temuco y presidente del Area de Educación de la Conferencia Episcopal, y el encargado de relacionarse con el Ministerio de Educación en esta materia (ver entrevista).

De hecho, los cambios que las autoridades del Gobierno han adelantado, permitieron a la Iglesia mapear los temas más sensibles para este sector: eliminar el financiamiento compartido, el sistema de selección de ingreso y el lucro -en el sentido que podría redefinir la relación entre colegios y congregaciones religiosas- están entre ellos.

Por lo mismo, no es coincidencia que abril se transformara en un mes intenso para la Iglesia Católica en materia política... considerando que el 25 de marzo el ministro Nicolás Eyzaguirre anunció que antes del 21 de mayo se enviaría al Congreso el primer grupo de proyectos de la reforma educacional.

¿Un inicio de lobby eclesiástico? En esferas eclesiales se descarta. Estos son algunos de los hechos:

L Semana del 7 de abril: Desayuno privado que el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal -máximo órgano de la Iglesia Católica chilena- sostuvo con la ministra secretaria general de la Presidencia, Ximena Rincón. La cita -a la que concurrió el presidente del Comité, cardenal Ricardo Ezzatti, y los obispos Alejandro Goic y Cristián Caro- sirvió para que la Segpres retomara su papel de nexo con la Iglesia, tal como ha sido la tradición en las últimas dos décadas.

L Semana del 14 de abril: Cena en casa del diputado DC Matías Walker a la que concurrió Ezzati y monseñor Cristián Contreras. Participaron además los diputados Jorge Sabag y Sergio Espejo. Este encuentro se gestó en un viaje a Roma, en el que coincidió el cardenal con el entonces diputado Gabriel Ascencio.

"Como DC siempre hemos tenido una relación fluida con los obispos. En mi casa siempre se les recibió desde los tiempos del cardenal Silva Henríquez", indica Walker. Este reconoció que el encuentro sirvió para explicarle al purpurado "los verdaderos alcances de la reforma que se impulsa".

L 22 de abril: Encuentro oficial entre Vargas y Nicolás Eyzaguirre.

Pero también ha habido otros gestos: Días antes que se diera a conocer públicamente el documento "Iglesia y Educación: aporte al diálogo sobre la reforma", el ministro Eyzaguirre recibió una copia. Fue una señal de deferencia de parte de la Iglesia que prefería que la autoridad leyera este mensaje con tranquilidad y no se enterara por la prensa.

Puentes hacia la oposición


Más contactos de la cúpula eclesial no se conocen, salvo los que algunos sostenedores (incluidas congregaciones) han tenido con algunos parlamentarios de RN, UDI, Amplitud y Evópoli.

"Han venido algunos a plantearnos su preocupaciones, pero todo a la espera de que el Gobierno se manifieste también, porque todavía no hay mucha claridad sobre lo que va a presentar el Gobierno", señala el diputado Felipe Kast.

"Sin duda que una vez que lleguen los proyectos de la reforma habrá conversaciones con los sostenedores, donde uno de ellos, la Iglesia, es importante. Pero lo que nos ha señalado hasta ahora Eyzaguirre es que existirá completa libertad de enseñanza y que no habrá ninguna discriminación con los colegios confesionales", agregó. 

Monseñor Vargas: "Diálogo con padres es importante a la hora de la matrícula"



Dice haber quedado tranquilo después de la reunión que sostuvo con el ministro Nicolás Eyzaguirre. "Y continuamos estando tranquilos", asegura monseñor Héctor Vargas, obispo de Temuco, presidente del Area de Educación de la Conferencia Episcopal y responsable de la vinculación de la Iglesia con el Gobierno para tratar la reforma educacional.

"Queremos aportar al diálogo y por eso planteamos algunos téngase presente y ciertas interrogantes", señala respecto al documento "Iglesia y Educación: aporte al diálogo sobre la reforma", que preparó a nombre de la Conferencia Episcopal.

"Lo hicimos porque importantes personeros del oficialismo, como parlamentarios que van a legislar sobre esos temas, han planteado algunas expresiones que han provocado una inquietud muy grande en el sistema educacional. Entonces no son fantasmas, sino juicios, algunos muy graves, sobre la educación particular subvencionada, y evidentemente se han encendido alarmas", reflexiona.

Y agrega: "Sé que a algunos les pueden parecer molestos nuestros planteamientos... pero no es por hinchar, como dicen los chiquillos" dice.

No ir a buscar parrilladas al McDonald's

Para él, "la educación es un tema de confianza mutua" y para eso es indispensable que las familias se sientan identificadas con el proyecto que los colegios ofrecen "y por eso el diálogo con los padres es importante a la hora de la matrícula".

-¿Esa es la razón por la que prefiere seguir con la selección?

-Estamos de acuerdo en que se elimine la selección en los términos tradicionales, pero que sí se permita la conversación con los padres al momento de la admisión, para saber si adhieren al proyecto que tenemos y no pase que familias que ponen a su hijo en un colegio de Iglesia, después soliciten que no le den clases de religión. Esto es tan simple como que si decido ir a comer al McDonald's tengo que saber que no puedo pedir ahí una parrillada.

- Pero la selección tradicional igual se sigue aplicando en algunos colegios católicos.

-Me consta que hay algunos, escasísimos, que siguen. Pero los pastores no estamos de acuerdo, porque no va en la línea de lo que propone el Papa Francisco. Además, si se siguieran exigiendo esos certificados de matrimonio y bautismo, como hace décadas, la inmensa mayoría de los colegios católicos perderían por lo menos el 30% de la matrícula efectiva.

-Hay colegios particulares subvencionados que anunciaron que pasarán a ser particulares para evitar los efectos de la reforma.

-Eso no sería bueno. Es comprensible, en el momento de incertidumbre que vivimos, que se piensen cosas como ésa. Pero todos tenemos que hacer un esfuerzo para que el sistema educativo no se polarice y terminemos teniendo un grupo de colegios de mucha élite que, como pagan, pueden aplicar todo su proyecto. Y todo el resto, el de la sufrida clase media, tenga que quedarse bajo un sólo tipo de sistema. Es bueno ponerlo en la mesa, en la discusión.

"Nuestra esperanza es que el actual gobierno trate de abocarse al tema curricular. En la medida que se tengan más espacios de libertad para experiencias pedagógicas propias, innovadoras, de acuerdo a la realidad de sus alumnos, estoy seguro de que a la larga nos permitiría ejercer una educación de más calidad". 

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