Nacional
Compartir | | Ampliar Reducir

La misteriosa historia familiar tras Bastián, el joven que desapareció hace un mes

Su madre -hoy detenida junto al padre, acusados de abuso y pornografía- asegura que antes de salir de la casa el joven de 20 años dijo que "habían venido los ángeles a buscarlo". Según la policía, Bastián "tiene amistades en todas partes, pero con una suerte de múltiples personalidades".  

por:  Patricio Meza
sábado, 14 de diciembre de 2013

Bastián comentó a amigos que sus padres le tomaban muchas fotos.


Lo que dijo la madre

Llorando, la madre del joven pidió por televisión ayuda para encontrar a su hijo. Ahí dijo: "Sé que él es valiente. Me imagino que como es tan lindo, tiene una piel linda y brillosa, sus margaritas, sus dientes blanquitos y parejitos, su nariz grande, sus ojos hermosos con una forma especial y su alma, su corazón. Es lindo de todos lados, es fibroso. Pienso que a lo mejor un desgraciado le hizo algo por envidia, o una mujer, no sé". Luego contó que "a veces tenía pesadillas, pero pocas veces, y yo pasaba a acostarme con él. Esta vez me fue a buscar como a las 6 de la mañana, pensando que quería que nos acostáramos juntitos, que pasara para su cama, pero empezó a hablar que se quería ir porque Dios lo venía a buscar. Le dije esa es una pesadilla la que tienes, y empezó con el corazón agitado y me dijo: 'Me tengo que ir, me tengo que ir, mamá'". Mireya agregó que "presumo que alguien, un hombre quizás, lo engañó. Es muy sugestionable, muy sensible, muy humano mi hijo... Nunca en la vida he conocido un hombre tan especial como él".

El último contacto de Bastián Bravo con sus padres, antes de desaparecer el 13 de noviembre, fue una fuerte discusión.

Aquel miércoles en la mañana, el joven de 20 años -quien se preparaba en el preuniversitario Preutech porque quería estudiar Biología Marina- nuevamente se enfrascó en una pelea en su casa en Estación Central. Molesto, tomó su bicicleta y salió, según creyeron sus padres, al gimnasio.

Ayer se cumplió exactamente un mes desde que desapareció.

Hoy, la amplia casa de tres pisos, en un tranquilo barrio donde abundan las plazas, está cerrada con cadena y candado. Sus padres hace 20 días están detenidos, luego que la PDI periciara el computador familiar en busca de pistas... En vez de eso, hallaron fotografías "de alto contenido sexual" de su hermana menor (ver recuadro).

Por ello, ambos fueron formalizados. Abuso sexual impropio reiterado y producción y almacenamiento de material pornográfico infantil son los cargos que hoy tienen a Iván Bravo (47) encerrado en Santiago Uno y a Mireya Sepúlveda (44) en el Centro de Orientación Femenina.

Hace dos semanas la PDI interrogó a la madre en prisión, pero no aportó nuevos datos. Sobre el padre, agregan fuentes policiales, "decidimos no entrevistarlo de nuevo".

Más de veinte personas han sido interrogadas por la policía y son centenares los efectivos que se han dedicado a hacer "operaciones rastrillo" en el cerro San Cristóbal, en Pirque y cerca del peaje Lo Prado, donde el 18 de noviembre -5 días después que se perdiera su rastro- apareció la bicicleta, y dos semanas más tarde el bolso con el que salió de su casa esa mañana.

Circuló e-mail con su foto en empresa

El papá de Bastián es jefe de bodega de la Planta N°3 de Soprole, donde incluso estaba esperando ser promovido.

A los pocos días de que el muchacho desapareciera, circuló un e-mail interno entre todos los trabajadores -con la foto de Bastián- pidiéndoles ayuda para encontrarlo. Luego hubo otro pidiéndoles no comentar el tema públicamente.

Quienes compartieron con Bravo en la empresa lo describen como "un hombre amable, que saludaba a todo el mundo".

En el barrio dicen que era hermético, "pero muy educado y correcto". Centrado en su trabajo, vecinos que lo conocen desde hace más de una década -cuando llegaron a vivir al sector- señalan que "es una persona muy autorreferente".

De su madre, la investigación estableció que es una ferviente seguidora del Ejército de Salvación y era común que escuchara música religiosa muy fuerte, lo que molestaba a algunos vecinos. A fines del año pasado solía conversar de manera recurrente sobre el "fin del mundo".

Otros recuerdan que una noche de fin de semana comenzó a gritar por una ventana "que venía una bola de fuego", provocando temor entre los vecinos. Con frecuencia se le escuchaba rezar en voz alta "y pedía por su hijo, decía que se estaba descarriando y quería cambiar eso", cuentan.

También Bastián iba a la iglesia, influenciado por su madre. Sus amigos agregan que el último tiempo hacía muchas alusiones a Dios y a los ángeles.

Aunque la investigación no ha establecido que el joven fuera un miembro activo de esta iglesia u otro grupo religioso, cercanos dicen que iba junto a su madre -especialmente los fines de semana- a una sede de Quinta Normal, en calle Mapocho.

"Estado psicótico"


Entre las cosas que llevaba el joven el día de su desaparición estaba una Biblia con su nombre.

Su madre asegura que su última conversación fue de tintes religiosos (ver recuadro). "Asegura que Bastián se levantó con una especie de estado psicótico, diciendo que había que vestirse y salir porque habían venido los ángeles a buscarlo", cuentan fuentes policiales. Y aunque lo mandaron a acostar, agregan, entrada la mañana el joven insistió en el tema, provocando así una fuerte discusión con sus padres. Luego de ello, salió.

Aunque muchos los describían como "una familia normal", las discusiones eran recurrentes en su casa. "Muchas veces llegó Carabineros", dicen cercanos. Esa información está en manos del fiscal Alejandro Sánchez -de la Fiscalía Centro Norte-, quien investiga la desaparición.

Según los antecedentes recabados, el principal conflicto era entre la madre y Bastián, quienes tenían una relación de "amor-odio". Y aunque compartían muchas aficiones, como acudir al mismo gimnasio o ir a la iglesia, peleaban constantemente y a veces a gritos.

Más de una vez ella lo había echado y si bien antes el joven había dejado la casa tras alguna pelea, siempre volvía al día siguiente.

Fuentes de la investigación explican que "había una disfunción familiar importante". De hecho, ambos estaban en tratamiento psiquiátrico en una consulta particular de Providencia. Ayer sus fichas clínicas fueron incautadas por la PDI, con el fin de que un equipo de cinco psicólogos forenses levante un perfil de ambos.

También es parte de la investigación el posible consumo de drogas por parte del joven -como han descrito algunos amigos- y de alcohol por parte de la madre.

Bastián es descrito como respetuoso y atento: "Siempre saludaba entusiasta".

"No hay un perfil claro del muchacho, porque es un chico con una vida muy particular", explican las fuentes del caso. "Con sus padres había una relación distante y conflictiva. Al parecer, algo lo hace querer salir de ese grupo familiar". Por ello, una hipótesis fuerte es que se haya ido voluntariamente.

"Su bicicleta era su herramienta de contacto. Con ella recorría todo el sector centro-poniente de la capital, se movía dentro un área muy extensa. Tiene amistades en todas partes, en grupos bien cerrados. Con unos comparte algunas cosas... y con otros, otras. Una suerte de múltiples personalidades que eran funcionales al lugar donde estaba", explican.

Y aunque estaba en un preuniversitario y un gimnasio, no era constante en su asistencia a ellos.

Trabajo al límite


Una de las líneas investigativas es comprobar si el joven sufrió en su niñez, por parte de sus padres, los mismos presuntos abusos que su hermana. Según amigos del muchacho, Bastián les habría comentado que a él también sus padres le tomaban muchas fotografías... pero no detalló el contexto.

La madre, tras ser detenida, dijo que las fotografías y tocaciones a su hija menor eran "con fines educativos", para enseñarle que no era correcto. También habría reconocido prácticas similares con Bastián, evidenciando que "el grupo familiar se permitía ciertas licencias que pueden ser cuestionables", dicen los policías.

 Las fotos estaban en el computador familiar

Cuando un equipo del Cibercrimen de la PDI perició en la casa del joven el computador familiar, descubrieron 16 fotografías de índole sexual en las que aparece la hermana menor de Bastián.

La niña de 6 años sale desnuda y gran parte de las imágenes son primeros planos de sus genitales.

"Este material no tenía ningún tipo de ocultamiento o claves. Cualquiera que accediera al computador podía llegar a él", señalan fuentes del caso.

Bastián estuvo la noche anterior a su desaparición usando el mismo equipo, desde donde realizó sus últimos posteos en Facebook.

En la formalización se informó que las fotos las tomaba la madre y eran de tipo "erótico".

Según el relato de la menor, "la última vez que mi mamá me tocó (las partes íntimas) fue hoy (22 de noviembre). Siempre me las toca. Mi papá me las toca a veces".

La psicóloga que entrevistó a la pequeña agregó en la audiencia que la niña "devela hechos que transgreden su sexualidad, reiterados en el tiempo", entregando "información de carácter sexual no acorde a su etapa de desarrollo".

La niña -que tenía tratamiento con un fonoaudiólogo por problemas de lenguaje- hoy está al cuidado de una tía.

Queremos conocerte. Por favor, responde esta encuesta.
Redes sociales
Redes sociales

Nacional

Vea más notícias de último minuto

Cerrar

img