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Las hermanas Laso: Hippies y emprendedoras

Una es actriz y la otra es experta en temas esotéricos; una interpretó decenas de personajes y la otra se interpretó a sí misma en muchos programas; una lee libretos y la otra el horóscopo chino. Ambas se consideran "patiperras", adoran los libros, desconfían del matrimonio, están llenas de proyectos y no van pisando huevos por la vida.  

por:  Marcel Oppliger/La Segunda
sábado, 22 de diciembre de 2012
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Discuten sobre dónde y cuándo tomarse las fotos para esta entrevista, se corrigen mutuamente las fechas de distintos episodios de sus vidas, se interrumpen a cada rato, ¡y hasta escriben distinto su apellido!

Luego se ríen y echan tallas de esos mismos episodios, recuerdan con cariño a sus padres y su amor por la literatura, y concuerdan en que la televisión chilena actual, medio que ambas conocen bien desde distintas perspectivas, le da demasiado espacio a "un montón de estúpidos" (Angeles) y excesiva importancia a los "ingenieros comerciales" (Gloria).

La hora y media conversando con la actriz Gloria Laso y la especialista en esoterismo María de los Angeles Lasso -una discrepancia ortográfica que las hermanas ni siquiera intentan explicar- se pasa volando, porque entre las dos tienen historias para llenar varios libros. Y ya han empezado a llenarlos, se apresuran a recordar, ya que escribir las apasiona a ambas tanto como a sus padres, Sylvia y Renato, ya fallecidos.

Angeles ha publicado 14 versiones de su horóscopo chino anual y está preparando la decimoquinta. Gloria publicó en 2009 su autobiografía, "El río que fluía hacia arriba".

"Una cosa curiosa de nuestra familia es que nada puede ser más normal que ser escritor. Todo el mundo es escritor. Mi papá y mi mamá escribían, y unos tíos", cuenta Angeles, quien se define orgullosa como "una hippie de Horcón de toda la vida".

"Mi abuelo fue un escritor bien conocido, Olegario Laso Baeza. Escribió un cuento -"El padre"- que se leía en el colegio", agrega su hermana mayor, con su vaporosa blusa blanca y sus jeans gastados de señora cool .

Una crianza atípica

Las Laso -que tienen una hermana menor, Francisca (chef), y una media hermana, Anette (oncóloga infantil)- tuvieron padres que desafiaban algunas convenciones.

Porque don Renato Laso Jarpa era un militar "muy cuadrado" (según la primogénita), pero también era un poeta con obras publicadas. Y doña Sylvia Lezaeta Castillo bien podía ser la esposa de un oficial de caballería, con su prole inscrita en el muy respetable colegio de las Monjas Inglesas, pero "ella era bastante hippie, sembró esta cosa de la imaginación y la espiritualidad en nosotras, nos contaba cuentos, tenía un teatro de títeres", cuenta Gloria.

Ambas nacieron en Santiago, pero la carrera militar del padre implicó muchas mudanzas para la familia y nunca vivieron mucho tiempo en la capital.

Pasaron varios años en Viña del Mar, porque el papá estaba en el regimiento de caballería de los Coraceros. Más tarde fue enviado por dos años a Coyhaique, algo que Gloria recuerda como "bien marcador, porque era un lugar como de otro mundo. ¡Había un solo auto en toda la provincia! En invierno nevaba y nevaba, y en verano llovía y llovía, y pasaban niñitos vendiendo frutillas y murtas. Me acuerdo que en el regimiento tenían un zoológico, con un pobre puma, un guanaco...".

Angeles:

-¡El guanaco me saltó encima! De lo demás apenas me acuerdo. Sí me acuerdo de las frutillas...

Gloria:

-Para mí fue bien impresionante pasar violentamente de Viña, de un departamento en Av. Perú a la orilla del mar, a la nieve, los caballos, los bosques.

De la etapa escolar, las hermanas no recuerdan lo mismo.

"Para mí, 'horroroso' sería decir poco", dispara Angeles. "Me gustó en la infancia, lo que hicimos en Viña, pero hubo una época que tuvimos la desgracia de venir a Santiago por el trabajo de mi papá, y a él se le ocurrió la genial idea de ponernos en un colegio de monjas que era socialmente muy bien visto".

"Las Monjas Inglesas. Allí habían ido mi mamá y mi abuela", acota su hermana, agregando que "también fue por razones económicas, porque el primer hijo pagaba completo, el segundo la mitad y el tercero era gratis. Valía la pena. Y valóricamente también aportaba, aunque a Mariángeles nunca le gustó".

-¿Qué no te gustaba?

-Toda esa cosa sicópata de estarte metiendo la Iglesia contra tu voluntad, darte comida contra tu voluntad, todo contra tu voluntad. Horrorosa, me traumaron. Salí expulsada.

Gloria:

-Es porque hacía la cimarra.

-¿No quemabas cruces?

Angeles (riendo):

-No, mi rebeldía nunca ha sido de tipo agresivo, más bien te diría que como anarquista. No fui más y terminé en una academia más entretenida. El surgimiento del hippismo en Chile coincidió justamente con mi forma de ser y de vivir, y por eso después fui a parar a todo un proceso de conocimiento y búsqueda interior, con la cosa oriental.

"Yo soy más tradicional", dice Gloria sonriendo. "Llegué al teatro porque siempre me gustó la actuación. Estaba un poco perdida en la vida, porque mis papás se habían separado y mi mamá se había casado de nuevo, pero yo no tenía buena relación con mi padrastro. Un día vi que abrieron las postulaciones a Teatro en la Católica y fui".

Por esos años, Angeles se fue a Europa y Gloria se mudó con su papá, que por entonces estaba inválido a resultas de un accidente de avión. "Lo que tampoco fue una gran idea. Y ahí me casé", dice la actriz, quien quedó a cargo de sus hermanas de 12 años y 16 años -su mamá se había ido a vivir a Arica-, en su hogar de recién casada.

"Es que en esa época una pensaba que había que casarse", dice Angeles.

Según su hermana, "lo del matrimonio fue un poco presionada por mis papás, porque entonces se pensaba que casar a la hija era como una carrera de postas, que ya otro gallo se encargaba y era problema de él. Y le pasaron la posta a mi marido, yo tenía como 20 años". Ese matrimonio no duró y Gloria no se ha vuelto a casar.

"Pero has tenido unos casi maridos de largo rato. El matrimonio es la firma de un papel, nomás. Además, cuando una es más vieja, siento que se disfruta de otra manera el tema de la pareja. En la juventud es más complicado. A mí me ha parecido que esta etapa es la más entretenida en cuanto a entendimiento, a conversación, a madurez....", dice Angeles, quien tampoco se ha casado, pero tiene un hijo único y dos nietos ("Y una nieta de yapa de mi nuera", acota).

Según Gloria, "hay gente que tiene la teoría inversa, que uno se amolda con facilidad en la juventud, pero cuando ya estás mayor te vas poniendo rígido".

Adiós, Chile

A principios de la dictadura, Gloria fue detenida y torturada por la Dina, tras lo cual partió al exilio a Europa por casi una década. Angeles, en tanto, se fue a recorrer Sudamérica. "Soy americanista. En los 70 me fui a vivir a Horcón, en la V Región. Nosotros hicimos famosa a esa playa. Y en el 80 me fui y anduve circulando entre Perú, Bolivia y Brasil. En el 90 volví y me quedé acá".

"¿No te viniste en el 92, cuando se murió la mamá?", pregunta Gloria.

Angeles:

-Nooooo, fue antes. Yo me fui por razones de búsqueda personal. La Gloria estudiaba teatro y tenía toda una conciencia política que yo no tenía. Yo era, soy y seré hippie. Yo no creía que el cuento tuviera arreglo excepto yéndote por tu cuenta a otro lado. Fui al Cuzco, viví en el Amazonas, en muchas partes iba viajando con mi hijo, que era chiquitito en ese tiempo. Es que era muy patiperra.

Gloria tuvo que dejar Chile justo cuando su carrera actoral tomaba impulso. "Estaba yéndome bastante bien y ahí me tuve que ir. Afuera hice algunas cosas, pero pocas y saltadas. Y cuando volví, a mediados de los 80, retomé la carrera más definitivamente, claro que tuve que partir de cero y con 10 años más. No es lo mismo partir una carrera a los 30 que a los 20, sobre todo en televisión".

Sin embargo, la productora de teleseries de Canal7 le dio trabajo en telenovelas. La primera de ellas se llamó "El juego de la vida", la última de Herval Rossano en Chile, el gran director brasileño, padre de Herval Rossano Abreu ("Soltera otra vez" y "Machos", entre otras).

"Era un papel como chiquitito, una niña que se llamaba Rita River, que andaba con el Bastián Bodenhoffer", rememora la actriz.

Angeles: Una vez pasó algo chistoso cuando la Gloria llevaba poco tiempo acá y estaba con harto trabajo. Yo iba y venía de Brasil más o menos seguido, y aparecí justo cuando Juan Carlos Bustamante la estaba llamando para hacer una película y ella le dice a este gallo: "Yo no puedo, pero está mi hermana aquí, ¿por qué no la probái?" ¡Y me contrató!

Gloria: Una película súper bonita, "Historias de lagartos", con Pepe Soza, nada menos.

Angeles: ¡Sí! Fue mi debut y despedida en el cine. Pero lo encontré genial. Quedé inmortalizada a los treinta y tantos, lo que me parece una edad estupenda para la posteridad (se ríe).

Los 90 y el despegue de las Laso

Con la vuelta de la democracia, se inició para las hermanas un período de intensa actividad profesional relacionada con la televisión, donde tanto la actriz como la tarotista cosecharon éxitos en sus respectivos campos.

"Para mí esto de ser conocida fue una sorpresa total, no estaba en mis planes para nada. La Gloria era la famosa de la familia y así tenía que ser", dice Angeles.

Pero ocurrió que, justamente cuando su hijo se fue a vivir por su cuenta y ella cerró su tienda de artículos importados en Horcón, una amiga le propuso aprovechar profesionalmente sus conocimientos sobre astrología china y el Tarot.

"La Mónica Pinto -una mujer increíble- me armó un grupito de señoras 'top' para que yo les viniera a hacer clases de Tarot en Santiago. Y después empezó a insistir con que yo tenía que escribir. Y eso derivó en que, atando contactos, llegué al matinal del Canal 7 a ofrecer hacer horóscopos, en realidad. Pero allí una productora me dijo que sería más entretenido hacer Tarot".

Con lo cual inició una etapa de 12 años en programas de distintos canales de la pantalla chica. "Y como en el año 2001 me junté con gente de la editorial Planeta que me propuso hacer un libro sobre astrología. Eso se convirtió en una cuestión anual".

La renovada carrera de Gloria coincidió con un trance doloroso. "En el 89 le dio cáncer a mi mamá. Murió en el 92, justo cuando salió al mundo 'La frontera'. La película llamó mucho la atención, recibió premios, entonces me llamaban mucho de televisión, para distintos trabajos y qué sé yo. Yo cachaba que era un momento top de mi vida profesional, pero también el momento en que mi mamá se estaba muriendo".

Las hermanas hoy... y mañana

Angeles da por "superada" su etapa televisiva y está abocada de lleno a sus facetas de escritora y editora.

"La tele para mí fueron doce años seguidos sin parar como especialista en temas esotéricos, y ahora escribo libros. Aparezco todavía esporádicamente, pero siento que es una etapa superada".

Con cada libro fue agarrando más vuelo, cuenta Angeles, al punto de que hoy "lo que más me gusta en el mundo es escribir". Y sus libros se conocen en Uruguay, Argentina, México y España.

Y está decidida a dar el paso siguiente: su propia empresa editorial.

"Funciona absolutamente. Ahora vivo de eso y pretendo hacerlo por el resto de mis días, porque ahora ya quiero puro escribir: tengo en carpeta la novela de todos mis viajes y otras cosas", dice la ex tarotista de TV.

Su cruzada personal es editar los textos que su padre dejó listos y corregidos. "Vamos a publicarlos nosotros. La televisión me dejó de regalo la fama y eso me permite no sólo autopublicarme, sino incitar a la Gloria a escribir otro libro", explica Angeles.

Y concluye: "Una vez, hablando con mi papá, le dije que a los editores no les interesa la poesía. Y se le cayeron las lágrimas. Yo nunca me olvido de eso y juré que iba a editar hasta su última poesía".

Su hermana mayor, en tanto, acaba de terminar una licenciatura de cine documental en la Escuela de Cine de Chile y esta semana dio su examen final con nota 7.

"Creo que un actor debe saber de cine, de planos, de la cosa técnica. Ese lenguaje del cine es muy entretenido aprenderlo y aplicarlo desde el punto de vista del actor. Hice una película entrevistando a Sergio Buschmann, porque a mí me interesa mucho la memoria y siento que es importante guardar la memoria de gente como él", explica Gloria.

Aunque hoy no graba teleseries con la frecuencia de antes, ella sigue fascinada por la actuación.

"Cuando yo entré a la universidad, ser actor era ser actor de teatro. Pero cuando volví del exilio, era ser actor de tele. Pero a la mayoría de los actores lo que nos interesa es actuar, el soporte es lo de menos".

-¿Y es cierto que la TV puede ser un "nido de serpientes"?

"A mí no me ha tocado. Para ser actor, para armar un personaje, hay que prepararse harto, tienes que entender algo de sicología, saber de cultura general, etc. Creo que los actores son gente más preparada de lo que mucha gente cree, y a veces también más generosa".

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