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El ex oficial naval que llegó a ser "capo de la mafia"... y traficaba con tácticas de inteligencia

Ascendió hasta el grado de capitán de fragata, pero en 2009 se cursó su retiro por presunto robo y malversación. Su incursión en la droga fue a gran escala y como de película. Cuando cayó detenido, huyó por un forado del recinto naval.

por:  Felipe Díaz/La Segunda
viernes, 07 de septiembre de 2012

Jesús Sáez Luna (57), cuando compareció ante el tribunal la semana pasada.


Estaba acostumbrado a la "presión física y sicológica extrema"

Jesús Sáez Luna es originario de Coronel, en la región del Biobío. Ahí, dicen algunos familiares que no quisieron identificarse, comenzó su amor por el mar y decidió ingresar a la Escuela Naval a los 18 años. En sus 36 años de carrera llegó a ser jefe de escuelas y facultades... y productor de obras de teatro en la institución.

A los pocos años de haber ingresado a la institución fue trasladado a Valparaíso, donde se especializó en buceo. Su destacado desempeño hizo que a mediados de 2004 fuera designado como jefe de la escuela de la especialidad.

En una revista de circulación interna de la rama castrense, se lee un reportaje donde Sáez afirmaba que la prueba más dura que debían sortear era el control de reacción, que consiste en que "al alumno se le somete durante 3 minutos a una presión física y psicológica extrema, para que, al ir a salvar a una persona o cuando tenga problemas con su equipo a profundidad, sepa mantener el control sobre sus emociones y lleve a cabo la tarea con éxito".

Sáez también fue, en 2008, el jefe subrogante de la Facultad de Sistemas de Ingeniería y Logística, de la Academia Politécnica Naval. Ahí es recordado como un hombre de trato amable y que gustaba de que los detalles salieran "a la perfección".

Desde la institución se indicó que Sáez "ingresó a la Armada en 1975 y es especialista en Buceo de Salvataje. Se desempeñó en distintas unidades y reparticiones de la Armada y en 1992, siendo Sargento 2° fue designado para realizar el curso de Oficial de Mar, egresando como Teniente 2° en 1993".

Se agregó que "en junio de 2009, luego de 35 años de servicios y con el grado de Capitán de Fragata, fue separado del servicio naval debido a las causas judiciales que se le siguieron".

En dos ocasiones "El Marino" fue productor artístico de la obra de teatro "La Remolienda", que en 2004 y 2005 se presentó en el Teatro Municipal de Viña del Mar y fue realizada por el Círculo de Teatro de la Primera Zona Naval.

Dentro de la Armada, el capitán de fragata (r) Jesús Sáez Luna (57) fue una autoridad en buceo de salvataje y también en operaciones de siniestros marinos.

Pasó a retiro en 2009, tras 35 años en la institución, y muchos no habían vuelto a oír su nombre.

Hasta la semana pasada, cuando fue detenido y acusado de ser el mayor traficante de drogas de Viña del Mar, con redes en Santiago y la región del Biobío.

De hecho, cuando los detectives de la PDI allanaron su escondite, encontraron nueve bolsos con un total de 155,6 kilos de droga. Todo un récord para la "Ciudad Jardín".

El fiscal de la región de Valparaíso Alejandro Ivelic, quien lideró la investigación, señaló que "es el imputado de mayor categoría que hemos logrado capturar, porque el sujeto era un verdadero capo de la mafia". Y es más: el fiscal reveló que su captura fue especialmente difícil, pues para despistar a la policía utilizaba las técnicas que aprendió en los cursos de inteligencia naval e inteligencia de guerra, que tomó cuando era funcionario activo de la Armada.

¿Cómo fue que el marino, que llegó a tener a su cargo una escuela de entrenamiento de la institución, se convirtió en un peligroso narcotraficante? Esta es una de las principales dudas que hoy trata de responder el fiscal y la Brigada Antinarcóticos de Valparaíso.

Lo que sí está claro es que en 2009 su comportamiento dentro de la Armada cambió radicalmente... culminando con su retiro obligado a fines de ese año.

El robo de la cámara hiperbárica

A mediados de 2009 se decretó una alarma dentro de la Armada, pues una de las cámaras hiperbáricas (que se utilizan para estabilizar a los buzos que sufren cambios bruscos de presión) había desaparecido.

La indagación la realizó la Fiscalía Naval, que finalmente determinó que el autor del robo habría sido Sáez. Esta misma investigación llevó a establecer que el ex marino también sería el autor de una malversación de caudales públicos, por lo que se dictaron dos órdenes de detención en su contra.

Sin embargo, el hombre no pudo ser encontrado por la policía. Es alrededor de ese periodo cuando Sáez -que está divorciado- perdió contacto con sus hijos: un estudiante de Medicina y una estudiante de Sicología. Estos últimos ni siquiera han querido conversar con sus amigos más cercanos sobre la situación que afecta a su padre.

A fines del año pasado llegó hasta la PDI y fiscalía la información de que un hombre, apodado "El Marino", estaba traficando importantes cantidades de droga en los sectores acomodados de Viña del Mar.

El fiscal Ivelic indicó que "hubo bastante dificultad en la investigación, atendiendo a que en un comienzo no teníamos bien claro cuál era su perfil. Sáez tenía conocimiento de compartimentaje de información y técnicas investigativas. Hacía una constante variación de su modus operandi para no ser detectado".

"Mientras menos bocas, más tocas"

Incluso llevó al campo del narcotráfico sus conocimientos de inteligencia militar: "Cambiaba constantemente de domicilio, se disfrazaba, se teñía el pelo, se movía en vehículos que estaban a nombre de terceras personas y manejaba importantes cantidades de dinero". De hecho, confidencian los investigadores, ni siquiera hoy saben cuál era la última residencia del narco.

Otra de las técnicas que usaba era vivir en hoteles, cambiarse de nombre y usar cerca de 10 teléfonos celulares.

El subprefecto Manuel Espinoza, jefe de la Brigada Antinarcóticos de Valparaíso, comentó que "se movilizaba en una camioneta Nissan Murano, año 2011, y con ella hacía las entregas de droga. La usaba para despistar a la policía, pues se trata de un vehículo lujoso de más de $20 millones, que le ayudaba a eludir los controles policiales".

Sáez Luna también practicaba el dicho "mientras menos bocas, más toca". Para evitar que la red de tráfico fuera muy grande, trataba directamente con los proveedores de droga peruanos y bolivianos y hacía la operativa para trasladar y esconder los narcóticos.

Y, finalmente, fue la interceptación de una llamada entre narcos de Quillota que confirmó a los investigadores la identidad de "El Marino".

Cayó cuando llevaba "muestras" de droga

La suerte de Sáez Luna cambió el pasado 20 de agosto, cuando fue detenido en la localidad de Yumbel, región del Biobío. En un control rutinario, los policías lo detuvieron pues se movilizaba en un vehículo con la patente adulterada.

"El Marino" estaba con el conocido narcotraficante de Arica Lino Castillo Contreras y en su poder tenía 8,5 gramos de cocaína. Fue detenido y derivado a Valparaíso, para que quedara a disposición de la Fiscalía Naval.

Quedó recluido en un centro de detención de la Armada, ubicado en el Cerro Artillería. El 22 de agosto recibió la visita de Fabricio G.P., quien había sido condenado a cinco años de cárcel por tráfico de cocaína. Esa misma noche, y a través de un forado, huyó del lugar.

Al conocerse esta fuga -que hoy es motivo de un sumario interno dentro de la Armada- la PDI y la fiscalía volvieron a incrementar los esfuerzos para ubicarlo. Así determinaron que Sáez llevaba unos días arrendando una pieza en un hostal en calle Valparaíso, a media cuadra del terminal de buses de Viña.

Este era el lugar donde el narcotraficante estaba acopiando la droga. "Se le veía muy poco por acá. Estacionaba una camioneta blanca en la puerta y con otro hombre metía y sacaba bolsos. Casi no hablaba con nadie", indicó a "La Segunda" un trabajador de la residencial.

El viernes recién pasado, Sáez tomó su Murano blanca para viajar hacia Santiago. Un equipo de la PDI allanó la casa y le encontró bolsos con 155 kilos de droga, divididos en 18 kilos de clorhidrato de cocaína, 116 kilos de pasta base de cocaína y casi 22 kilos de marihuana prensada.

En paralelo, segundos después que había pagado en el peaje Lo Prado, otro equipo policial le cayó encima al narco. Tenía muestras de droga para ofrecer a narcotraficantes de Santiago y ampliar su negocio. Además, tenía $19 millones de pesos en efectivo. Este dinero era, según el jefe PDI, para ser usado en caso de alguna emergencia.

El sábado el fiscal Ivelic, perteneciente a la unidad antinarcóticos de la fiscalía de Valparaíso, formalizó a Suárez por el delito de narcotráfico, el cual quedó en prisión preventiva. Se espera que la próxima semana sea además interrogado por la fiscal naval capitán de corbeta María Rodríguez por el robo de la cámara hiperbárica y malversación de caudales públicos.

Los siguientes pasos de la investigación están enfocados a determinar sus "brazos operativos" en el rentable negocio que había montado con la droga.

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