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Ex fiscal Peña y su balance del Caso Bombas: "Uno a veces tiene frustraciones cuando no logra la meta, pero hay que levantarse y reinventarse"

Ex fiscal y hoy jefe de estudios del Ministerio de Interior repasa el polémico revés sufrido por el Ministerio Público para condenar a una decena de personas por ataques con artefactos explosivos: "No queremos que para que una conducta sea calificada de terrorista los estragos deban ser de tal envergadura como los que podemos ver en otros países. No podemos llegar a eso". 

por:  La Segunda / Malú Urzúa
jueves, 16 de agosto de 2012

Alejandro Peña defiende su papel en el Caso Bombas y destaca los avances que ha alcanzado desde el Ejecutivo en en controlar la droga en el Norte del país.


Foto ALEJANDRO BALART

Su cambio al Gobierno: "La experiencia que te otorga el Estado, le pertenece al Estado"

"No privilegié, opté por seguir en lo público" asegura Alejandro Peña cuando se le consulta la razón de aceptar la oferta de trabajar en el Ministerio del Interior.

Como su vida laboral la desarrolló entre el Poder Judicial y el Ministerio Público, consideró que seguir en esta vereda era la mejor forma de retribuir lo aprendido: "Toda esa experiencia que en el fondo te la otorga el Estado, le pertenece al Estado".

Desde la división de estudios -que dirige- está impulsando el Plan Frontera Norte, que básicamente consiste en elaborar un programa para fortalecer las fronteras con Perú y Bolivia para colocar trabas al ingreso de drogas y que no se use Chile como salida de sustancias a Asia y Europa.

"Se está trabajando realizando un diseño estratégico para consolidar la observación y reacción oportuna, con tecnología que ya se ha empezado a adquirir. Es también un trabajo de coordinación entre los entes relacionados, que en lo cuantitativo, ha determinado que a la fecha se hayan duplicado las incautaciones de clorhidrato de cocaína, que el año pasado habían estado bastante bajas"

Ahora le encargaron una nueva tarea extra: formar el equipo que investigará, seguirá y supervisará el avance de diversas causas legales asociadas al conflicto mapuche.

-Yo no dirijo el equipo: Soy un facilitador de la conformación de esta unidad que velará por el estricto cumplimiento de los intereses del Estado. Estará dirigido por un abogado regional quien tendrá contacto directo con el Intendente y con el subsecretario del Interior. Básicamente es estar muy al día y muy encima de las causas, como buenos intervinientes.

-Lo acusaron de emitir declaraciones racistas contra etnias originarias

-La gente que me conoce sabe que yo sería incapaz de andar profiriendo expresiones de ese tipo, además por la experiencia de vida personal que he tenido. No tengo tampoco un biotipo ario, siempre he sido objeto incluso de burlas. No es esa la manera en que nos debemos relacionar los seres humanos.

-El Caso Bombas, ¿es para usted un fracaso?

A Alejandro Peña, sentado en su escritorio como jefe de la Unidad de Estudios del Ministerio del Interior, le cuesta pronunciar esa palabra. Más aún, si apunta a lo que fue su tarea final -y más polémica, pues incluso los Diputados acaban de invitarlo a la comisión investigadora sobre el tema- a cargo de la fiscalía Sur de Santiago, y que terminó con todos los acusados sobreseídos.

El prefiere hablar de "frustraciones":

-Uno a veces tiene frustraciones cuando no logra la meta o el objetivo inmediato que se ha puesto, pero hay que levantarse y reinventarse. En las causas judiciales hay dos resultados posibles: Condena o absolución. Me hubiera sentido con mayor frustración si no hubiera seguido acopiando evidencia con el equipo y no hubiéramos llegado a ningún resultado. Acá se logró dar por justificados los delitos en la etapa investigativa. Hubo presunciones fundadas de participación.

"La defensa hizo un buen trabajo"

-Pero todo eso después se derrumba en el juicio oral...

-Hicimos lo que teníamos que hacer en la etapa que nos correspondió, que termina en la acusación. No puede haber un fracaso si el sistema funcionó. El 18% de las sentencias son absolutorias en general. Logramos cumplir un estadio procesal en el que, por lo menos en 10 de los 14 imputados, había pronunciamiento de que existían presunciones fundadas de participación.

-La defensa retruca que hubo mucho secreto en la investigación y por largo tiempo...

-La defensa, hay que reconocerlo, hizo un buen trabajo, pero se han distraído. No es verdad que actuaciones en secreto hayan justificado los cargos. Ningún juez fundamentará presunciones de participación con un antecedente que no se ventile.

-El tribunal oral acusó "desprolijidad" y "desorden" en la investigación que usted lideró...

-Sobre las líneas investigativas adoptadas en mi período no hay un cuestionamiento específico. Las afirmaciones son genéricas. Además, hay un recurso de nulidad pendiente y uno de los motivos para presentarlo es que a los testigos no se les permitió referirse a determinados puntos.

Se dice, por ejemplo, que los peritajes no estaban fundados. Pero se olvida que la esencia de la prueba pericial es la declaración del experto en el juicio, para que explique su trabajo. Lo importante es que la persona que concurra a estrados sea quien llevó a cabo el peritaje, más allá de la firma, de si le puso un signo equis. Sobre este tema, hay todo un reglamento que tácitamente es un problema administrativo que debe solucionar Carabineros. Pero de ahí a señalar que los peritajes eran malinterpretados, es un exceso.

Además, en estos delitos la prueba indiciaria debe ser apreciada en su totalidad: Tomar una evidencia en específico puede ridiculizarla, pues está inserta en una interpretación lógica y armónica, que nos lleva desde un hecho conocido a poder inducir o deducir uno desconocido.

"No hay que ser autoflagelante"

-Pero, sean quienes sean los que pusieron las bombas, están libres ¿No es eso un fracaso?

-No hay que ser autoflagelante. Se hizo todo lo posible. Se ejerció con fuerza la acción y se acusó. Después, bueno... Hay mecanismos procesales que habrá que estudiar. La exclusión de pruebas del auto de apertura (que contiene todos los elementos a debatir en el juicio) debiera ser completamente apelable (hoy lo es en restringidas ocasiones). Se acusó un montaje y en la audiencia de preparación la misma gente trata de excluir esa prueba.

Otro ejemplo: Si la persona llevada a juicio por explotarle en las manos una bomba hubiera sido sorprendida con anterioridad o posterioridad a la explosión, habrían dicho que era un montaje. Pero como ya no tenían excusa, había que discutir la pena. Y en un caso tan prístino se ha estimado -sin unanimidad- que no hay delito terrorista. ¡Imagínese un asunto donde hay solamente pruebas indiciarias!

-Entonces, nadie se equivocó acá, todo es parte del sistema...

-Aquí no hay error por no diligente. Cada actor jugó bien su papel. Sí se politizó el caso: A un conflicto jurídico penal, que debe estar sometido sólo al conocimiento de tribunales, vinieron numerosos actores políticos. Entonces se dicen cosas con mucha ligereza, que van denostando y quedan. Se me ha caricaturizado, pero todas esas afirmaciones con el contraste de la realidad no tienen ningún fundamento.

-¿Qué decisiones de forma habría tomado en forma diferente si hubiera seguido en el tema?

-No cabe duda que los fiscales pusieron su mejor empeño en el fondo del asunto. Si me obliga, yo le digo que atendida la envergadura de esta causa, habría solicitado un sorteo para determinar qué juez de Garantía asumiría la audiencia de preparación de juicio oral, porque el que tocó, siendo un muy buen juez, fue incluso sancionado por expresiones vertidas en esa instancia. Y lo mismo habría hecho en el tribunal oral: un sorteo público.

Terrorismo: La dificultad de acreditar intenciones

-¿Cómo evalúa la tipificación legal que hoy se hace de terrorismo?

-Nuestra ley no define lo que es el terrorismo. Sólo señala qué delitos se consideran tales: aquellos cometidos para causar temor en la población o arrancar decisiones de la autoridad. Y esto es importante porque, además de las dificultades en las técnicas investigativas, el 2010 se derogó la presunción de que el mero hecho de colocar un artefacto explosivo se consideraba terrorista, dado que nuestro sistema está fundado en la presunción de inocencia y no pueden haber presunciones penales de culpabilidad. Entonces, hoy es de carga del ministerio público acreditar que la finalidad del hecho es el terrorismo, y la prueba del elemento subjetivo de la conducta es bastante difícil.

Es imperioso abocarse, ojalá que con el mismo esfuerzo con que se trata de buscar responsables donde no los hay, a un debate transversal que convoque a grandes expertos (para debatir el concepto). No queremos que para que una conducta sea calificada de terrorista los estragos deban ser de tal envergadura como los que podemos ver en otros países. No podemos llegar a eso.

-¿Puede ser que la palabra "terrorismo" cause cierta urticaria en algunos jueces?... Tal vez está demasiado asociado al uso que de él hizo la dictadura.

-No lo he percibido, pero puede haber. Sobre todo los jueces, como hombres de derecho, tienen su concepción del mundo definida... Y en la metodología de interpretación de las pruebas, evidentemente podría influir la carga valórica.

-¿El caso de Pitronello resultaba para usted una conducta terrorista?

-La calificación la efectúan los tribunales, pero si me pide una opinión, me quedo con el voto del magistrado Antonio Ulloa. El señala expresamente que considera ese acto terrorista, pues está destinado a dar a conocer a la comunidad una determinada ideología. En este caso, que era prístina su participación y no se discutió su culpabilidad o inocencia, en el fondo se debatió sobre qué delito concurría en la especie. Y eso serán los tribunales superiores los que en definitiva lo zanjen.

 El papel de Sabas

-El Fiscal Nacional, Sabas Chahuán, ¿cuánto sabía del caso?

-Afortunadamente, tenemos un Fiscal Nacional que ejerce muy bien el rol de jefe superior del servicio. El está informado permanentemente, no sólo por supuesto de esta causa, sino que además de una multiplicidad de causas complejas que se tramitan, pues él tiene que velar por el buen funcionamiento de la Fiscalía.

-¿El estuvo de acuerdo con las decisiones tomadas hasta la acusación?

-Por cierto, porque aquí siempre se actuó de acuerdo a los criterios de actuación fijados permanentemente por el Fiscal Nacional y siempre cuando hay reuniones de trabajo se informa. Así que no hay que tratar de mirar hacia el techo.

"No privilegié, opté por seguir en lo público" asegura Alejandro Peña cuando se le consulta la razón de aceptar la oferta de trabajar en el Ministerio del Interior.

Como su vida laboral la desarrolló entre el Poder Judicial y el Ministerio Público, consideró que seguir en esta vereda era la mejor forma de retribuir lo aprendido: "Toda esa experiencia que en el fondo te la otorga el Estado, le pertenece al Estado".

Desde la división de estudios -que dirige- está impulsando el Plan Frontera Norte, que básicamente consiste en elaborar un programa para fortalecer las fronteras con Perú y Bolivia para colocar trabas al ingreso de drogas y que no se use Chile como salida de sustancias a Asia y Europa.

"Se está trabajando realizando un diseño estratégico para consolidar la observación y reacción oportuna, con tecnología que ya se ha empezado a adquirir. Es también un trabajo de coordinación entre los entes relacionados, que en lo cuantitativo, ha determinado que a la fecha se hayan duplicado las incautaciones de clorhidrato de cocaína, que el año pasado habían estado bastante bajas"

Ahora le encargaron una nueva tarea extra: formar el equipo que investigará, seguirá y supervisará el avance de diversas causas legales asociadas al conflicto mapuche.

-Yo no dirijo el equipo: Soy un facilitador de la conformación de esta unidad que velará por el estricto cumplimiento de los intereses del Estado. Estará dirigido por un abogado regional quien tendrá contacto directo con el Intendente y con el subsecretario del Interior. Básicamente es estar muy al día y muy encima de las causas, como buenos intervinientes.

-Lo acusaron de emitir declaraciones racistas contra etnias originarias

-La gente que me conoce sabe que yo sería incapaz de andar profiriendo expresiones de ese tipo, además por la experiencia de vida personal que he tenido. No tengo tampoco un biotipo ario, siempre he sido objeto incluso de burlas. No es esa la manera en que nos debemos relacionar los seres humanos.

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