"...Entonces hay que tener mucho cuidado, porque cada cosa que uno hace es como mover a esas personas de un lado para otro", explica el ministro de Transportes.
El ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz.
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Con esta analogía, el ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz , ilustra las dificultades que traerán consigo los cambios al Transantiago en los próximos seis meses.
El martes pasado el secretario de Estado dio inicio al "día cero" del que será -según sus pretensiones- un nuevo sistema de transporte capitalino. Esto, luego de que la Contraloría visara los dos últimos contratos que durante el año 2011 el ministerio renegoció con las operadoras, para introducir mejoras.
"Hay que ser muy cuidadosos con los cambios... por eso siempre hemos dicho que esto será un proceso paulatino", asegura Errázuriz a "La Segunda".
-¿Cuáles serán las principales dificultades que tendrán las empresas en el intento por mejorar el servicio?
-Una de las piezas fundamentales es el control de la evasión. Nosotros tenemos que seguir ayudando y metiéndonos, con fuerza, porque es un daño muy grande que se hace a todos. Lo segundo es resolver los puntos críticos que aún posee el sistema: por ejemplo, las zonas conflictivas alrededor del Metro, cuando salen los pasajeros a tomar buses y se necesitan muchas micros al mismo tiempo... y sin generar congestión vehicular.
Mantiene la palabra...
"El tercer aspecto -continúa- es mejorar la regularidad y la frecuencia con que están funcionando las empresas (...) Eso depende de los horarios y de las demandas. Hay zonas en que los buses deberían pasar cada 2 minutos y en otras cada 10. Lo importante es que el servicio sea regular y no se produzcan intervalos grandes de tiempo entre bus y bus".
Otro de los aspectos fundamentales que agrega Errázuriz es la paulatina disminución de los transbordos.
Todo esto, dice el titular de Transportes, irá de la mano de una fuerte campaña de información a los usuarios por parte del ministerio y de las propias empresas operadoras: "La gente, sobre todo la que se levanta muy temprano para ir al trabajo y que llega muy tarde a la noche a su hogar, tiene pocas instancias de acceso a la información. Por esto tenemos que comunicar muy bien estos cambios", explica.
De las trasformaciones que las empresas ya han realizado a sus servicios, Errázuriz aplaude lo hecho con el control de la evasión, ya que los equipos fiscalizadores no sólo se han preocupado de vigilar el pago de los pasajes, sino que también -según él- de dar un mejor el servicio a los clientes: "Se preocupan, por ejemplo, de que los buses paren donde corresponde".
-A comienzos de este año usted dijo que el Transantiago de diciembre será muy distinto al del año pasado, ¿mantiene la palabra?
-Se va a lograr una comparación positiva. Es más: la gente va a ir observando que las cosas van a ir mejorando progresivamente.