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Los Godoy: La generación treintañera en su momento de gloria

Ella se casó por el Civil con el jefe de Contenidos del Presidente Sebastián Piñera, y volvió este mes a la televisión. Su hermano diputado está a días de ser padre por primera vez.

por:  Lilian Olivares / La Segunda
sábado, 26 de mayo de 2012
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La vida les está cantando a los hermanos Godoy: Joaquín, el diputado por Valparaíso, y María Luisa, la periodista del matinal de Megavisión.

El espera a su primera hija. Muestra foto: Se trata de la última ecografía que le tomaron a la ingeniera comercial Paula Valech, su mujer, en el octavo mes de embarazo, y resulta ser un close up al rostro de la criatura. Es, verdaderamente, calcada a Joaquín.

Nacerá en junio. Mismo mes en que María Luisa entrará a la Iglesia toda vestida de novia -con un diseño de Pollo Covarrubias y Ricardo Lavín-, y saldrá de la mano de quien la revista Qué Pasa calificó como "el segundo hombre más poderoso de La Moneda": el abogado -máster en gestión pública de Harvard- Ignacio Rivadeneira, 34 años, jefe de Contenidos del gobierno de Sebastián Piñera.

Justo el viernes se casaron por el Civil.

Y aunque hoy la vida les sonríe, los hermanos Godoy saben que no siempre es así.

La primera gran emergencia vital

Ella viene saliendo del matinal del Mega cuando se encuentra con su hermano en el diario. Son sus primeros días de vuelta a la televisión y, con evidente complicidad, Joaquín le pide detalles. Es que estos Godoy son, además de hermanos, muy amigos.

Acostumbrados a jugar en el campo de su padre, el agricultor y político fundador del Partido Nacional Domingo Godoy Matte, dieron sus primeros pasos e imaginaron sus primeros sueños entre animales, en medio de vegetación y andando a caballo. Por eso, ella quería ser veterinaria; él, doctor. Sin embargo ella se tituló como periodista y él como ingeniero comercial.

Hijos de la ex diputada y actual embajadora en Grecia, Carmen Ibáñez, estudiaron en el colegio Craighouse, pero ella pronto emigró al Apoquindo, donde hizo verdaderas amigas. Joaquín se empapó de la educación anglosajona del Craighouse y fue un destacado rugbista. Un deporte que, dice, enseña la importancia del trabajo en equipo.

María Luisa y Joaquín constituyeron desde niños un verdadero equipo, luego de que sus padres se separaron cuando ella tenía 9 y él 12 años.

Un día ella estaba con su padre en el campo cuando creyó que éste moría.

-Fue un accidente vascular. Yo tenía 12 años y estaba sola con mi papá en el campo. Llamé a mi hermano Joaquín.

El tenía 15 y se encontraba en el hogar materno, en La Dehesa.

-Me robé el auto de la casa. No sabía manejar bien todavía, pero tomé el Lada en que nos llevaban al colegio y partí al campo. Cuando llegué, me encontré con que unos enfermeros de una ambulancia no querían llevar al papá por temor a que se les muriera en el camino.

-Agarré a uno del cogote y le dije: "Mire, usted lo lleva ¡ahora!".

Fue ésa la primera situación grave que enfrentaron y superaron juntos.

-Pero somos bien privilegiados y afortunados en nuestras vidas -reflexiona Joaquín a sus 35 años.

Ya dejó de sentirse "mamón", con esa proximidad tan fuerte que tenía con su madre, siguiéndole los pasos en la política. Y María Luisa, con 32, reconoce que tener una mamá tan joven la ha llevado a sentirla como "partner".

-Mi mamá pareciera que no le tuviera miedo a nada. Ella siempre nos inculcaba que en la vida no hay nada imposible.

El novio de la Mary: "Un hombre noble y muy lúcido"

Joaquín está contento con la boda de María Luisa. Por su hermana y por su amigo Ignacio, cuyo padre, Ricardo Rivadeneira (que falleció el año pasado), fue el primer presidente que tuvo Renovación Nacional. El partido al que llegó el diputado Godoy aburrido de trabajar en un banco, para ayudar en la campaña a su madre cuando se candidateó por la V Región. Les fue tan bien, que le quedó gustando. Y a los 27 años él se presentó como candidato a alcalde por Valparaíso. "Fue una campaña con muchas ganas, aunque atropellada. Pero el haber perdido, y el haberme sentado frente a las cámaras (de TV) a reconocer el triunfo de Cornejo significó para mí un crecimiento increíble".

Cuenta una anécdota que vivió entonces. El tenía una gran amiga que trabajaba en la Fundación Futuro, de Piñera, quien le anticipó su mal resultado en un sondeo. Se sintió tremendamente golpeado. Un día recibió un llamado telefónico de Sebastián Piñera: "Joaquín, ¿dónde estás?", le preguntó. Luego le dijo: "Yo en dos horas estoy allá, vamos a almorzar juntos". Y en dos horas llegó a Valparaíso, y se fueron al Portofino a almorzar con Carmen Ibáñez.

-Me demostró mucho cariño. Para mí hoy es súper triste ver que la ciudadanía no ha logrado apreciar la manera en que él demuestra su preocupación. Trabaja 18 horas diarias. Está entregando lo mejor de sí, sacrificando todo para hacer lo que considera mejor para el país".

María Luisa prefiere el periodismo antes que la política. Dice que a Ignacio Rivadeneira le gusta el trabajo que ella desempeña en el matinal de Mega. El se mueve en el mundo de La Moneda y ella en el de la televisión, pero viene de una fuerte tradición familiar en la política, sector en el que se inició reporteando cuando se tituló como periodista.

Al principio, la Mary miraba a Ignacio como el amigo de su hermano por muchos años. Curiosamente, cuando alguno no tenía con quién ir a un matrimonio, invitaba al otro. Pero hace dos años se reencontraron, él la invitó a salir y lo vio de otra manera: "Un hombre noble, bueno. Y muy lúcido".

-¿Cómo te sientes hoy?

-Me siento plena, muy segura y contenta.

Su única inquietud es que dejará a su padre, a quien aprendió a conocer viviendo con él sus cinco últimos años de soltería.

 En el nombre del padre, Domingo Godoy Matte

Hace cinco años, María Luisa se llevó al papá a vivir con ella, a su departamento de soltera. Lo cuenta Joaquín, destacando la actitud de su hermana: "Llevarse a una persona mayor, cuando estás en la flor de la vida, con pololo y con tu independencia, no deja de ser ejemplar", dice. Y María Luisa comenta:

-Al final, traerme a mi padre fue una oportunidad de la vida porque en estos cinco años nos hemos conocido profundamente.

-¿Qué aprendiste de él?

-La sencillez. Lo que más le agradezco es que me enseñó a ser feliz con el deporte, la naturaleza... con cosas simples. El es bien gozador de la vida.

Ella y su hermano suelen ir juntos a escalar cerros. Comparten sus gustos por la vida deportiva y al aire libre.

-Joaquín, ¿y qué has aprendido tú de tu padre?

-Grande mi viejo, con sus 91 años. Primero, es un gozador de la vida. Un tipo simpático, que disfruta con cosas sencillas.

Se queda pensando y dice:

-Yo creo que él formó a mi mamá. Mi viejo fue una persona atípica. A los 70 años jugaba tenis durante tres horas. Era un viejujo con calugas a esa edad. El otro día estuve hablando con él y le pregunté qué echaba de menos. Me contestó: "Mira, Joaquín, no hay que añorar lo que fue, sino vivir el momento. De otra manera no puedes disfrutar".

María Luisa tiene un labrador y un golden en el departamento. "Mi papá en las tardes siempre se toma un yogur. Y llama a Almendra y Frida (las perras) para que lo terminen".

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