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Piñera dejó 7 libros como legado, y cualquier chileno podrá publicarlos

Por primera vez un Mandatario cede los derechos de autor de seis textos inscritos a nombre de la Presidencia de la República. La medida -tomada el 8 de marzo- permite que cualquier persona, fundación (o el mismo Piñera) pueda imprimir nuevas ediciones de estos títulos cuya venta, eso sí, está prohibida.  

por:  Viviana Candia
sábado, 15 de marzo de 2014
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Una de las últimas resoluciones que emitió la saliente administración de Sebastián Piñera fue la que determina integrar seis obras literarias -editadas durante su gestión- al patrimonio cultural común.

La inédita y poco percibida decisión administrativa apareció publicada en el Diario Oficial tres días antes del cambio de mando y se refiere a libros que forman parte del programa "Legado Bicentenario" y que comenzaron a imprimirse desde noviembre del año pasado.

Son libros de lujo, con un promedio de 300 páginas, pero de reducida circulación (en total fueron 10 mil ejemplares sumando todos los títulos).

Si bien no serán best sellers tendrán un lugar privilegiado en la Biblioteca Nacional, tal como otras publicaciones de este tipo impresas en los anteriores gobiernos y que tienen en común resaltar los logros de cada administración y ser financiadas con fondos fiscales.

Desde 1995 a la fecha, son 30 las obras que han sido inscritas en los registros -que maneja el Departamento de Derechos Intelectuales de la Dibam- a nombre de la Presidencia de la República (los ministerios hacen lo mismo con sus publicaciones).

De ellas, trece fueron editadas bajo al primera administración de Michelle Bachelet; siete con Piñera y cinco en los tiempos de Ricardo Lagos y Eduardo Frei (ver infografía).

La mayor parte de ellas se encuentran enmarcadas en la celebración del Bicentenario (desde Lagos en adelante) mientras que los títulos de Frei apuntan más al tema de control de gestión y auditoría interna de gobierno, iniciativa que se impulsó precisamente en su período.

$195 millones por costos de impresión


La novedad es que es la primera vez que un Presidente otorga los derechos de autor sobre estos libros para uso comunitario.

La resolución administrativa se refiere a: "La reconstrucción de Chile", "Cien obras, Doscientos años. Legado Bicentenario"; "Discursos escogidos, Sebastián Piñera Echenique, Presidente de Chile, 2010-2014"; "Primera Dama al servicio de los chilenos"; "Elige Vivir tu parque" y "Memoria Internacional. Presidente Sebastián Piñera E. 2010-2014".

La encargada del proyecto -que ellos denominaron "Colección Memoria Presidencial"- fue Magdalena Piñera, hija y ex jefa de gabinete del ex Mandatario.

Ella, además, integró un comité editorial donde también participaron el ex subsecretario de la Segegob Mauricio Lob; el ex jefe de asesores, Gonzalo Blumel; el asesor presidencial José Miguel Izquierdo y Claudio Seebach.

Y en materia operativa se contrataron los servicios de la periodista Carolina Valdés, quien coordinó y supervisó la producción de los textos, hechos en papel couché y cuya impresión tuvo un costo aproximado de $195 millones (no se pudo obtener el dato exacto porque no toda la documentación aparece publicada en Mercado Público).

El pago mayor se hizo por los 3 mil ejemplares de "Cien Obras..." (461 páginas) que alcanzó los $59 millones 515 mil y el de menor costo fue "Elige Vivir tu parque (258 páginas) con $20 millones 563 mil los mil ejemplares.

A esta cifra se deben agregar otros montos por los servicios profesionales de los compiladores, diseñadores y también aquellos cargos por los envoltorios y distribución.

En este caso no hubo licitación sino que se contrataron en forma directa Quad/Graphics y a Fyrma Gráfica , empresas integradas al convenio marco de 2010.

Libros sin demanda


Al presidente de la Cámara del Libro, Arturo Infante, le sorprendió la decisión de la ex autoridad: "Es una novedad. No tengo memoria de algo así".

Y explica que "las obras que publican los organismos oficiales, como discursos de mandatarios, nunca han sido objeto de disputa de ninguna especie porque no tienen un valor comercial".

"Que yo recuerde, todos los gobiernos han hecho estos libros, que son de lujo, pero terminan guardados en una bodega, porque no tienen demanda. Se regalan y quedan como recuerdo de una gestión, como una memoria" sostiene.

El punto es que como las obras fueron inscritas en el registro de autor queda "prohibida su reproducción parcial o total", como se indica en el colofón de los textos aludidos en donde además se indica el número de registro y el del ISBN (un sistema internacional de numeración e identificación de títulos de una determinada editorial).

Cuando sí, cuando no


La normativa que regula los derechos intelectuales nació en 1834 -y considerando algunos cambios posteriores-establece que los derechos de autor duran desde la creación de la obra hasta 70 años después del fallecimiento del autor.

Recién ahí una obra es considerada de dominio público y se puede editar sin pedir permiso alguno. Eso es lo que pasa con el trabajo de Baldomero Lillo o Vicente Pérez Rosales, que fallecieron hace más de cien años.

Sin embargo, en el caso de Vicente Huidobro habrá que esperar cuatro años más, mientras que el legado de Pablo Neruda podría ser editado libremente en 29 años más (2043).

El caso Neruda y el debate republicano


Sin embargo, hay excepciones que, si bien no están tipificadas en la ley, cuentan con un contundente respaldo jurídico, como la resolución de la Corte de Apelaciones en 2001. Y lo hizo al zanjar una polémica que se gestó desde 1997 por los discursos parlamentarios de Neruda entre la fundación que lleva su nombre y el escritor Leonidas Aguirre (quien junto a la editorial Antártica publicaron una compilación cuyos ejemplares fueron requisados y permanecieron durante seis meses en las bodegas del entonces Octavo Juzgado del Crimen).

En su fallo de fecha 31 de octubre de 2001, los ministros Jorge Dahm y los hoy supremos Haroldo Brito y Sergio Muñoz Gajardo , determinaron que dichas alocuciones eran públicas porque estaban en las actas parlamentarias que cualquiera podía leer.

"Aun cuando es cierto que la Ley de Propiedad Intelectual incluye los discursos entre las obras cuya reproducción requiere de autorización del titular del derecho de propiedad intelectual, y que el libro en cuestión compila los que hiciera el entonces senador Pablo Neruda, la pretensión de la querellante es injustificada porque aquellos fueron dados en el propio Senado y dicen únicamente relación con el ejercicio de la función política representativa que a la sazón ejercía el poeta, de la cual no puede derivar derecho de propiedad porque forman parte del debate republicano que no puede estar sujeto a impedimento alguno en cuanto a su conocimiento y difusión" sentenciaron los magistrados.

El propósito fue cautelar


Entonces, ¿por qué lo hicieron?, preguntamos a Aldo Sabat, director administrativo de la Presidencia de la República durante la gestión Piñera y quien firmó la resolución.

-Lo que pasa es que durante la gestión del Presidente Piñera tuvimos la celebración del Bicentenario y se creó el programa "Legado Bicentenario", dentro del cual se editaron algunos libros. Y, como dirección administrativa y representante legal de la Presidencia, pensé que si se pagó por estos libros a los editores y se financió la impresión con cargo al presupuesto normal de Presidencia, debían quedar registrados como propiedad intelectual de Presidencia. Y así lo hicimos.

-¿Y entonces, cuál es la razón de ceder luego los derechos de autor?

-Cuando estábamos en la etapa final de nuestra administración, pregunté qué pasaría con estos libros, dado que alguno de ellos son atemporales. No es que sean propios para ser publicados durante este período. De alguno de ellos, como "Cien obras...", se podría querer imprimir nuevos ejemplares en un tiempo más. Y por ese motivo, y considerando que estaban sujetos sólo a las atribuciones de la Presidencia de la República, independiente del gobierno que sea, se buscó por la vía jurídica la manera de poder conseguir la posibilidad de hacerlo. Y ese es el motivo por el cual se hizo la resolución.

-¿Qué implica?

-Eso quiere decir que no sólo Presidencia, sino que cualquier particular podría hacer nuevas ediciones, pero no con fines de lucro. En definitiva, si el ex Presidente Piñera quisiera hacer nuevas ediciones en el futuro, lo podría hacer, pero en la medida que no sean con fines de lucro, porque son libros patrimoniales y esto es absolutamente legal. Era para cautelar que el ex Presidente, su fundación o cualquier otro particular pudiera reproducirlos.

 La publicación que no tuvo lanzamiento

Pocos días antes del cambio de mando, fueron entregados en La Moneda los primeros ejemplares del libro "Memoria Internacional. Presidente Sebastián Piñera 2010-2014", el último texto de la colección Memoria Presidencial.

Prologado por el ex canciller Alfredo Moreno, compila las acciones realizadas por la administración Piñera en materia de política exterior.

Los empaques con los primeros ejemplares fueron recibidos en el Palacio de Gobierno y se guardaron en una bodega. Pero como los plazos jugaron en contra (se imprimió recién en febrero) esta obra no alcanzó a ser distribuida y no tuvo un acto especial de lanzamiento.

Sólo en la víspera del 11 de marzo la compilación fue "subida" a internet, por medio de un servicio que permite publicaciones en línea.

Allí se puede apreciar la calidad de la edición, que cuenta con 295 páginas y fotografías a todo color, que fue impresa por "Fyrma Gráfica".

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