Economía
Compartir | | Ampliar Reducir

Gobierno se prepara para que Chile entre al exclusivo negocio de los satélites

La Subtel está coordinando la formulación de las bases de esta política, que entregará incentivos para que el sector privado participe en el desarrollo de las tecnologías de transmisión de datos a nivel global.  

por:  Hugo Traslaviña
sábado, 04 de enero de 2014

Fasat-Charlie en su segundo año

El Fasat-Charlie es un satélite de órbita baja (ubicado a 620 kilómetros sobre el nivel del mar). Tiene como único objetivo la observación terrestre. Cuenta con un sensor del tipo Naomi -1, capaz de capturar imágenes con las técnicas multiespectral y pancromática, en resoluciones espaciales de entre 1,45 y 5,8 metros.

Con esta calidad de nitidez es posible que la información gráfica capturada genere productos a escalas útiles para aplicaciones generales es distintos ámbitos productivos, tales como planificación urbana, agricultura, minería, industria, construcción, manejo de recursos hídricos y prevención y/o manejo de desastres naturales.

Las imágenes tomadas por este satélite son comercializadas por el Servicio Aerofotogramétrico de la Fuerza Aérea.

Entre las aplicaciones recientes de los servicios del Fasat-Charlie destaca el proyecto AquaSat, que ejecuta la Universidad de Concepción en conjunto con la Fuerza Aérea, financiado con recursos del Fondef. Este proyecto, denominado "Estimación de demandas hídricas mediante sensores remotos", tiene por objetivo desarrollar una metodología que permita determinar y optimizar el uso del recurso agua, utilizando la información proveniente del satélite.

Como resultado de este proyecto se creará una plataforma en línea para dar soporte al manejo o gestión del riego a escala predial que permitirá, entre otras cosas, programar con mayor eficacia las producciones agrícolas o forestales, minimizando el riesgo de las fluctuaciones en la disponibilidad de agua.

El Fasat Charlie fue lanzado al espacio el 16 de diciembre de 2011 y anualmente entrega unas 44 mil imágenes. Viaja a 7 kilómetros por segundo y circunda la Tierra cuatro veces al día. Su vida útil está prevista hasta 2016.

Antes de que termine su gobierno, el Presidente Piñera quiere hacer un anuncio innovador en el plano tecnológico: las bases de la primera "agenda satelital" de Chile, una política para el desarrollo espacial, campo productivo donde prácticamente no se registra ningún avance que involucre directamente al sector privado y donde la sola excepción ha sido la Fuerza Aérea, con la puesta en órbita del satélite Fasat-Charlie.

"Con esta política, Chile debiera transformarse en un sujeto activo en el desarrollo de un ámbito productivo clave para la globalización, basada en las telecomunicaciones, dejando atrás su condición de mero consumidor de este tipo de innovaciones tecnológicas", dicen en la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), entidad que coordina la formulación de la política espacial.

Previo a la redacción de esta propuesta, la Subtel realizó una consulta pública donde participaron empresas y expertos del sector, aportando ideas y puntos de vista, con foco en aquellos sectores productivos que ya se encuentran usando los servicios de información satelital: telecomunicaciones, minería, agricultura, industria forestal, planificación urbana y manejo de recursos hídricos.

Además, la Subtel conformó una mesa de trabajo interministerial y multidisciplinaria para diseñar un proyecto de Política Nacional Espacial 2013-2020, donde se estudian las alternativas para cubrir las necesidades de observación de la Tierra, en especial sobre el desarrollo satelital propio y para la continuidad del satélite Fasat-Charlie hacia 2016. Por otra parte, se plantearán alternativas para cubrir necesidades de telecomunicaciones de manera de ir reduciendo la brecha digital existente, en las zonas aisladas del país. El objetivo es elevar desde 98% a 100% la cobertura del territorio nacional en los próximos años.

"Para las localidades del país que no están dentro de los actuales proyectos de conectividad del Gobierno y que corresponden a menos del 2% del territorio poblacional, se está trabajando en una propuesta de agenda espacial y satelital", señalaron a La Segunda desde la Subtel. "De esta forma, se demuestra la importancia del rol subsidiario del Estado, lo que permitirá disminuir la brecha digital de estos sectores", agregan en el organismo estatal.

"El mercado existe, crece a tasas de entre 6% y 9% ciento anual y hoy prácticamente ningún país puede prescindir de estos servicios", dijo a La Segunda el encargado de desarrollo estratégico de la compañía Satmex, de origen mexicano y adquirida hace pocos días por la firma francesa Eutelsat, Guillermo Haller Sánchez.

Satmex es un competidor nuevo en este mercado y así y todo ha conquistado una importante cartera de clientes en América Latina, con sus satélites Satmex 7, Satmex 8 y Satmex 9, que tienen cobertura a nivel regional. El Satmex 8, lanzado a comienzos de 2013, cuenta con servicios especiales para el territorio chileno, señala Haller.

Hoy, los enlaces satelitales son imprescindibles para respaldar la mayor parte de las plataformas de transmisión de datos, sobre todo para aquellas empresas como VTR , que basan sus operaciones en cableado coaxial (convencional) y de fibra óptica para ofrecer servicios de televisión, internet y telefonía. "Para los servicios de TV, VTR recibe la mayor parte de su grilla de programación a través de proveedores de contenidos internacionales, que transmiten a través de satélites. Tras recibir estas señales, se unen con los canales locales, los que finalmente son entregados en cada hogar", señaló a La Segunda un ejecutivo de esta empresa.

En VTR, como en la mayoría de las empresas que operan en el sector, saben que para poder competir necesitan invertir de manera sistemática en nuevas tecnologías. "Es un sector muy dinámico que necesita de una constante renovación de redes, con tecnologías, investigación y nuevos servicios. Estimamos que la industria local ha invertido más de US$15 mil millones en la última década en el país", agregó el ejecutivo de VTR.

En Chile, los principales operadores que se basan en plataformas satelitales son Entel, CTR/RTC, Movistar, Claro y DirectTV. A nivel de mayoristas, están Andesat y Axesat Chile, esta última de capitales colombianos. En el caso de la compañía Claro, para sus servicios de TV satelital "opera con una estación terrestre que emite las señales hacia los satélites Amazonas 2 y 3, del proveedor Hispamar Exterior SL, los cuales las retransmiten a las antenas parabólicas de nuestros clientes", explicó el director de Estrategias y Productos de Claro, Vady Guerra .

Costos de la inversión


El desarrollo completo de un proyecto satelital cuesta poco más de US$300 millones, cifra que incluye la fabricación de éste, el lanzamiento desde una base terrestre (impulsado por un cohete aportado por terceros) y los seguros. El solo lanzamiento del aparato puede llegar a costar unos US$100 millones, dependiendo del peso de éste. Las nuevas generaciones de satélites que se usan para telecomunicaciones han reducido su peso a la mitad, desde 5 a 2,5 toneladas, en promedio, reduciendo con ello los costos de lanzamiento. Esto último, debido a que los nuevos redujeron considerablemente el peso del combustible, usando una tecnología híbrida de electricidad y gases para su funcionamiento.

"La vida útil de un satélite artificial de la nueva generación es de 15 años y al cabo de 8 el costo de la inversión se puede amortizar completamente, de modo que de allí en adelante los ingresos para la compañía son netos", explica Haller.

A diferencia del Fasat-Charlie, que orbita a 620 kilómetros sobre la Tierra, los satélites de comunicación generalmente se encuentran localizados a una altura de 36.000 kilómetros sobre el nivel del mar, en una órbita denominada geosincrónica. Esto significa que la velocidad que alcanzan a esa altura iguala a la de rotación terrestre, logrando que desde cierto lugar en la tierra parezca como si el satélite estuviera estático en el cielo.

Competidores regionales


En Sudamérica existen seis operadores: Intelsat, el más grande del mundo y al mismo tiempo líder en la región; seguido por Starone, la subsidiara de la compañía brasileña Embratel, que atiende principalmente al mercado brasileño. En tercera posición se encuentra la empresa española Hispasat, que ha crecido de manera muy importante en la última década; seguido de tres operadores más, Satmex, la empresa basada en México; SES, en Luxemburgo, y la canadiense Telesat.

Brasil representa aproximadamente la mitad del mercado total en la región y se estima que este año seguirá creciendo debido al campeonato mundial de fútbol que comienza en junio. Para toda la región se esperan tasas de crecimiento dinámicas debido al buen momento económico que viven las economías desde México hacia el sur, con tasas de entre el 6% y 9% previstas para los próximos 5 años. Después de Brasil, los otros países con gran crecimiento en comunicación satelital son Colombia, Perú y Chile, países donde han expandido su presencia compañías como Intelsat, Embratel, Satmex y Telesat.

Las tarifas satelitales


Un operador satelital vende diferentes productos para diferentes aplicaciones. Los servicios más comunes son los de "Banda C" y los de "Banda Ku". La capacidad satelital generalmente se vende en megahertz (MHz). Por ejemplo, un canal de televisión en definición estándar requiere alrededor de 4,5 MHz y uno de alta definición puede llegar a requerir hasta 9 MHz. Esta capacidad puede ser reducida hasta la mitad utilizando sistemas avanzados de compresión y multiplexión.

Los precios oscilan entre los US$3.500 y los US$5.000 mensuales por MHz, dependiendo de la aplicación y de la potencia requerida. Para aplicaciones de datos, los precios oscilan entre los US$2.500 y US$4.000 mensuales por MHz. También se ofrecen servicios en satélites que están en modo de "órbita inclinada", son satélites cuya vida de servicio se encuentra en su última fase. Estos satélites son atractivos para aplicaciones de movilidad así como para servicios ocasionales y los precios oscilan entre los US$1.500 y US$2.000 mensuales por MHz.

A nivel mundial, la entidad que regula este mercado es la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, por sus siglas en inglés), dependiente de la división de Naciones Unidas para las tecnologías de información y comunicación. Este organismo administra la totalidad del espectro radioeléctrico a nivel mundial, otorgando y administrando los derechos o concesiones para explotar ciertas frecuencias (bandas tipo C, Ku, Ka, etc.), sobre ciertas posiciones orbitales.

Las concesiones únicamente la otorgan a los gobiernos de cada país, quienes a su vez deciden explotar o arrendar dichas concesiones a particulares. En cada país existen políticas que regulan el funcionamiento de los servicios de telecomunicaciones, de modo que las frecuencias de los operadores de satélite y de los de fibra óptica no se interfieran entre sí.

Para que un operador extranjero ofrezca servicios en Chile, necesita contar con un "derecho de aterrizaje", el cual es otorgado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. 

Queremos conocerte. Por favor, responde esta encuesta.
Redes sociales
Redes sociales
Portada

Economía

Vea más notícias de último minuto

Cerrar

img