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Sebastián Edwards y la desaceleración: "Es difícil saber si algunas candidaturas han afectado a la inversión"

"No sé con qué evidencia cuenta el ministro Larraín, pero creo que no hay datos duros que puedan apoyar sus aseveraciones", afirma el economista.  

por:  Pablo Tapia C.
viernes, 14 de junio de 2013
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"La desaceleración de la economía era predecible desde fines del año pasado. Nadie debiera sorprenderse. Este año creceremos 4,5% o quizás un poco menos. Una cifra aceptable, pero no espectacular", sostiene, desde Estados Unidos, el economista Sebastián Edwards, quien ya en febrero de este año había advertido sobre una posible reducción en el dinamismo. Entonces dijo que era necesario que las autoridades implementaran políticas que permitieran mejorar la calificación de la mano de obra, solucionar el tema energético, desregular aceleradamente la economía y mejorar el sistema de transportes.

"Lo que me preocupa no es tanto lo que pase este año o el próximo, sino los próximos 5 a 7 años, que es cuando Chile debiera dar el gran salto adelante e incorporarse a la primera división. Y cuando miro en ese horizonte veo una falta de voluntad para implementar reformas claves. El problema no es qué medidas hay que tomar -esas las conocemos de sobra, y de hecho cada día se discuten en un seminario u otro-, sino que la convicción y el coraje para hacerlo. Si no actuamos ahora, si no lo hacemos con urgencia, nuestra economía va a caer en una terrible mediocridad, un país con una tasa de crecimiento del 2% al 3%", afirma anticipando parte de lo que será su charla en el XI seminario internacional de inversiones organizado por Moneda Asset Management cuyo título es "Buscando oportunidades ¿El momento del Pacífico?", que se realizará el próximo jueves 20 de junio.

-¿Comparte la visión del ministro Larraín, quien dijo que las propuestas de los candidatos de izquierda están frenando el desarrollo de la inversión Chile?

-En una democracia el período eleccionario es cuando los candidatos presentan sus propuestas en detalle. Eso es normal y deseable. Es difícil saber si las propuestas de alguna de las candidaturas han afectado a la inversión. Mi impresión es que no ha sido así. Yo hablo con una enorme cantidad de inversionistas nacionales y extranjeros y ninguno me ha planteado una preocupación profunda. De hecho, casi todos aceptan que hay que hacer una reforma tributaria y también reconocen que los candidatos con mayor probabilidad de triunfar actuarán con mesura en lo que a impuestos y regulaciones se refiere. Lo que se está pensando es implementar alguna variante de la propuesta de Arellano y Corbo, que es una propuesta razonable.

No sé con qué evidencia cuenta el ministro, pero creo que no hay datos estadísticos duros que puedan apoyar esas aseveraciones. Yo lo conozco hace 25 años y estoy seguro de que no hay ningún afán electorero ni de campaña del terror en sus palabras: simplemente fue apreciación personal que yo no comparto.

-¿Qué pesa más en un freno del crecimiento: el panorama mundial o el clima político interno?

-El panorama externo ha sido poco amable en los últimos meses, y eso explica, en gran parte, nuestra desaceleración. La caída del precio de los commodities -y especialmente del cobre-, las mayores tasas de interés en el mercado financiero global y la estampida de los inversionistas que abandonan a los emergentes han afectado a nuestra realidad. Ahora, habiendo dicho lo anterior es importante reconocer que también hay factores internos en la desaceleración. Por ejemplo, nuestros mayores costos han afectado nuestra competitividad internacional y la falta de personal calificado en una serie de áreas ha impactado negativamente nuestra productividad. A todo esto hay que sumarle el factor cíclico asociado con todo período electoral. Cada vez que hay elecciones la inversión se toma un pequeño respiro. No es sorprendente, tampoco preocupante.

-¿Ese "respiro de las inversiones" puede apurar y profundizar la desaceleración?

-No, eso ya está capturado por mi proyección de crecimiento. Esa desaceleración no se verá traducida en caída del empleo. Hoy el mercado laboral en Chile está bordeando el pleno empleo... Tengo amigos que están haciendo emprendimientos de construcción en regiones y les cuesta encontrar mano de obra calificada.

Salida de dólares: "Ayuda a un tipo de cambio más alto"

-¿Le preocupa la creciente salida de dólares desde Chile? ¿Refleja desconfianza en el futuro del país?

-No me preocupa para nada. Al contrario, creo que nos ayuda por medio de un tipo de cambio más alto. Es una salida moderada de divisas. De hecho, mucho más moderada que en otros países. Antes entraba plata porque las tasas de interés eran más altas que las que había afuera.

-¿Cómo ve el ciclo de recuperación en Estados Unidos y Europa?

-Todo se mueve con lentitud y en forma dispareja. Estados Unidos sigue recuperándose a un ritmo muy lento, mientras que Europa se encuentra virtualmente estancada, con la excepción de Alemania y el Reino Unido. Pero la gran pregunta es Japón y su política de Abenomics. ¿Qué va a pasar con el yen? ¿Y con su voluntad de inundar el mercado con dinero? ¿Será Japón la salvación o será la perdición de la economía mundial? Este es uno de los temas que voy a tratar en el seminario que voy a dar en Santiago.

-¿Y qué cree Ud. que va a pasar?

-Es algo muy positivo, aunque también una movida de alto riesgo. Con la promesa de duplicar la liquidez en un año, el Banco Central de Japón, uno de los más conservadores del mundo, se ha empezado a comportar como un Banco Central bananero para terminar con la deflación. Eso tiene perplejos a los inversionistas y se ha traducido en una volatilidad muy importante del mercado accionario y de renta fija y eso está empezando a tener efectos en el resto del mundo.

Una de las preguntas interesantes es saber qué pasará con este aumento de la liquidez en los países latinoamericanos. Hace algunos días se pensaba que países como México y Brasil serían el destino de ese dinero, pero con la estampida que se está produciendo y el abandono de los mercados emergentes, eso está en duda.

"China está entrando en una nueva fase de desarrollo que nos sorprenderá"

-¿Y cómo ve China?

-China sigue en la senda esperada. Su tasa de crecimiento ha caído, pero sigue siendo espectacular. El nuevo líder, Xi, es un tipo flemático y lleno de pragmatismo. China está entrando en una nueva fase de desarrollo que nos sorprenderá. No tanto por el ritmo de su crecimiento, sino que por su calidad.

-¿A qué se refiere?

-A que veremos un cambio de calidad en dos aspectos. Uno, la calidad sectorial, en el sentido de cuáles serán las fuentes del crecimiento: menos exportaciones, más importaciones y más consumo interno.

Además, muchas de las importaciones serán de bienes de consumo que serán producidos por firmas extranjeras de propiedad china, y el ejemplo más visible son los US$7 mil millones que acaba pagar un chino a uno de los mayores productores de carne de cerdo norteamericano.

En cuanto a sus exportaciones, van a pasar de las hawaianas y juguetes baratos, que es lo que están exportando en los últimos 20 años, a productos con mucho más valor agregado. El automóvil chino será enormemente exitoso y conquistará importantes segmentos. También comenzarán a producir jets de tamaño mediano para competir con empresas como Embarer y Bombardier, así como bienes de capital sofisticados que van a competir con empresas de alta ingeniería en Alemania.

-¿De qué manera esta nueva fase que viene en China puede afectar a nuestra economía?

-Continuaremos siendo proveedores de materias primas, aunque en términos generales el precio del cobre tenderá a caer, porque la fase de mayor uso de cobre en China está disminuyendo su ritmo.

-¿El consumo interno chileno es capaz de tirar del carro del crecimiento y sostener la economía cuando el precio del cobre baje?

-No. La economía se va a desacelerar independientemente de lo que pase con el consumo; nuestros consumidores ya estaban gastando lo suficiente. Nuestra salvación es, o mejor dicho debiera ser, una mayor eficiencia que nos permita ganar nichos en los mercados internacionales. Por eso que las reformas de las que tanto hablamos, y sobre las que hacemos poco, son tan importantes.

 Edwards no ha estado ajeno a los cambios que ha enfrentado el consumidor chileno en los últimos años y confía en que "las empresas, bancos y tiendas lo van a entender y van a adecuarse a una situación que se asemeja a la existente en países avanzados como

-El sesgo pro consumidor que ha tomado este gobierno (caso Cencosud, contratos de bancos, etc.), ¿puede ahuyentar las inversiones porque se pueden entender como cambios en las reglas del juego?

-Los países y las personas cambian. Uno de los signos del progreso y la prosperidad es que los consumidores se ponen más exigentes. Se vuelven más asertivos. Piden y esperan más de las empresas. Exigen trato justo, transparencia, calidad, información fidedigna y verdadera. Todo esto obliga a las empresas a estar alertas, a ser más productivas, a responder a las altas expectativas de sus clientes, a competir con más dedicación. Este gobierno ha reconocido esta tendencia y ha continuado con el proceso de darles poder a los consumidores. Eso es buenísimo.

-¿Cree que ha habido abusos de las empresas hacia los consumidores, o comparte la postura de que "se ha abusado de la palabra abuso"?

-"Abuso" es una palabra cargada de significado valórico, que denota predisposición a engañar, a aprovecharse de los más débiles, y no refleja en forma cabal lo que ha sucedido en Chile. La historia es diferente: tradicionalmente los consumidores chilenos habían sido bastante pasivos, y aceptaban que los trataran con indiferencia; incluso en forma un poco ruda. Con el tiempo, sin embargo, los consumidores se dieron cuenta de que en el sistema capitalista ellos eran el eslabón más importante, el que hacía que el sistema funcionara como debía. Finalmente entendieron algo que hasta hace poco sólo existía en los libros de texto: existe la "soberanía del consumidor" y empezaron a exigirla, a hacer uso de ella.

Baja de tasas en dos o tres meses

"El Banco Central debe actuar con prudencia y mesura, y es lo que está haciendo. La próxima medida será a la baja de la tasa, y se producirá en dos a tres meses. No creo que la medida de ayer vaya a afectar al mercado bursátil chileno. En estos momentos las variables importantes son externas".

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