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Supermercados regionales dan su "receta" para resistir el avance de las cadenas: Mejores precios, servicio y relación con proveedores

Son los pocos que quedan, en un mercado que tras la fusión Unimarc-Supermercados del Sur, está dominado por 4 operadores. A todos les han ofrecido vender, pero por diferentes razones han seguido y con "buena rentabilidad", afirman.

por:  José Tomás Santa María
lunes, 21 de noviembre de 2011

La Fama: “Tenemos una gran oportunidad”
 
Cristián Leiva lleva 25 años en el supermercadimos y ve en la alta concentración, una oportunidad.

Es dueño de la cadena La Fama que alcanzó a tener 10 locales, no obstante, el 2009 entregó 5 de ellos en arriendo a supermercado Lider y se mantuvo operando la otra mitad, en San Vicente, Santa Cruz, San Fernando, Curicó, Constitución. Ahora proyecta llegar a Talcahuano.
“Hice mi jubilación anticipada”, explica del arriendo, “pero eso no me impide seguir trabajando”.

“Soy un convencido de que esta concentración nos brinda grandes oportunidades, nos va dejando espacio de atender el servicio. En una cadena regional, encuentras carne nacional, producimos la pastelería, no vendemos pasteles congelados. Eso en regiones se paga. Por eso cada día nos va mejor”, asegura.

Y agrega: “Las grandes son muy predecibles. Ante cualquier oportunidad que surja, para que el Lider o Unimarc reaccione pasan dos o tres días, ahora mismo tienen problemas con las carnes importadas, operan con 60 días de anticipación, nosotros en 2 o 3 días tenemos cubierto todo. Tenemos una gran oportunidad, porque las grandes cadenas maximizan el autoservicio y nosotros el servicio”.

Cugat, el rey de la VI región… con planes de llegar a Temuco
 
Cugat es el más grande de los supermercados regionales. Son los sextos a nivel nacional, después de Montserrat. Nació en 1976 de la mano de Gustavo González Cugat y su esposa, y hoy tiene 5 locales en Rancagua, Rengo, San Vicente y Pichidegua.

“Ha visto usted a esas ballenas gigantes, que alrededor se les instalan unos pescaditos chicos. Esos somos nosotros, cuidándonos mucho para que no nos coman” dice sobre la competencia, orgulloso de no haber cedido frente a numerosas ofertas.

“Es mejor negocio seguir adelante. La rentabilidad es mejor que lo que ofrecen”, afirma.

Ante la competencia no se achica y su receta es adaptarse constantemente. “Las grandes son cadenas son estructuras muy caras, muy cuadrados, no se mueven. Nosotros somos súper rápidos en las decisiones, en un día podemos cambiar tres veces de precio, exhibición, potenciar un producto o una línea. Para eso tenemos que estar con mi esposa y mis cuatro hijos encima”.

Y piensa aseguir creciendo, sumar otra ciudad, Temuco. “Tenemos dos proyectos, uno más en Rancagua y otro en Temuco. Es un terreno muy bien ubicado, una gran oportunidad”, aseguró.

La fórmula Romanini: “Administración austera y transparente”
  
Con cinco locales en Melipilla, —dos supermercados Romanini, dos de marca Rancho y un mayorista llamado Bodegón— Carlos Romanini es uno de los más importantes supermercadistas de la región.

“Nuestra forma de competir es con una administración austera y transparente, especialmente con una muy buena relación con nuestros proveedores y gran confianza mutua. Con ellos tenemos una relación larga y personalizada, y tienen muy claro que la concentración del mercado no es buena para sus intereses”, señala.

“Hasta la fecha hemos oficiado de ‘reguladores de precios’ pues los precios bajos son otro pilar de la empresa. Nos prefieren principalmente las familias originarias de la ciudad y la gente de campo, o sea de los alrededores de Melipilla”.

Espera seguir creciendo “manteniendo precios competitivos y brindando una opción cercana conforme a las necesidades de los melipillanos”.

¿Por qué no venden? “Vender la empresa puede ser un buen negocio, sin embargo en nuestro caso más que un negocio es una forma de vida, no sólo para sus dueños, si no para sus colaboradores de más de 25 años”.

Unico: “O te entregas o luchas, y decidimos seguir subsistiendo”
 
La historia de supermercado Unico se remonta a 1979 en Mulchén. Allá fundó Enrique Kuncar su empresas, con escasos 18 años.

Hoy cuenta con tres locales en Santa Barbara y Los Angeles, además de Mulchén, y esperan abrir un cuarto a fin de año, dos más el próximo.

“Queremos llegar a lo menos a unos 10 locales, la competencia está tan feroz que o te entregas o luchas, y decidimos seguir subsistiendo. En la provincia de Bío Bío tenemos 5 o 6% de participación”.

Frente a la competencia, dice que “la autoridad ha tomado conciencia de que la concentración es nefasta, durante los últimos 20 años se permitió hacer cualquier tipo de operación, que dicho sea de paso no sé si la concentración ha beneficiado a la gente o no. En muchas ocasiones las tiendas han llenado de crédito a las personas, con ofertas tentadoras para una población que muchas veces no está preparada y cae en sobreendeudamiento”, dijo Kuncar.

¿Por qué prefirió no vender? “Generalmente a los chicos no nos toman en consideración los valores que ellos transan en el mercado ordinario. En base a esos términos no encontré buena opción vender. Después del esfuerzo que hemos hecho por 32 años, no acepté que nos castigaran el precio de esa manera. También pesa mucha la responsabilidad que tenemos con nuestros trabajadores, era doloroso vender”.

La Colchagüina evalúa nuevas aperturas e incluso un hotel
 
En 1989 instaló Antonio Castillo —aprovechando la experiencia acumulada junto a su padre en el negocio de abarrotes— el primer local de La Colchagüina, en Santa Cruz. Más tarde se trasladó a los mil metros cuadrados que hoy tiene y el 2000 dio el otro gran salto: un local mayorista.

Como todos, ha tenido ofertas para vender. “Decidimos no vender pensando en nuestros trabajadores y en que me proyecto a largo plazo con mis supermercados y otras inversiones”, dice Castillo.

“A muchos comercios, estas cadenas grandes les ofrecen arrendar y les dicen: las condiciones son éstas y de lo contrario nos instalamos al lado suyo. Mucha gente se asusta y vende”, dice.

Y aunque admite que con los años y la competencia, la rentabilidad del negocio ha caído, siempre han tratado de ir ajustándose “para ser los líderes en precios en Santa Cruz”. Para eso, afirma, ha estrechado su relación con los proveedores: “tratamos de trabajar junto a ellos, pagándoles de manera muy puntual, ojalá en efectivo para conseguir mejores precios”.

Pese a que hasta ahora no ha sido testigo de competencia desleal desde los dos grupos presentes en la comuna, Walmart y Mayorista 10 (Unimarc), señala que “no deja de sorprender que mientras mayor concentración exista en un sector hay muchas posibilidades de que manejen el mercado a la pinta de ellos”.

Por eso llama a la autoridad de libre competencia a seguir atenta posibles abusos fruto del poder de mercado que tienen los grandes operadores. “Mientras no presionen a los proveedores, los regionales podemos subsistir”.

Mientras tanto, La Colchagüina solo piensa en seguir creciendo: “Tenemos planes para abrir otro local en un terreno en Santa Cruz, y estamos estudiando salir a otros lugares. También probar con otros negocios, como la hotelería”.

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