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Presidente de AES Gener responde a críticas al carbón: "Debe haber todo tipo de plantas para tener precios más estables"

Junto con defender la generación termoeléctrica, Andrés Gluski, se declara abierto a desarrollar "todo tipo de energías, menos la nuclear", y afirma que tienen experiencia en solar y eólica que podrían traer a Chile. Refuta las críticas a la falta de competitividad en la industria y sostiene que "empresas como la nuestra, Colbún y Endesa, que tienen diversificado su parque porque pueden ser más agresivas".  

por:  Pamela Zúñiga Q.
viernes, 26 de agosto de 2011

Foto FABIAN ORTIZ

Andrés Gluski es un antiguo conocedor del mercado eléctrico en Chile. Desembarcó en 2001 cuando la norteamericana AES Corp compró Gener y se quedó como gerente general por un año. Y aunque hoy es Chief Operating Officer (COO) de este conglomerado y presidente del directorio de su filial local AES Gener, él siempre ha seguido viajando a nuestro país, como fue el caso de esta semana con motivo de la puesta en marcha de la termoeléctrica Angamos, central ubicada en la II Región que se convierte en la primera en entrar al Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) en 10 años.

Destaca a Chile como el segundo país más importante para la compañía en ventas, sólo superada por Estados Unidos y seguida por Brasil. Por eso ven con fuerza el desarrollo de nuevas alternativas de inversión, tanto en el norte para apoyar la expansión minera, como en la zona central, ya que además del proyecto hidroeléctrico Alto Maipo poseen más derechos de agua en esa cuenca.

-¿Qué análisis hace del escenario eléctrico actual y su sucesión de crisis?

-Chile vivió una época de crisis desde 2004, cuando Argentina comienza con los cortes de gas. La forma en que se reaccionó con la ley corta y la firma de contratos de largo plazo con las empresas de distribución, permitió a las generadoras construir plantas para evitar cortes. Esa fue una reacción muy acertada del gobierno y, con eso, fuimos la eléctrica que más plantas construyó en este período.

-Pero se ha vivido la falta de lluvias, altos precios y ahora un decreto preventivo de racionamiento.

-Es una realidad que Chile no tiene muchas fuentes de energía propias, tiene que importar gas, carbón y petróleo, y tampoco tiene la posibilidad de grandes embalses, por eso es muy importante que se diversifique la matriz. No debe apostar a una sola fuente, porque no sabe cómo se moverán los precios relativos.

-Casi todas las últimas centrales en ponerse en marcha han sido termoeléctricas. ¿Se está favoreciendo esta energía?

-Esa fue una opción barata, rápida y de suministro más seguro para construir después de la crisis del gas. Pero yo creo que el carbón es un factor, pero también debe haber todo tipo de plantas en Chile, para tener precios más estables de largo plazo. Hay que tener en cuenta que el país toma decisiones: si se quiere tener un porcentaje más alto de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), hay que tener claro que eso sale más caro. Las nuevas normas ambientales también significan más costo.

-¿Están dispuestos a hacer esas mayores inversiones?

-Sí, para ponerle un scrubber a una termoeléctrica, que quita partículas de óxidos de nitrógeno o de azufre, cuesta US$50 millones por unidad. La decisión de la normativa adoptada para estas unidades las toma el país y debemos cumplirla. En AES operamos y construimos todo tipo de energías, menos la nuclear y vamos a construir las plantas que el país decida. Si quieren ERNC, tenemos presencia en la energía solar, eólica.

-¿Hasta ahora la política energética ha dado mejores señales para construir termoeléctricas?

-El año pasado, con el fenómeno de La Niña, hubo mucha sequía, y con eso se vio la importancia de tener un buen parque termoeléctrico, con múltiples fuentes, porque hay limitaciones en cuánto gas llega a Chile, por eso hay que tener carbón.

-El presidente Piñera ha sido enfático en la necesidad de bajar los costos de la energía. ¿Cómo se puede lograr?

-La energía más cara es la que no se tiene. Chile tuvo una reacción acertada ante el corte de gas de Argentina que no provocó racionamiento. Hoy es un mercado competitivo donde uno tiene que ganarse los contratos, y el precio de la energía lo determina el costo del combustible y el tipo de planta que se construya. A la larga, los precios van a ser lo más competitivos posible.

-Para hacer cambios al marco regulatorio se creó el consejo de expertos. ¿Cree que habrá muchas modificaciones? ¿Pueden bajar los precios?

-En general, Chile tiene un marco bastante exitoso, ha podido enfrentar las crisis de los últimos años, pero siempre se puede perfeccionar. Vamos a ver qué sale de la comisión, ojalá sea para mejorarlo aún más.

-Se critica la excesiva concentración de mercado entre Endesa, Colbún y ustedes. ¿Podría revertirse?

-Hay que dejar que el mercado decida. Hay ventajas de tener empresas como la nuestra, Colbún y Endesa, que tienen diversificado su parque de generación porque pueden ser más agresivas. Porque si estás construyendo una planta para un contrato -con una distribuidora- y se retrasa esa construcción, si tienes varias plantas puedes manejar mejor la situación. Es una fórmula que ayuda bastante. En Chile los contratos son competitivos y la eficiencia económica dictará cuántos actores hay.

- Entonces ¿no ve barreras para la entrada de nuevos actores al mercado eléctrico?

-No, en absoluto. Hemos visto empresas que entran, como la brasileña MPX, Pacific Hydro, la noruega SN Power. Es un mercado abierto.

Protestas ambientales: "Es un fenómeno mundial"

-¿Qué tanto ha cambiado la oposición social a proyectos de generación desde que Ud. fue gerente acá?

-Eso es un fenómeno mundial. Hay gente que se opone a las eólicas, hidro o termoeléctricas. Pero en una sociedad moderna la gente tiene que entender que hay que construir plantas para satisfacer la demanda de sus productos y todas ellas tienen algún impacto. Y si realmente fueran exitosos aquellos que se oponen a todo, tendríamos un gran problema, porque nadie quiere regresar al pasado y no tener electricidad.

-A su compañía no sólo les ha tocado en Campiche, sino también en Alto Maipo, Los Robles...

-Sin duda que eso atrasa proyectos, hace más difícil la planificación y los costos. Y si se quiere tener costos energéticos más bajos, no es un factor positivo.

-¿Puede afectar el interés de empresas extranjeras para entrar a Chile?

-Ese es un factor que todas las empresas miden para controlar el tiempo de construcción de plantas. Una térmica toma, al menos, 3 años y una hidroeléctrica 5 años. Nosotros tenemos el proyecto Alto Maipo, que es eficiente desde punto de vista de la seguridad energética, no tiene embalse por lo que genera un impacto ambiental mínimo, en su mayoría es subterránea y está muy cerca de Santiago. También es una zona que tiene línea de transmisión desde los años 20. Es un proyecto idóneo, de impacto mínimo.

-¿Cuánto invertirán en los nuevos proyectos de Gener?

-Desde que AES compró Gener, ya hemos invertido US$2.000 millones, y tenemos en cartera más de US$3.000 millones si se toma Campiche, Angamos y Alto Maipo. Tenemos una cartera importante de proyectos y queremos seguir invirtiendo.

-¿Podrían invertir en HidroAysén en el caso que busque socios?

-Nuestro enfoque es Alto Maipo, y tenemos derechos de agua para otros proyectos en el Cajón del Maipo. Esta zona tiene líneas de transmisión, los proyectos se pueden hacer más rápidamente y no hay impacto con embalses.

-¿ Y seguirán invirtiendo en termoeléctricas después de lo que les pasó en Campiche o de Barrancones?

-Nuestras plantas cumplen con las nuevas normas y son de las más eficientes. Obviamente, las vamos a construir en localidades aptas y con la mejor tecnología disponible.

-¿Les interesa el proyecto de interconexión entre el SIC y el SING?

-Es una distancia enorme sin demanda en el medio y, por lo general, no es muy eficiente. Hemos operado en otros países donde esa es la situación, con demanda importante en el norte y una tremenda hidroeléctrica en el sur, pero cuando se cae la línea, dejas sin luz al país. Por razones técnicas, no es la mejor solución.

 

-¿Cómo se está viendo en el extranjero el fenómeno de protesta estudiantil y social que vive el país?

-Chile ha sido un país de una conflictividad social muy baja por más de 20 años. Hay muchos otros países que están pasando por lo mismo, es un fenómeno global.

-¿No se ve como un factor de riesgo para la credibilidad del país?

-Chile es un país con una estabilidad y manejo macroeconómico envidiable, y su credibilidad es enorme en los mercados. En general hay reglas claras y que se cumplen, que llevan muchos años. Siempre destaco a Chile cuando hablo con inversionistas.

-En el mercado se debate que EE.UU. podría entrar en una nueva recesión. ¿Cómo afecta este escenario a AES?

-Creo que lo que estamos viendo en Estados Unidos es una situación estable, no de crecimiento. AES está en 28 países, somos una empresa global. EE.UU. es un 30% de las ventas. Estamos comprando una distribuidora en Ohio, tenemos una en Indiana. No creo que nos veamos afectados, y no creo que vaya a haber una doble recesión.

-Entonces ¿no prevén que esta crisis golpee a la economía chilena?

-No veo probable que se afecte con una turbulencia mundial. Chile seguirá creciendo, porque tiene la parte minera con tremenda expansión.

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