78 millones disponibles tiene esta línea de promoción del Consejo de la Cultura y las Artes que comenzó el 2009 y que busca potenciar a los músicos locales.
El ministro Cruz-Coke defiende la diversidad estilística.
El fondo Ventanilla abierta del Consejo de la Cultura y las Artes comenzó su segundo llamado 2012, con más de 78 millones de pesos disponibles para apoyar proyectos de creadores, intérpretes, investigadores y otros actores del sector musical que participen en conferencias, festivales y otros encuentros en el extranjero
Esta Línea de Promoción al Desarrollo de Artistas Nacionales partió el 2009 y desde esa fecha ha entregado más de 520 millones, que han ayudado a los artistas chilenos a proyectarse desde escenarios tan importantes como los festivales Vive Latino (México) y South by Southwest (EE.UU.), pero también festivales de Música Mecánica de Rumania y Moldavia, como sucedió con organilleros y chinchineros chilenos en mayo de este año. Actualmente, hay disponibles más de 78 millones que serán destinados -tal como las convocatorias anteriores- específicamente a gastos operativos: traslados, estadía y alimentación, con un tope de $5 millones por proyecto a realizarse durante este año.
El Consejo de la Cultura ha ido aumentando los recursos de este fondo, debido a la creciente demanda de músicos chilenos que son invitados a eventos internacionales. De los $ 50 millones disponibles en 2009, el monto llegó a $150 millones en 2010 y se acrecentó en $250 millones en 2011. En lo que va de 2012, ya son 210 millones. Esto se debe a que hubo un fuerte incremento en los proyectos presentados: 9 en 2009; 56 en 2010; 68 en 2011, 56 en lo que va de este año.
Así, alguno de los ganadores recientes han sido el Centro Cultural Ilúlafken de Valparaíso con su montaje de música y danza "Mosaico Afrolatino" que participaron en el Carnaval Negro de El Carmen y en Lima Perú. También, un recital de música williche en Brasil, la participación de la Orquesta Sinfónica de San Fernando en el primer Festival Internacional de Arequipa o un espectáculo de música chilena en el Robert Schuman Hochschule de Düsseldorf, Alemania. O presentaciones de compositores rock/pop como Angelo Pierattini (Brasil) o Javiera Mena (Estados Unidos). Las bases de las postulaciones están en www.fondosdecultura.gob.cl.
Consolidar carreras a largo plazo
"Las actuales facilidades que otorgan las plataformas digitales de difusión hacen mas fácil y barato producir una obra, lo cual plantea un nuevo paradigma", explica el ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke. "Por una parte se consume más de muchos productos. Sin embargo, la industria ya no genera los grandes fenómenos de venta y ha perdido el monopolio de la distribución masiva. Por otra parte, hoy existe especial atención y acceso a música que se crea desde todas partes del mundo, haciendo más difusas las fronteras físicas y las virtuales".
Así, explica, buscar un espacio en ese escenario se hace también más complejo, pero permite un acceso más heterogéneo y sencillo para los músicos. Por ende, señala, es crucial poder traspasar nuestras fronteras para "consolidar carreras en el largo plazo".
El ministro dice que desde esa perspectiva el esfuerzo por promover instancias de intercambio (como la experiencia del Festival Lollapalooza) y el énfasis en la internacionalización de los artistas busca, precisamente, generar las plataformas para su despegue y apertura a nuevos mercados, que Chile por sus dimensiones no puede proveerse por sí mismo.
-¿De qué forma nos beneficia que nuestros autores tengan la posibilidad de conocer otros ambientes y contextos?
-Desde el punto de vista profesional, para un artista el conocimiento de mercados más diversos, de realidades industrializadas, de comprensión de nuevos públicos siempre plantea un desafío de crecimiento. A su vez, la experiencia de intercambio y colaboración con pares que manejan otros códigos permite la transferencia de conocimientos técnicos para la mejora general del sector.
La diversidad musical como "un elemento de valor"
-Es interesante como los géneros abarcan desde chinchineros hasta rock and blues.
-Los músicos jóvenes tienen menos prejuicios a la hora de enfrentarse a decisiones estilísticas. Esta libertad, paradójicamente, lejos de atentar contra la música folclórica o tradicional ha significado un rescate de nuestras raíces a través de nuevas propuestas integradoras de diversos géneros. Dentro del enorme contexto de globalización, el valor que adquiere lo particular se transforma finalmente en un elemento de valor que lo hace más único y exclusivo a nivel global, lo cual es una nueva paradoja de este mercado en constante cambio.
-¿Cómo evalúa hasta el momento el proyecto Ventanilla abierta?
-Dada su convocatoria permanente, es un instrumento de fomento muy importante para el sector. Lo hemos podido corroborar a través de una demanda creciente por parte de nuestros músicos y por la diversidad y calidad de las instancias internacionales a las cuales son invitados y para lo que solicitan financiamiento.
-¿Qué es lo que espera para esta nueva convocatoria?
La tendencia en años anteriores ha sido creciente y espero que esta herramienta de desarrollo permita la instalación de manera más permanente de artistas chilenos en los mercados mundiales. Ya estamos viendo cómo algunos artistas comienzan a generar circuitos y posibilidades de circulación permanente, incluso prescindiendo de la ayuda estatal, lo que habla de que el primer impulso que otorga el Estado permite que el artista tome vuelo propio y mayor autonomía.