Con 24 años de casados, Mitza Iriarte y Víctor Cuevas obtuvieron el domingo el pozo más alto de la última década, en "Atrapa los millones". Viajarán a las Torres del Paine y se comprarán una casa. "Ya se van a dejar caer familiares que nunca he visto", advierte él.
El momento de la victoria en "Atrapa los millones".
Foto CANAL 13
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El domingo por la noche, "Atrapa los millones" -el exitoso estelar de concursos de Canal 13 animado por Don Francisco- entregó el pozo más grande de los últimos diez años: $80 millones.
Y la pareja afortunada fue el matrimonio compuesto por Mitza Iriarte (43) y Víctor Cuevas (55), quienes trabajan juntos en la pescadería "Malibú", en plena Vega Central, y están casados hace 24 años.
Dicha emisión arrasó con la sintonía del domingo, consiguiendo 18,3 puntos entre las 23:09 y las 00:26 horas. Siguieron Mega, con 15; TVN, con 9; y CHV, con 7.
Aprovechando que los lunes no abren su puesto, partieron rumbo a Los Andes -haciendo un alto por el Santuario de Santa Teresa- para descansar y alejarse de la vorágine mediática, ya que todavía están impresionados con tamaño premio. A tal punto, que desecharon la invitación de ir esta mañana a "Bienvenidos".
Por otro lado, cabe destacar que la cantidad más grande alcanzada en un programa fue $100 millones, en "Quién quiere ser millonario", en septiembre de 2002.
Hoy, Mitza y Víctor ya planifican la soñada luna de miel que nunca tuvieron: recorrer todo el sur de Chile y conocer las Torres del Paine.
"No tengo palabras para explicar lo que siento. Estoy sorprendido de haber ganado tanta plata", dice él, riéndose.
-¿Nunca confió en el poder del azar?
-Me conformaba con ganar unos 8 millones, como máximo. ¡Pero nunca 80! Hasta mi hijo está sorprendido. Ahora gastaremos plata como locos (risas)... Todo esto es súper fuerte.
-¿Y ya los han llamado algunos "amigos"?
-Amigos de mis hijos han llamado, del trabajo, como él trabaja en LAN Chile... Y ya se van a dejar caer familiares que nunca he visto... Los compañeros pedirán ayuda, con una chiva: "Es que tengo a mi mamá enferma, necesito unos remedios y tengo que pagar la hospitalización". ¡Puros grupos!
La suerte ya acompañaba desde antes a este vendedor, cuando solía jugar al Loto y al Kino. "Durante ocho años jugué y una sola vez obtuve un premio de $100.000, hace cinco años. Con eso nos fuimos a veranear a Quintero. ¡Era plata!", recuerda Cuevas, quien tiene dos hijos con su esposa: uno de 22 y una de 23.
-Con estos $80 millones, ¿ahorrarán para otros bienes?
-Por supuesto, pero mi hijo se hará cargo de todo eso. Yo no le pego a las finanzas. El será el administrador porque es ingeniero aeronáutico. Le pega a las matemáticas.
-El está empeñado en que compremos una casa, un bien raíz, porque siempre subirá su valor con el paso del tiempo. Y me ha dicho: "¡Para qué te vas a comprar un auto!"... Aunque él sí se quiere comprar uno. La plata, finalmente, es para ellos. Tarde o temprano me voy a morir, así que para qué van a pelearse por la herencia. Es mejor la plata en vida.
Mitza trabaja junto a su marido, en la Vega, hace tres años. Pero él lleva más de dos décadas en este lugar, "cuando ayudaba a mi papá, que en ese tiempo estaba vivo".
Debido a la notoria diferencia de edad entre ellos -de 12 años-, Víctor rememora algunas anécdotas al respecto: "En La Vega me han dicho: «¡Suegro!». También me han preguntado: «¿No ha llegado su hija?». Y yo respondía: «Viene más rato, porque hace mucho frío en el local»".
Y remata, entre risas: "Una vez hasta me pidieron la mano de ella. Ahí dije: «¡Estás más hueón!... No es mi hija, ¡es mi señora!»".