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Valentina Vargas, la última musa de Raúl Ruiz: "Tuve mis oportunidades y las tomé"

La actriz de "El nombre de la rosa" tendrá uno de sus años más intensos desde que volvió a Chile. Además de la obra póstuma del alabado director, se dedica al ecoturismo y prepara su gran llegada a la música. "¡No le puedo pedir más a la vida!", dice ella.

por:  La Segunda / Gustavo Arismendi C.
miércoles, 15 de febrero de 2012

Raúl Ruiz en las filmaciones de "La noche de enfrente" en Santiago, junto a Christian Vadim y Sergio Hernández.


A pesar de ser una reconocida actriz internacional, Valentina Vargas no lo demuestra. Con un hablar pausado, delicado, sin subir jamás la voz, pide un café y una bebida, mientras recordamos la película que la lanzó a la fama cuando tenía sólo 26 años: "El nombre de la rosa".

"Me siento súper orgullosa de haberla hecho y también de haber sido la primera actriz en haber tomado ese rumbo". Partió a EE.UU. a estudiar teatro y cine, y terminó compartiendo roles con Sean Connery y Christian Slater. Tuvo una recordada y osada escena que aún da que hablar.

"Fue rodada en 35 mm, con un muy buen director. Hoy en día la pasan en la Cinemateca de París a los alumnos, porque es una escena legendaria", dice orgullosa.

Habla cinco idiomas, tiene departamento en Francia, pero se declara chilena. Regresó el 2006 a nuestro país. Vive en Los Andes, en la más absoluta privacidad, algo que ella aprecia por sobre todas las cosas. "La vida privada me la reservo para mí, es lo único que tengo y, por lo mismo, respeto la de los demás".

A pesar de no haber tenido tantas ofertas en el país como en el extranjero, ha destacado en cintas como "Ilusiones ópticas" (2009) y "All inclusive" (2006). Pero lo que verdaderamente la ha marcado es haber trabajado en la última película del fallecido Raúl Ruiz, "La noche de enfrente". Basada en cuentos de Hernán del Solar, se convirtió en la obra póstuma del realizador chileno, a quien Valentina considera un maestro que aún sigue en este mundo.

-¿Cómo es ser su última musa?

-Hace como 6 años, en París, llamé a Raúl y le dije que vayamos a tomarnos un café. Ahí le propuse: "Raúl, quiero trabajar contigo", a lo que me respondió que no tenía nada en ese momento, pero que ya se iba a dar. Estaba un día en mi casa y me llaman. Vengo a Santiago a almorzar con él en el Ritz y tuvimos una velada espectacular, donde me ofreció el rol de Nigilda ("La noche de enfrente"). Para mí fue lo máximo trabajar con él. No tengo palabras para explicar cómo es. Es un ser de una nobleza, de una humildad tan increíble. Fue un proceso de aprendizaje tan grande, para mí fue un privilegio haberlo conocido.

-¿Cómo se le veía de salud durante las filmaciones?

-Estuvo enfermito, había tenido problemas con uno de sus implantes de riñón, pero él estaba bien. Hizo su película, alcanzó a rodarla y a montarla... Fue una gran pérdida para el cine mundial, muy grande... El es una eminencia.

-Se comenta que su forma de filmar era bastante excéntrica. ¿Qué anécdotas recuerdas del rodaje?

-Con Raúl se hace todo en el momento. Se le ocurren cosas en las que tienes que participar, entrar en la inspiración y creatividad en ese momento. Su cine es mágico, trabajar con él lo es. Solamente una mirada de él te lo dice todo.

-Yo te hablo como si estuviera aquí, porque para mí sí sigue aquí. Tiene más de 150 películas, nadie ha hecho eso y con muy pocos recursos. La creatividad de Raúl es enorme.

Valentina está orgullosa de "La noche de enfrente", también por trabajar al lado de Christian Vadim, el hijo de Catherine Deneuve (con el director de cine francés Roger Vadim), y también de Sergio Hernández. "Me gustó mucho trabajar con todos. Han sido aprendizajes increíbles".

El plan es que la película vaya al Festival de Cannes en mayo, tras lo que se espera un posible estreno local para el segundo semestre.

Vargas relaciona la trama de la película -que actualmente está en postproducción- con los últimos días de Ruiz. "La cinta habla de la muerte, de una partida, era un reflejo de lo que a él le pasó. Como una carta de despedida".

-Raúl no recibió verdadero reconocimiento en Chile...

-Nadie es profeta en su tierra.

"Para mí estar viva ya es un triunfo"

En su carrera, Vargas ha trabajado con actores como Keith Carradine en "Street of no return", Jean Reno en "Azul profundo" y hace poco con Milla Jovovich en "Faces in the crowd". "Ha sido súper gratificante y me ha hecho una persona más humana. Gracias a eso hoy puedo llevar una película desde el principio hasta el final".

A pesar de ello, no siente que sea tan importante el haber tenido éxito en el séptimo arte. "¿Triunfar en el cine? No sé, para mí estar viva ya es un triunfo. Hacer cine es muy circunstancial. Tuve mis oportunidades y las tomé. Hice hartas películas de las que estoy muy orgullosa y todavía quedan algunas más".

Entre ellas está la cinta del documentalista Guillermo Soto-Oliva, titulada "Ojos de agua". "Es una coproducción entre Francia y Chile, que esperamos empezar el rodaje este invierno en la Patagonia". Será sobre la crisis del agua, un tema que la apasiona.

-¿Te sientes más cómoda en el cine de autor o más comercial?

-Todos son válidos, pero el cine de autor me gusta más. Tiene personajes más rebuscados que superficiales, lo que me atrae. Chile tiene las posibilidades hoy de hacer buen cine, podemos hacer coproducciones con otros países.

-¿Realmente te persigue el cine?

-¡A veces! (risas). Hay películas interesantes en las que me gustaría participar, pero las producciones son escasas y requieren de mucha espera.

-¿Qué opinas de cómo está la TV actual?

-No hay programas interesantes en la TV, debe ser por nuestra cultura...

-¿Y del cine chileno?

-Se están haciendo varias y buenas películas. "Violeta se fue a los cielos" era una muy linda cinta. Aunque igual cuesta tener producciones a un buen nivel. Hay mucha gente joven que tienen mucho talento y mucho que decir.

Entre terapias alternativas y el turismo aventura

-Tomando en cuenta tu larga estancia reciente en Chile, ¿cómo has visto que se encuentra socialmente?

-Han pasado muchas cosas, ¿cierto? Desde terremotos, tsunamis, los estudiantes... algo se estará acomodando. Hay una crisis mundial que viene fuerte por el tema de la comida y del agua, y en el futuro nuestros hijos puede que no estén tan contentos con lo que va a venir.

Valentina siempre se ha interesado por las terapias alternativas, la sanación, el turismo aventura. Creó el proyecto Fundo aventura, en Los Andes, donde invita a disfrutar de la naturaleza. "Vengo igual a la ciudad, pero vivo en un lugar paradisíaco. No lo cambio por nada".

-¿Cuál ha sido el momento que más te ha marcado en tu vida tanto artística como personal?

-Los cambios drásticos marcan, las circunstancias también... La muerte de mis padres me marcó mucho. Me tuve que venir a Chile a hacerme cargo del fundo. Fue muy drástico.

-Tengo proyecciones turísticas, quizás un centro de sanación. Estoy esperando una película, sacando un disco... ¡No le puedo pedir más a la vida!

 "A bit of sun": Rock y pop en su salto a la música

En paralelo a las películas "La noche de enfrente" y "Ojos de agua", Valentina Vargas espera lanzar este año su primer disco, titulado "A bit of sun" ("Un poquito de sol"). Ya está grabada la producción que tiene canciones compuestas por ella, en ritmos rock y pop.

"Me llena tanto la música como la actuación. Tengo vocación por el cine y las buenas películas, a pesar de lo difícil que es encontrar buenos personajes femeninos. La música ha sido mi pasión toda la vida. De hecho, he estado estudiando con un fonoaudiólogo en Chile y en EE.UU.".

El disco tiene el mismo nombre de la canción que escribió con Jon Anderson, de la banda Yes. "Fue pensando en la gente que con poquito puede ser feliz. Ese es el tema general del disco".

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